
Rocco Marotta
economíaSur
El modelo agroexportador de monocultivo no ha repercutido en beneficio de los medianos y pequeños productores y granjeros en el mundo, cuyos procesos de producción, necesidades y opiniones han sido desplazadas por las grandes compañías transnacionales alimentarias en la definición de políticas agrícolas locales. A la crisis alimentaria se suman el alza de precios, el desvío de cultivos hacia la elaboración de biocombustibles, y los trastornos agrícolas producto del cambio climático. Con el problema extendiéndose, la OMC se reúne a mediados de mayo buscando encarar el problema.
Toronto.- En 1845 los irlandeses sufrieron la "gran hambruna" y al año siguiente les tocó el turno a los escoceses. La miseria y el hambre fueron causadas por una plaga masiva de "tizón tardío" (Phytophthora infestans) que destruyó los plantíos de papas, el alimento principal de los pobres en ambos pueblos. Esa fue una temprana advertencia de los riesgos asociados con los monocultivos, que hoy día son la norma del modelo industrial y agroexportador mundial para los cultivos de cereales, oleaginosas y otros granos alimentarios. El aumento en los precios de los alimentos ya provocó miedo al desabastecimiento y hambre en países ricos; en Estados Unidos, por ejemplo, cadenas comerciales como Wal-Mart y Costco impusieron límites en la venta de algunos productos como el arroz. El racionamiento apenas empieza.
Esas "grandes hambrunas" llevaron a disturbios y causaron la masiva migración de irlandeses y escoceses hacia Estados Unidos y Canadá, lo que también demuestra que cuando el hambre llega, el estómago no espera y los pueblos se rebelan o emigran, como acaba juiciosamente de advertir el director general del Fondo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el senegalés Jacques Diouf. Hoy, empero, es más fácil rebelarse en esos países pobres que emigrar a los ricos.
Los cultivos de papas fueron introducidos en Europa debido a su mayor rendimiento por hectárea respecto de los cereales, y es en el Viejo Continente donde más se consume ese tubérculo originario del altiplano peruano y boliviano. Y si la actual crisis alimentaria fuese resultado de una escasez de cereales tendría lógica la propuesta del Centro Internacional de la Papa de Lima, de aumentar la producción de papas, que ya constituye el tercer cultivo alimentario en el mundo.
Pero la escasez, según el Banco de Desarrollo de Asia, no es la causa de que haya aumentado 150 por ciento el precio del arroz en Asia, ni la razón principal de esta crisis alimentaria que ya se sufre con relativa gravedad en al menos 33 países, según el Banco Mundial, y que se extenderá a otra treintena más en las próximas semanas, según los expertos de instituciones internacionales. La crisis alimentaria no tiene una sola explicación ni soluciones fáciles, dicen los expertos en agricultura y ecología, que destacan la necesidad de revisar a fondo el modelo de producción y comercialización agrícola para responder al crecimiento global combinado de la población y del poder adquisitivo de alimentos.
Modelo agroexportador y subsidios
En Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Japón, Canadá y otros países, la producción agroexportadora fue protegida con subsidios que no sólo sirvieron para "ganar votos" en las zonas rurales, sino para acelerar la concentración de la producción y la exportación en manos de pocas empresas, permitiéndoles así vender en los mercados extranjeros a precios más bajos que los del productor local.
Esos subsidios -más de 300 mil millones de dólares anuales- distorsionaron el comercio, desplazaron o arruinaron en los países en desarrollo la producción de alimentos locales y de cereales, y forjaron el estado de dependencia que ahora castiga con hambre a decenas de países africanos, asiáticos e incluso extrema la situación de hambre en Haití.
La crisis actual es la crisis del modelo agroexportador mundial, dominado desde hace más de medio siglo por transnacionales como Archer Daniels Midland Co., LouisDreyfus o Cargill, "el gigante invisible" que tuvo ingresos por 88.300 millones de dólares en 2006. Estas poderosas firmas fueron diversificando sus operaciones para controlar todos los aspectos del "agronegocio", desde la venta de semillas, fertilizantes y otros insumos agrícolas hasta el acopio, la comercialización y exportación mundial de los granos. Y a ellas se unen las que producen los transgénicos -maíz, soya, algodón, colza, alfalfa y otras plantas- y los productos químicos para combatir las malas hierbas e insectos, como los producidos por Monsanto, Syngenta, BASF, Dow Agrosciences, Bayer y DuPont.
Para convertir la agricultura en un negocio y maximizar las ganancias, estos "gigantes invisibles" -como Brewster Kneen define a Cargill en su libro Invisible Giant (Pluto Press, 2002)-, implantaron el monocultivo de diversos granos a escala global, apoyándose en los transgénicos -salvo en el trigo y el gran medida en el arroz- y desplazando, a veces de manera brutal como denuncia el Movimiento de los Sin Tierra en Brasil, a las variedades nativas y a los agricultores pequeños que abastecen los mercados locales.
Destrucción de pequeña y mediana agricultura
Este modelo agroindustrial requiere de enormes cantidades de capitales para operar, lo que explica la desaparición de los pequeños y medianos agricultores en casi todo el mundo, particularmente en las mejores regiones. Con ellos desaparecen el cultivo de variedades vegetales y de prácticas alternativas, como denuncian la Unión Nacional de Granjeros de Canadá y su contraparte estadunidense, que piden se adopte una política de "seguridad alimentaria" como contrapeso a la política de comercialización a ultranza (The Ram's Horn.ca).
En la mayoría de los países, dicen los granjeros canadienses, están desapareciendo anualmente decenas de miles de "granjas" familiares -los productores pequeños- que han sido la base de la agricultura hasta hace pocas décadas. Los bajos precios de los granos en las últimas dos décadas endeudaron esas explotaciones familiares, y el sistema de subsidios -basado en la extensión plantada, según las políticas en EU y la UE- consagró la explotación de grandes extensiones propiedad de las grandes firmas que disponen del capital necesario para invertir en maquinaria e insumos.
Si la agricultura es un negocio, es lógico plantar soya "hasta en los terraplenes del ferrocarril", como decía con orgullo un ministro de economía argentino hace pocos años. Pero si fuera una cuestión de seguridad alimentaria, como ha descubierto el actual gobierno de Buenos Aires cuando aplicó un nuevo impuesto a la exportación para recuperar una parte de la extraordinaria renta agrícola de los productores de soya, no se hubiera permitido que este cultivo, que es exportado en su casi totalidad a Europa y China, desplazara al trigo, el sorgo, el girasol, el maíz y otros granos exportables y de consumo nacional, ni tampoco a la crianza del ganado. Ni se hubiera hecho de la vista gorda ante las salvajes deforestaciones y expulsiones de indígenas en el noreste argentino para plantar más de ese germinado.
Dependencia y alzas de precio
A su vez los subsidios de los países ricos a la exportación de cereales y productos alimentarios, los mismos que desde el año 2000 vienen bloqueando las negociaciones multilaterales de la Organización Mundial del Comercio (OMC), actuaron como un freno a la producción agrícola en los países pobres y en vías de desarrollo.
Los agricultores de estos últimos países fueron desplazados de la producción por la importación a bajo precio de granos subsidiados, y el caso de Haití es un ejemplo, con la importación de arroz estadunidense a precios más bajos que el producido localmente.
El economista francés Philippe Chalmin (autor de Le poivre et l'or noir, ediciones Bourins, 2007) afirma que los excedentes agrícolas producidos gracias a las subvenciones en los años ochenta y noventa "incitaron a los países pobres a no prepararse para lo que vivimos actualmente". El abandono de la agricultura tradicional y de los alimentos tradicionales por esas importaciones baratas, según los especialistas de la FAO, dejo un hueco en la producción alimentaria de muchos países pobres, que no es fácil ni posible de llenar rápidamente.
Esta dependencia de las importaciones y de la ayuda alimentaria con cereales estadunidenses, canadienses o europeos -en lugar de donar dinero para comprar lo cultivos producidos localmente- contribuyó a destruir agriculturas nativas, que hubieran podido constituir el relevo en una situación de crisis alimentaria causada por fuertes alzas de precio, como es el caso actual.
Por otro lado, las alzas de precio que originan esta crisis en los alimentos básicos, provienen en buena medida del aumento de precios de los insumos -combustibles, fertilizantes y productos químicos-, del incremento de la demanda mundial por el mayor poder adquisitivo en países como India y China, y de la decisión del presidente George W. Bush de subsidiar la producción de etanol a partir del maíz y del biodiesel con oleaginosas como la soya o el colza.
Con esa medida, Bush conectó el mercado de cereales al petrolero, justo cuando los precios del crudo estaban subiendo, y de paso retiró del mercado agroalimentario estadunidense -para humanos y engorde de animales- 30 por ciento de la producción nacional de maíz, provocando un súbito aumento en el precio del grano y la utilización de otros cereales y oleaginosas para reemplazar el maíz en sus usos agroalimentarios para el ganado, las aves y los porcinos.
Esta política de sacar maíz, soya y colza del mercado alimentario tuvo un "efecto cascada" cuando Canadá y otros países copiaron la iniciativa de Bush para supuestamente producir "combustibles verdes", algo que los estudios actuales muestran está muy lejos de ser verdad. Los europeos, que ya fabricaban agrocombustibles, están ahora cobrando conciencia del riesgo de desviar alimentos para hacer andar los autos y comienzan a dar marcha atrás.
Este difícil equilibrio entre el combate al hambre, la producción de agrocombustibles y la defensa del ambiente concentró el debate de la 30 Conferencia Regional de la FAO en la capital de Brasil, según reporta la agencia italiana IPS: "Se trata de encontrar un equilibrio entre el combate al hambre, la seguridad energética y la protección del ambiente", afirmó José Antonio Marcondes, portavoz de la delegación brasileña en esta conferencia, agregando que "Brasil cree en el potencial de los biocombustibles como forma de combatir la pobreza".
Philippe Chalmin, por su parte, atribuye el aumento de la demanda global de alimentos a las nuevas clases medias de los países asiáticos que comenzaron a consumir carnes, lo que disparó los precios. La fuerte demanda de alimentos y los bajos precios de los últimos años llevó a que algunos países emergentes aumentaran sus importaciones, al tiempo que dejaban de lado las reformas de sus políticas agrícolas.
Otro aspecto que ha contribuido al alza de precios es el hecho de que ciertos cereales y oleaginosas forman parte del mercado bursátil de commodities o materias primas, cuya demanda sustentada en años de fuerte crecimiento global está en pleno auge pese a la crisis financiera y la recesión en Estados Unidos.
Hace pocos días, en el foro organizado por la Commodity Futures Trading Commission de EU, en Washington, los "granjeros" estadunidenses hicieron fila para denunciar a los gerentes de "fondos de inversiones" como responsables de estas alzas de precios en los granos, alzas de las cuales "no ven el color". Tom Coyle, de la Asociación Nacional de Granos y Alimentos para animales, dijo que "60 por ciento del actual mercado (del trigo) es propiedad de los fondos" de inversiones. Y lo mismo sucede con el mercado del algodón.
"Los productores (de cereales) ya no confían en que los mercados puedan sentar los precios adecuados, y están muy frustrados", dijeron varios granjeros en ese foro donde se denunció "el creciente impacto de los especuladores financieros" en un momento en que -según Diana Klemme, vicepresidenta de Grain Service Corp. de Atlántica-, los productores de maíz "están a dos semanas de lluvia de una crisis" que de suceder "tendrá un efecto cascada a través de toda la industria".
De 40 a 50 mil millones de dólares del sector financiero entraron en los últimos meses en el mercado de cereales para especular con los precios, según Eurointelligence. Y como parte del cuadro están los impactos cada vez más frecuentes y reales del cambio climático sobre la agricultura, la misma que por su carácter industrial es responsable de un tercio de las emisiones de gases contaminantes (conocidos como "efecto invernadero"). Las sequías en los "graneros del mundo" -Australia, Ucrania, partes de EU y Canadá-, el agotamiento de los acuíferos, las dificultad creciente para disponer de agua, y los llamados "eventos extremos" hacen menos previsible la producción y afectan negativamente los rendimientos y calidad de los cereales.
Renta agrícola y seguridad alimentaria
En este contexto de aumentos de precios y de anticipada escasez, los gobiernos de países exportadores -Argentina, Rusia, Kazajstán e Indonesia, entre otros- han tomado medidas para apropiarse de una parte de esa renta agrícola (impuestos a la exportación), y controlar los volúmenes de exportación para evitar el acaparamiento local y garantizar la oferta en el mercado domestico a precios razonables.
El director para América Latina y el Caribe de la FAO, José Graziano, dijo en una reciente conferencia sobre el tema que es necesario "recuperar el papel regulador del Estado en el sector agropecuario como medio de hacer frente a las crisis que periódicamente impactan en los productores, en especial los de menos recursos", según IPS.
Por un lado los gobiernos de ciertos países están asumiendo un papel regulador, aunque sólo sea para apropiarse de una parte de esa renta excepcional y controlar las necesidades básicas del mercado interno, pero hay riesgos de políticas proteccionistas e incluso de que se justifiquen las políticas de subsidios en la UE y otros países.
El ministro de Agricultura de Francia, Michel Bernier, acaba de pedir a la UE que se refuerce la "política agrícola común para contrarrestar la crisis alimentaria", mientras que en Irlanda -donde hay recuerdos de la "gran hambruna" de 1845-, la defensa de la política agrícola figura como tema principal en la campaña refrendaria del Tratado de Lisboa de la UE.
En la UE, pero también en otros países, esta crisis revivió el debate sobre la seguridad y la soberanía alimentaria, un asunto promovido por los agricultores pequeños y medianos pero también por los ecologistas y organizaciones internacionales, como el Banco de Desarrollo del Caribe (BDC).
Warren Smith, director de BDC, advirtió a los líderes regionales que una profunda reforma del sector agrícola es vital para resolver los crecientes problemas en materia de seguridad alimentaria. "Se requiere una revolución verde (y) el precio de las materias primas nos ofrece la base y el estímulo para asumir seriamente el desafío" de la reforma agrícola.
Una revolución verde que no debe seguir el modelo anterior, ya que según el informe Evaluación Internacional del Conocimiento, la Ciencia y la Tecnología en el Desarrollo Agrícola, elaborado por 400 expertos para la UNESCO, la productividad agrícola ha crecido en los últimos 50 años en América Latina y el Caribe sin que eso significara una mejora en las condiciones de vida de las personas que se encuentran en la base de la pirámide de ingresos.
"Los mayores rendimientos no han llevado a una reducción significativa de la pobreza, que aún afecta a 37 por ciento de la población. La importación de alimentos ha creado dependencia y dislocó la producción local", señala el estudio.
El rendimiento no puede ser el único factor para medir el éxito de la explotación agrícola, remarcó el representante de la organización ambientalista Greenpeace Internacional, Jan van Aken, para quien debe considerarse hasta qué punto la agricultura promueve las necesidades nutricionales. Van Aken recordó que se pueden cultivar 70 especies de verduras, frutas y hierbas en un pedazo de tierra de media hectárea en Tailandia, lo que brinda una mejor y más abundante alimentación, y para más personas, que si se destina la misma superficie al cultivo de arroz de alto rendimiento.
En este contexto el secretariado de la OMC planea un encuentro de ministros en la semana del 19 de mayo. Sus conclusiones deberían ser ratificadas a puertas cerradas durante una reunión de todos los miembros del comité de negociaciones comerciales, pero Francia, ha dicho Michel Bernier, no quiere un acuerdo por separado sobre la agricultura dentro de la OMC.
www.rebelion.org
lunes, 12 de mayo de 2008
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Escasean alimentos en África...y en Estados Unidos!! |
miércoles, 18 de marzo de 2009
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La soberanía energética, un concepto del ambientalismo para la acción |
La idea de re significar la soberanía nos sirve para la construcción de proyectos de vida sustentables y con justicia porque las nuevas "soberanías" (alimentaria, energética, ecológica) en manos de los pueblos permiten decidir el camino de construcción de sustentabilidad para las sociedades de justicia ambiental y de justicia para con la naturaleza; ahí esta la fuerza de este concepto, de esta idea de soberanía.
La soberanía energética es también aquella que se construye en defensa de los territorios. Por ejemplo, se construye soberanía energética cuando los habitantes de unas zonas "Paramunas" en los Andes colombianos defienden sus territorios contra la agresión de empresas que pretenden extraer el carbón que se halla allí, amenazando sus posibilidades de provisión de agua para la agricultura, sus posibilidades de vida ahora y las posibilidades de vida de las generaciones venideras.
Es soberanía energética la lucha que hace el pueblo Uwa en sus territorios para mantener el petróleo bajo tierra. Es soberanía energética la lucha que hacen los indígenas Emberas contra esos monstruos de represas que se instalan en sus territorios. Estas son luchas de soberanía energética, pero también estos pueblos a su vez hacen esfuerzos por mantener sus tradiciones culturales, por recuperar las formas de uso de la naturaleza.
Es soberanía energética, lo que hacen los campesinos en muchas regiones donde utilizan las excretas de los animales para producir bíogas. Es soberanía energética el proceso que tienen los trabajadores de la industria petrolera y energética para devolverles el control sobre los recursos energéticos a sus pueblos, a sus países. Es soberanía energética la lucha del pueblo Boliviano por mantener un dominio sobre los recursos gasiferos que había perdido en manos de las transnacionales.
La soberanía energética se está construyendo en el planeta, se está construyendo en estas luchas, se esta construyendo en estas resistencias y se esta construyendo en las propuestas de las organizaciones sociales.
La Soberanía de los pueblos se ve menoscabada por acciones por ejemplo de empresas transnacionales que irrumpen en los territorios para instalar grandes monumentos de cemento, como las represas, como los oleoductos, como los sistemas de redes eléctricas que muchas veces no traen ningún beneficio a las gentes y se les desplazan, se les desterritorializa; y sirve esta energía y esta infraestructura fundamentalmente para los sistemas de acumulación económica, que como sabemos enriquecen a unos pocos en el mundo y empobrecen a las grandes masas de población.
Se pierde la soberanía energética y se pierde la soberanía, cuando los estados sometidos no tienen la posibilidad de brindar bienestar a sus pobladores, así pasa en todo el mundo con la energía. Los estados no tienen la posibilidad de proveer energía barata y asequible a sus pobladores y esto por qué, habiendo abundancia de energía! Uno encuentra países, lugares, en donde la energía abunda; donde las fuentes de energía abundan y sin embargo son miserables en términos energéticos.
La energía sirve fundamentalmente para sostener un modelo inicuo en el planeta, para sostener una diferencia y una desigualdad enorme que esta instalada entre los países que concentra los beneficios, entre los grupos de elite que concentran los beneficios, y las grandes masas de pobladores y gentes que viven en la miseria.
Se pierde la soberanía energética sin duda, cuando las corporaciones transnacionales concentran el poder de decisión e impiden que la sociedad tenga la posibilidad de decidir sobre su propia matriz energética Las corporaciones transnacionales, afectan de esta manera la soberanía energética, y la afectan también cuando reducen a las comunidades a ser simples observadores del saqueo que se hace consecutivamente de su patrimonio ambiental.
Se pierde la soberanía energética cuando las elites de los países concentran los beneficios de la riqueza energética sin que ella sirva para sembrar esperanza y para sembrar posibilidades de sustentabilidad.
La soberanía energética de la que nosotros estamos hablando tiene varios constituyentes: uno de ellos, fundamental, es la matriz energética; cuando hablamos de una matriz energética, estamos hablando de dejar atrás, la sociedad petroadicta, la sociedad energivora; esta sociedad que se fundamento en el modelo de uso del petróleo como fuente principal de energía.
Esta sociedad petroadicta y energivora ha traído el enloquecimiento del clima planetario; la fiebre que vive el planeta es una fiebre que se debe a este modelo de uso desorbitado de la energía petrolera.
Pero ante esto nos quieren responder con propuestas como por ejemplo los agrocombustibles, se quiere decir que para transitar a una matriz energética más sostenible debemos desarrollar los agrocombustibles; y lo que constatamos en nuestros países es que el desarrollo de los agrocombustibles es promovido directamente por esta alianza macabra de las organizaciones empresariales petroleras, de las empresas transnacionales de las semillas y alimentos, de las transnacionales de la industria automotriz. Esta alianza que es la que promueve la agroindustria energética, esa alianza trae desgracia para los pueblos, trae miseria para los pueblos, los precios de los alimentos están disparados en el planeta. Acá en el país nuestro vemos como desafortunadamente el precio de los alimentos hoy se encarece enormemente debido a que están destinando la producción agrícola para satisfacer la demanda de energía para los vehículos. Nosotros hemos dicho: no podemos seguir llenando los tanques de los vehículos, y vaciando los territorios de las gentes, de sus culturas, vaciando y destruyendo la vida y la esperanza de las gentes en su territorio.
La matriz energética es pues fundamental; transitar hacia una matriz energética sostenible implica necesariamente que contemplemos la posibilidad de emplear la mayor fuente de energía que llega al planeta que es la energía solar; a través de procesos de producción de biomasa, que son fundamentalmente los tipos de procesos que más aprovechan energía.
Pero también hablamos de una nueva matriz energética en la medida en que podamos utilizar de la manera más adecuada la creatividad del trabajo humano; el trabajo humano le agrega a la economía gran cantidad de energía; sin embargo, el trabajo humano se dilapida, la creatividad y el trabajo humano se dilapidan. Millones de seres humanos carecen en el planeta de posibilidades para desarrollar su capacidad de trabajo; este es un asunto que sin duda hace parte de nuestro concepto de soberanía energética
La soberanía energética tiene entre sus componentes sin duda el tema de la ética; cuando hablamos de la soberanía energética desde una perspectiva ética de la vida, de la sustentabilidad, estamos hablando de la posibilidad de emplear las fuentes de energía de manera eficiente, de manera tal que no contribuyan al desorden climático, de manera tal que mantengan la estabilidad social y cultural de las sociedades. Pero a ello se opone una ética de la codicia, a ello se opone una ética del filibusterismo en donde la energía sirve simplemente como medio de acumulación de capital para unos pocos.
También hablamos de la soberanía energética, desde la perspectiva de la democracia; cuando la sociedades locales, cuando las comunidades locales, incluso las organizaciones populares, las articulaciones de organizaciones populares de un país, o internacionalmente, toman la decisión de defender la soberanía; como es el caso de la soberanía alimentaria o la soberanía energética estamos hablando de procesos democráticos, de procesos donde la gente auto constituye su mandato, se auto gobierna, tiene la posibilidad de decidir sobre el futuro de su proyecto de vida. Pero esta posibilidad la conculca, la coarta el tipo de decisiones que se toma de manera centralista por las grandes corporaciones transnacionales en asocio con elites nacionales o con elites transnacionales; que dejan sin posibilidad de participar en decisiones sobre la vida que se quiere tener, sobre el modelo de desarrollo que se quiere tener.
Hablamos entonces de soberanía energética cuando decimos que los procesos de decisión sobre las fuentes de energía y su uso estén en manos de las gentes y no de manera egoísta, sino de manera solidaria. Porque sabemos que hay unas condiciones de distribución geográfica de las fuentes de energía y probablemente hallan lugares que tengan más posibilidades de proveerse de energía que otros; acá es cuando hablamos de soberanía energética.
Estamos hablando de la solidaridad entre los pueblos; la unidad y la solidaridad entre los pueblos permite la soberanía popular de la que estamos hablando en el campo energético, donde la gente pueda compartir si tiene excedentes energéticos y pueda a su vez cuidar de que la energía se use, en todos los terrenos, para fines benévolos. Por que este es otro problema, la energía se usa de manera desbordante para productos inútiles; necesitamos que la energía se use para aquello que es esencial, para mantener la vida digna de los seres humanos, para aquello que es esencial para mantener la vida en el planeta; es otro asunto clave en la soberanía energética.
Hablamos de soberanía energética también cuando nos estamos refiriendo a la manera como usamos la energía en nuestra vida cotidiana, cómo actuamos también con o sin responsabilidad frente a los demás seres humanos y frente a la naturaleza. En nuestra vida cotidiana hacemos cosas en función del beneficio y bienestar de los seres humanos y de aquellos con quien compartimos el planeta. El consumismo que es el uso desbordado e inútil de la naturaleza es algo que esta en contra de esta posibilidad de la soberanía energética en la vida cotidiana.
Pero en la soberanía energética también podría considerarse la ecoeficiencia; procesos y procedimientos tecnológicos que contribuyan a ahorrar y salvar energía podría, contribuir a tener una soberanía energética
Hablamos de la ecoeficiencia a la vez que hablamos de la ecosuficiencia; son las dos cosas, ecoeficienca que significa procesos técnicos que contribuyan a salvar energía a salvar materiales y hablamos de ecosuficiencia para referirnos al uso apropiado de la naturaleza y de la energía. No basta que haya procesos técnicos ecoeficientes sino limitamos el consumismo, sino limitamos nuestra propia demanda de energía y materiales.
Pero cuando hablamos de los procesos técnicos tenemos necesariamente que referirnos a los derechos de propiedad intelectual sobre la tecnología. Para que haya posibilidades de que la sustentabilidad en el planeta avance se requiere que las tecnologías se compartan desinteresadamente, se requiere que la sabiduría, como lo han hecho los pueblos de nuestros continentes, se comparta, se requiere que se comparta la sabiduría y se requiere entonces, que no haya derechos de autor intelectual sobre la tecnología; porque estos limitan las posibilidades de democratización de acceso a la tecnología, limitan las posibilidades de uso de las tecnologías y limitan la posibilidad de que el mundo avance en función de la sustentabilidad.
Las reglas de comercio internacional que se organizan a través de los tratados de libre comercio o a través de las imposiciones de la organización mundial de libre comercio, tienen la tendencia a imponer privilegios de los países que concentran el desarrollo tecnológico sobre aquellos países que tienen dependencia tecnológica; estas reglas inequitativas no contribuyen a la soberanía energética; por eso la lucha por la soberanía energética es también la lucha contra la imposición de estos tratados de libre comercio y de estas normas que se imponen desde la organización mundial del comercio, con los instrumentos de comercio y financieros internacionales, como los bancos multilaterales, como las instituciones financieras del norte y como las instituciones financieras transnacionales.
En el mundo vienen organizándose diferentes fuerzas que defienden la soberanía energética. La vía campesina hoy habla no solo de soberanía alimentaria, sino también de la soberanía energética. Amigos de la tierra Internacional, las organizaciones ambientalistas en el planeta, las organizaciones indígenas hoy hablan de la soberanía energética como un propósito, pero también como una guía para la construcción de sociedades sustentables, democráticas y justas.
La soberanía energética es una condición para alcanzar un equilibrio climático en el planeta; sin soberanía energética no será posible restaurar la calma climática del planeta; solo mediante la lucha de los pueblos, como acabamos de presenciarlo en Bali, en la conferencia de partes de cambio climático, solo mediante la coalición y la unidad de los pueblos y de los movimientos sociales, es posible que detengamos la barbarie que se impone en el planeta y que detengamos esta destrucción de las condiciones de vida y de sustentabilidad, que se nos imponen por el capital y las transnacionales.
El movimiento de lucha por la justicia climática que se ha acabado de acordar en Bali, que comienza a tener sus primeros frutos, ha de ser en el futuro aquel movimiento que reivindique las víctimas del cambio climático, que reivindique las víctimas de este modelo pretroadicto y energívoro y que se erija como una fuerza mundial capaz de re-direccionar las negociaciones en le marco de la conferencia del cambio climático, en el marco de la convención del cambio climático, en el marco del protocolo de Kioto y a partir de allí sin duda será posible que las organizaciones mundiales aprendamos, compartamos y creemos condiciones para construir también localmente nuestra soberanía energética.
* CENSAT-Agua Viva / Amigos de la Tierra-Colombia.
http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2009031804
viernes, 13 de febrero de 2009
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Lanzan en Perú campaña "El Huerto de Mi Casa" |
En el marco de la Estrategia Nacional Crecer y de Lucha contra la pobreza y el cambio Climático, el Ministerio de Agricultura a través del Programa AGRORURAL lanza la Campaña para la implantación de Biohuertos Familiares y forestación para las zonas rurales suburbanas de todas las ciudades del Perú, denominada “El Huerto de Mi Casa”.
“El objetivo es que las calles y avenidas de las zonas deprimidas, grises, llenas de arena, piedra y polvo de zonas como Huaycán, Villa María, Villa El Salvador y otras en Lima, y en otras ciudades del Perú logren un embellecimiento y armonía paisajística mediante la forestación y así las familias que allí habitan tengan una mejor calidad de vida” señaló el Director Ejecutivo de AGRORURAL, Arq. Rodolfo Beltrán Bravo.
La forestación en las zonas rurales suburbanas de las ciudades se hará con especies exóticas como el eucalipto, cedro, casuarina, pino, patula, pino radiata, ciprés, ceticio, retama; y especies nativas como el aliso, colle, tara, cedro, molle., las cuales serán abastecidas desde los viveros forestales y comunales del Programa de Desarrollo Productivo Agrario Rural –AGRORURAL.
En las partes altas se hará forestación y además se plantarán árboles frutales, y en las partes intermedias de los asentamientos urbanos se promoverán los biohuertos familiares.
Esta iniciativa del Ministerio de Agricultura y del Programa AGRORURAL se hará realidad en coordinación con los Gobiernos locales, organizaciones vecinales y otras instituciones que se vayan sumando en el camino.
“El Huerto de mi Casa” en marcha
De igual modo, se promoverá la instalación de los biohuertos familares denominado “El Huerto de Mi Casa”, por el cual en espacios de uno a dos metros se podrá cultivar hortalizas y verduras, como lechugas, rabanito, nabo, zanahoria. Y es espacios un poco mas grandes (10 metros) se plantarán árboles frutales como naranja, palto, higo, limón, lúcuma, así como hierbas aromáticas: orégano, romero, yerbaluisa y ruda.
También se implementará Huertas Hidropónicas rusticas y otras más sofisticadas. En el primer caso se utilizarán los insumos reciclados y descartables como bandejas, botellas; y en el segundo caso, los insumos serán láminas de tecno port, vasos de plástico, láminas de espuma, plástico negro, alambres y grapas.
“Previo a la puesta en marcha de los biohuertos familiares los profesionales y técnicos de Agrorural capacitarán a las familias y luego de distribuirán plantones y semillas, y así se podrá lograr los objetivos deseados” indicó Beltrán Bravo.
Indicó que con esta innovadora propuesta, el Ministerio de Agricultura lo que busca es la toma de conciencia para el cuidado del medio ambiente y de paso se logrará generar ingresos económicos para las familias, como se hace en piases desarrollados como Japón, donde se optimiza los espacios de las viviendas, pues se cultiva incluso en el techo de las casas.
http://www.periodismoenlinea.org/200902133384/Desde-Peru/Lanzan-en-Peru-campana-El-Huerto-de-Mi-Casa.html
miércoles, 9 de diciembre de 2009
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Cambio climático: los costos económicos de un tiempo inestable |
El aumento de la temperatura, la mayor variabilidad meteorológica y sequías e inundaciones más intensas tienen, y tendrán, fuertes impactos en la actividad económica de la Argentina y el mundo, no sólo en el campo sino también en la industria o los servicios
Alejandro Rebossio
LA NACION
Seres humanos que deben migrar a zonas menos inhóspitas, ganaderos que ven morir sus animales por sequías más extremas que en el pasado, agricultores que pierden sus cultivos por inundaciones más intensas, el Gobierno obligado a declarar esta semana la emergencia agropecuaria, hoteleros que reciben menos turistas porque los lagos están secos, industriales que venden más equipos de aire acondicionado. Los impactos del cambio climático -la discusión es si responde al calentamiento global generado por el hombre o a un ciclo habitual- ya se sienten en la Argentina, como en el resto del mundo, pero los mayores riesgos se vislumbran para las próximas décadas. Por eso, a partir de mañana en Copenhague se definirán en la Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático los compromisos de todos los países, sobre todo, los desarrollados y China, para contrarrestarlos.
"Los científicos no se animan a decir que los cambios que se ven en la Argentina sean referidos al cambio climático mundial, pero lo que está pasando se parece a lo que va a pasar. Se prevén fenómenos extremos más agudos, más sequías donde había sequías y más inundaciones donde había inundaciones, olas de calor, tornados, tormentas de viento y granizo", explica Raúl Estrada Oyuela, diplomático que negoció el Protocolo de Kyoto (de reducción de emisiones de dióxido de carbono en países ricos, excepto Estados Unidos, que no lo firmó) y que ahora preside la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente. "Aparte de los cambios en la producción primaria, vemos que el cambio sustancial del régimen de lluvias ha traído problemas en las represas de Salto Grande y El Chocón, donde se sobreacumuló agua por mal manejo", ejemplifica Estrada Oyuela.
Si la Argentina continúa aumentando las emisiones de dióxido de carbono, enfrentará nuevos impuestos para ingresar sus productos a países desarrollados, advierte el diplomático. En EE.UU, la Cámara de Representantes aprobó un tributo para compensar el esfuerzo que la producción de Estados Unidos tendrá que hacer si su gobierno asume compromisos en Copenhague. El Senado francés aprobó un etiquetado de los artículos que aclare su contenido de carbono. Walmart también quiere crear un etiquetado similar para sus supermercados de Estados Unidos. La Organización Mundial de Comercio (OMC) admite ciertas trabas al comercio de productos contaminantes.
"El cambio del sistema climático obliga a la relocalización de cultivos", expone Osvaldo Canziani, integrante del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU, organismo que ganó el Nobel de la Paz. "Los cultivos de cereales no van a tener rendimientos apropiados y, en un futuro próximo, cuando la temperatura media sobre la superficie de la Tierra aumente en 2º C, varias especies no van a poder ser cultivadas en las regiones tropicales actuales, mañana más calientes. Estos cereales se cultivarán en regiones templadas, siempre y cuando la temperatura media del planeta no aumenten en 3º C."
"La situación se ha hecho crítica con especies de peces comestibles", reconoce Canziani. "Los rendimientos cárnicos y lácteos del ganado disminuyen en condiciones de mayor temperatura y humedad."
El director de Cambio Climático del Gobierno, Nazareno Castillo, prevé "menos generación hidroeléctrica en el Comahue, continuidad del retroceso de glaciares, incrementos y caídas de la producción agrícola de la zona pampeana, enfermedades nuevas para zonas templadas como el dengue, con sus consiguientes costos para la salud, inundaciones que demandarán la construcción de barreras para contener el agua y el reordenamiento de poblaciones". Agrega que "el turismo puede sufrir el impacto, la industria puede tener problemas de infraestructura por inundaciones, tornados o falta de insumos, y también las migraciones forzadas tendrán un impacto sobre las economías", enumera Castillo.
Impacto mundial
El ingeniero agrónomo experto en clima Eduardo Sierra considera que en la Argentina el calentamiento global acelera la variabilidad del clima. El cambio amenaza al mundo entero, pero los países en desarrollo son los más vulnerables, según un informe que el Banco Mundial ha presentado para la cumbre de Copenhague. "Los países emergentes soportarán aproximadamente entre 75 y 80% del costo de los daños provocados por la variación del clima. Incluso un calentamiento de 2° C por encima de las temperaturas preindustriales ?probablemente lo mínimo que padecerá el planeta? podría generar en Africa y Asia meridional una reducción permanente del PBI de entre 4 y 5%", advierte el banco. En Europa oriental y Asia central, el peligro está asociado con el legado soviético de mala gestión ambiental y con el lamentable estado de la infraestructura.
"En América latina y el Caribe los ecosistemas más importantes están amenazados. Se prevé la desaparición de los glaciares tropicales de los Andes, lo que modificaría el calendario e intensidad del agua a disposición de varios países y provocaría estrés hídrico por falta de agua para al menos 77 millones de personas ya en 2020, así como una amenaza para la energía hidroeléctrica, fuente de más de la mitad de la electricidad en muchos países de América del Sur", advierte el documento del BM. Sin embargo, "el impacto más desastroso será la extinción del bosque amazónico y la transformación de grandes extensiones en sabana, con graves consecuencias para el clima de la región, y quizá de todo el mundo".
El detalle de los impactos
En la Argentina, el director de Cambio Climático del Gobierno, Nazareno Castillo, afirma que se observa un aumento de la frecuencia de las precipitaciones extremas en el este y centro de la Argentina, un incremento de la temperatura en la cordillera, la Patagonia y Cuyo, con retroceso de glaciares, un alza de los caudales de ríos y de la frecuencia de las inundaciones en todo el país, excepto en San Juan, Mendoza, Comahue y el norte de la Patagonia, donde han disminuido los caudales. Para enfrentar el cambio climático, la Argentina debe tomar algunas medidas de adaptación, como la rotación de cultivos, pero en el futuro también deberá adoptar políticas de mitigación, es decir, tendrá que limitar las emisiones de dióxido de carbono. "El secuestro de carbono con bosques es más barato que las energías que reducen la emisión, como la solar o eólica, mientras que las medidas de eficiencia energética son menos costosas aún y permiten recuperar la inversión", explica Castillo y concluye: "Es difícil discernir si hay cambio de ciclo o cambio climático, pero al menos hace diez años hay cambio de tendencia".
El ingeniero agrónomo experto en clima Eduardo Sierra advierte sobre las menores lluvias en el sur de Cuyo, el norte de la Patagonia y el sudoeste de la región pampeana, donde se registra mortandad de ganado, el sector del campo más afectado por las modificaciones del clima. Entre los cultivos, los más perjudicados son el trigo porque está cultivado en zonas más marginales, seguido por la cebada, la avena y el centeno. Las plantaciones de vid, tabaco, caña de azúcar, tomate y papa sufren más heladas y granizos. "Como América del Sur es la gran biósfera del mundo, se teme más presión productiva de parte del mundo", señala Sierra.
El Banco Mundial alerta que la mayor parte de los países en desarrollo carece de la capacidad financiera y técnica suficiente para manejar el creciente riesgo climático. "Dependen en forma más directa de los recursos naturales sensibles al clima para generar sus ingresos y su bienestar. Además, la mayoría se ubica en regiones tropicales y subtropicales ya sujetas a un clima sumamente variable."
De acuerdo con el Boletín Anual de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en 2008 las concentraciones globales en la atmósfera de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso alcanzaron los niveles más altos desde que se llevan registros históricos. "En 20 años las emisiones han aumentado en un 26%, y solamente de 2007 a 2008 se incrementaron en 1,3%", concluye.
En Africa subsahariana, cuya economía depende fuertemente de los recursos naturales, los cambios se dejarán ver en la agricultura, que aporta aproximadamente el 23% del PBI (con exclusión de Sudáfrica) y da empleo a cerca del 70% de la población, según el Banco Mundial. Los problemas de infraestructura podrían obstaculizar las medidas de adaptación, y la capacidad de almacenamiento de agua se mantendría limitada a pesar de la abundancia de recursos. En Oriente Medio y Norte de África, la región más seca del mundo, la disponibilidad de agua per cápita se reducirá a la mitad para 2050.
Para el BM, en Asia oriental y el Pacífico un factor de vulnerabilidad es la cantidad de personas que viven en la costa y en islas de litoral bajo: más de 130 millones de personas en China y unos 40 millones, es decir, más de la mitad de toda la población, en Vietnam. Las economías de la región dependen fuertemente de los recursos marinos ?el valor de los recursos de coral bien gestionados es de US$ 13.000 millones sólo en Asia sudoriental?, que están ya sometidos a presión como consecuencia de la contaminación industrial, el desarrollo costero, la sobrepesca y el aliviadero de plaguicidas agrícolas y nutrientes.
El Banco Mundial cita una historia de vida para retratar el drama del calentamiento global. Un miembro de la tribu Masai en la planicie Laikipia en Kenya debe tener nueve reses antes de que pueda pedir a una mujer en matrimonio. El joven Sam Stanyaki, de la villa Waso, ha trabajado muy duro para adquirir esas nueve cabezas de ganado. Sin embargo, ¿podrá casarse en febrero próximo y realizar una gran celebración como tiene previsto?
"Las lluvias llegaron muy tarde este año y apenas había pasto. Hemos tenido que llevar nuestras reses a otros lugares donde pensábamos que la hierba era mejor", afirma Stanyaki. "Pero, allí no había suficiente pasto para todos y estoy preocupado porque a lo mejor tendré que vender mis reses a un bajo precio o que algunas mueran. Si eso pasa, no sé qué haré con mi boda", admite.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1208196
domingo, 26 de abril de 2009
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Hay 600 senderistas en el Vrae |
Confirmó jefe del comando conjunto, Gral. EP Francisco Contreras. En alianza con el narcotráfico, enemigo se enfrenta a fuerzas militares y se resiste a salir de la zona de Vizcatán, un viejo bastión terrorista.
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Francisco Contreras Rivas, estimó que son 600 los senderistas que en alianza con el narcotráfico hacen frente a las fuerzas militares en el Valle de los ríos Apurímac y Ene (Vrae).
Contreras manifestó que las fuerzas especiales han logrado cortar el abastecimiento del narcotráfico y el financiamiento de Sendero en la localidad de Vizcatán, considerada el bastión senderista.
En la víspera, el presidente Alan García mencionó que las recientes emboscadas que acabaron con la vida de 14 soldados serían una represalia porque el Ejército habría recuperado territorios controlados por los narcoterroristas.
Al defender el profesionalismo en la lucha contra el narcoterrorismo, Contreras informó que se ha destacado al Vrae a las fuerzas especiales, que son cuatro patrullas de cada arma –Marina, Ejército y Fuerza Aérea– que se rotan, integradas por suboficiales que tienen más tiempo en la institución.
Cita militar
Contreras anunció, asimismo, que el viernes se reunirá en el Vrae con todos los comandantes y generales con el fin de evaluar qué ocurrió el jueves pasado con los operativos de patrullaje que condujeron al ataque senderista de esa magnitud.
“Tampoco podemos ser impermeables a no aceptar que ha habido alguna falla. Eso lo vamos a evaluar internamente y haremos la autocrítica internamente para mejorar la estrategia”, reveló el militar en entrevista con RPP.
Sin entrar en detalles que puedan dar al enemigo información para actuar, Contreras ofreció generalidades de las estrategias puestas en marcha en la zona.
La estrategia de captura de los cabecillas, llamadas operaciones puntuales, se basa en dos elementos: inteligencia técnica e inteligencia humana, y las operaciones propiamente dichas. Estas operaciones se realizan a través de las fuerzas especiales, conformadas por profesionales, para lo cual se debe tener el cruce de la inteligencia técnica y la humana.
El otro eje de la estrategia, añadió, es el control territorial de los ejes de abastecimiento de los insumos y los ejes de movimiento de Sendero. Esta acción la realizan tropas convencionales que están ya instaladas en las 16 bases contraterroristas que han sido reubicadas en el presente año en mérito a la estrategia que se aplica actualmente.
Patrullajes
El jefe del Comando Conjunto refirió que se ha cambiado la modalidad de los patrullajes en relación con la estrategia anterior, que consistía en ir a ciertos puntos a dar vueltas para ver si encontraban a los terroristas.
“Ahora –indicó– las patrullas se mueven con un objetivo puntual y en cumplimiento de una operación. No hay más patrullaje de rutina, obedecen a un objetivo”, anotó.
Interrogado respecto a las carencias materiales y de inteligencia de la estrategia antisubversiva, Contreras mencionó más bien qué es lo que se necesita. Por ejemplo, helicópteros blindados porque los actuales han sido perforados con armas de fuego.
Señaló además la necesidad de contar con chalecos antibalas, pues en la actualidad solo cuentan con este protector los integrantes de las fuerzas especiales.
Rendición de cuentas
Seguidamente, el militar se dio tiempo para mencionar algunas de las adquisiciones que se han hecho en los últimos años: en el 2006, con S/. 25 millones se compró vestuario, horas de vuelo y combustible; en el 2007, con S/. 30 millones se adquirió un equipo de comunicaciones.
En el 2008, con S/. 86 millones compraron equipos de comunicaciones, del combatiente, miras nocturnas, chalecos completos; mientras que con S/. 118 millones adicionales este año se van a comprar equipos de inteligencia, un avión que permita penetrar en follaje en cámara aerofotográfica, etc.
Ministro: Son los mismos rezagos
Durante su presentación ante la comisión de Defensa del Congreso, el titular del sector, Ántero Flores-Aráoz, negó que exista algún tipo de rebrote terrorista en nuestro país. Dijo que se trata de los mismos rezagos que hay que combatir. El ministro también negó que se trate básicamente de un problema de narcotráfico como lo han señalado algunos expertos. “Este es un problema de terrorismo”, sostuvo.
Sobre el atentado del jueves pasado, Flores-Aráoz reconoció que hubo algunos errores que determinaron que se produjera la emboscada narcoterrorista. Uno de los errores admitidos fue que se haya permitido que en las filas de nuestras Fuerzas Armadas se encuentre un soldado menor de edad. Dijo que se harán las evaluaciones pertinentes y se sancionará a quienes se halle responsables. “Acá no se tapará a nadie”, dijo, aunque agregó que no había forma de saber la edad del mencionado soldado, pues no tenía DNI. El funcionario también rechazó las versiones que señalan que la tropa buscaba leña.
Flores-Aráoz señaló que a partir de este año, para cubrir el déficit de soldados en el Ejército debido a la eliminación del servicio militar obligatorio, se harán llamamientos complementarios, en los que se hará un sorteo para integrar al Ejército a quienes estén aptos para ello, aun cuando no estén activos. (Edición impresa La República)
http://www.larepublica.pe/politica/16/04/2009/hay-600-senderistas-en-el-vrae-0
martes, 3 de marzo de 2009
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Argentina: fiebre minera en territorio mapuche |
El gobierno de Neuquén otorgó permiso de exploración a una empresa minera de accionistas chinos y californianos en territorio Mapuche. La futura mina de cobre se ubicará a 12 km al sur de la ciudad de Loncopué, a orillas del Río Agrio y al pie del Cerro Tres Puntas, en territorio de la comunidad Mellao Morales. La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Campana Mahuida resiste este proyecto y también le dice “No a la Mina”.
La localidad de Loncopué se ubica en zona cordillerana y la separan 376 km de la ciudad capital de la provincia de Neuquén. Con poca vegetación y especies en riesgo de extinción, se encuentra atravesada por el Río Agrio, cauce que nace del volcán Copahue. Una geografía provincial cuyos nombres remiten de modo permanente a la cultura mapuche, a cuyas comunidades los gobiernos locales se empeñan en avasallar de modo sistemático.
Las recientes noticias de la fiebre minera también llegan desde Neuquén, que se suma a la política de “volar montañas” que tiene a José Luis Gioja y Mario Das Neves como adalides.
Emprendimientos Mineros S.A. es una empresa constituida principalmente con capitales chinos, presidida por Jihuan Wo. La otra accionista es “A Grade Trading”, una compañía con base en Los Ángeles, California. En Argentina estos capitales ya se encuentran explotando la mina de hierro de Sierra Grande (Río Negro).
La población de Loncopué ha tomado conocimiento que -por ahora- el principal mineral a explorar y explotar será el cobre. También saben que el método de extracción será el que ya han hecho tristemente célebre en Argentina las empresas mineras Barrick Gold (Veladero, San Juan) y Xstrata (La Alumbrera, Catamarca): volado de montañas con dinamita y lixiviación de roca con ácido sulfúrico, el método de la “minería a cielo abierto”.
Se dinamitarán diariamente 28 mil toneladas del cerro Tres Puntas. Las voladuras generan levantamiento de polvo contaminante en la atmósfera, algo que afecta la salud de los habitantes, de los animales y de los vegetales de vastas zonas dependiendo del viento. Este tipo de minería utiliza camiones de gran altura y tamaño, que destruyen los caminos y contribuyen a esparcir el polvo que permanecía oculto en las montañas. El ácido sulfúrico con el que se rocía la roca se filtra tanto en las capas de agua superficiales como en las subterráneas. Además, como Emprendimientos Mineros S.A. estima que no puede adquirir suficiente ácido sulfúrico en Neuquén, establecerá una planta en el territorio de la Comunidad Mapuche Mellao Morales. Las nubes tóxicas que generan estas plantas precipitan como lluvia ácida y no sólo pueden afectar la zona, sino que, si se tienen en cuenta las características de la patagonia estas nubes pueden llegar a recorrer hasta mil kilómetros, según afirman los vecinos de la asamblea de Campana Mahuida.
Hay dos insumos fundamentales para la minería a cielo abierto: agua y electricidad. Según pudo averiguar la asamblea, como la electricidad de la zona no es suficiente, ni es posible hacer un tendido de alta tensión por los campos (pues hay fuertes negativas de la población), la empresa evalua producir electricidad mediante un generador diesel, o sea mediante la constante quema de combustible fósil. A todo esto se suma el más grave de los puntos: el agua necesaria para rociar las pilas de roca triturada. Una de las fuentes de agua en esta zona es el Río Agrio, que también será el lugar donde se volcará parte de los residuos. Y el problema entonces pasará a ser de gran parte de la provincia, desde Zapala y Cutral-Có hasta Neuquén capital, adonde llegará el ácido sulfúrico y el gasoil que derramen en el Río Agrio. Toda la cuenca se verá afectada porque el Agrio es uno de los afluentes del Río Neuquén.
Neuquén, capital de la industria de extracción
Cristian Hendrickse participa en la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Campana Mahuida y colabora como asesor legal. Consultado sobre lo que sucede hoy en Neuquén explica cómo la política provincial se apoya cada vez más en estas industrias extractivas: “el gobierno apoya este emprendimiento y apoya la minería en general. Ellos han planteado que Neuquén tiene una matriz económica que se basa en cuatro puntos, que son el petróleo, la energía, la minería y la forestación”.
- ¿Y tratan de obtener algún tipo de consenso en la población?
- En nuestro caso, este proyecto no ha sido consultado con nadie, ni siquiera con la Comunidad Mapuche Mellao Morales, que es la que vive sobre un territorio que ahora es la corteza que envuelve los minerales que se quieren llevar. La actitud del gobierno ha sido la de ignorar a la Comunidad Mapuche, desconocerla. Con los únicos que hablan es con los empresarios mineros. Esto es un flagrante incumplimiento del Convenio 169 de la OIT* (que establece los derechos de los pueblos originarios) y que en Argentina tiene rango constitucional, por lo tanto está por encima del Código de Minería.
- ¿Cómo impactará la mina en la economía local?
- Prometen fuentes de trabajo, puestos de empleo en lugares donde hay necesidades. Pero en realidad son puestos de trabajo que requieren otro tipo de capacitación a la que tiene la gente de acá. La gente local tiene experiencia en el trabajo agrícola y ganadero, no en el trabajo minero. Entonces van a traer gente de otros lugares, ellos mismos lo han dicho. Y la consecuencia será la pérdida de puestos de trabajo en lo relacionado a la economía regional, el turismo y la agricultura orgánica principalmente. También se generará un aumento en el costo de vida porque va a haber un movimiento de dinero de una clase gerencial, sobre todo en lo relacionado a la vivienda, ya que éste es un lugar donde hay un déficit de viviendas muy importante.
- ¿Cuál es la respuesta de la población ante la posibilidad de que se instale la minera?
- Nos hemos autoconvocado como vecinos resistiendo a este proyecto. Se ha hecho un plebiscito en la comunidad mapuche Mellao Morales y el 99% votó por el NO al emprendimiento minero. Entonces aquí estamos en una pulseada, si el gobierno va a poner el oído en lo que quiere la gente o si va a poner el oído en la billetera de las grandes compañías.
- ¿Cómo se manejará la minera respecto a las regalías?
- Según informaron van a generar 30 toneladas de cátodos de cobre al día y piensan explotar la mina hasta el año 2030. Un cálculo aproximado hasta esa fecha arroja una facturación arriba de los 1700 millones de dólares. Hay que tener en cuenta que han comprado los derechos por tan sólo un millón. Las leyes sobre Minería, reformadas en la década del '90, le ponen un techo bien bajo a las regalías. Entre lo que le corresponde a la nación y a la provincia llegan a pagar el 5% del “valor boca mina”, que es mucho menor al del mineral procesado, y para colmo hay que tener en cuenta que antes han podido descontar variados costos. Les queda como el 95% de las utilidades, o sea que es una entrega, un saqueo declarado.
- Y a la población le queda el regalito de la contaminación ambiental.
- El uso y la producción de ácido sulfúrico en la zona será mortal, porque es un ecosistema muy precario el de la zona de Loncopué. Hay especies en riesgo de extinción. Incluso el Río Agrio es un cauce muy ácido de por sí, naturalmente, porque nace del volcán Copahue. Un poco más de acidez que se le agregue a ese río y se va a extinguir toda la vida acuática. Vamos a perder la pesca, vamos a perder la posibilidad de alimentarnos y la posibilidad de que los animales crezcan. La gente vive de los animales y de la agricultura. La mayoría de la gente son crianceros , hay muy pocos estancieros. La mayor parte de la zona es bastante árida y el animal que se adapta es la chiva. Y este animal también va a estar en riesgo, como toda forma de vida… la agricultura y la ganadería constituyen un modelo cultural totalmente opuesto al de la minería.
- ¿Y cómo será el impacto en el turismo?
- El turismo se dirige principalmente al complejo termal de Caviahue-Copahue. Y si para llegar a ese lugar hay que cruzar por una fábrica de ácido sulfúrico, bueno, evidentemente la respuesta será de plazas vacías. El turismo acá viene buscando los baños termales y un lugar limpio. También hay unos circuitos turísticos que van por los cerros y que se van a perder, porque directamente ya no estarán los cerros.
- ¿De qué manera se está organizando la resistencia?
- Nosotros habíamos empezado ya un año antes de la llegada de esta empresa, cuando detectamos que una empresa canadiense, Golden Peaks, estaba haciendo exploración buscando oro en la zona de Mulichincó, afectando el color del agua y del suelo. Hicimos un amparo y pudimos detener a esta empresa que afortunadamente se fue y por ahora no volvió. A partir de ahí nos empezamos a juntar y a estar atentos. Cuando nos estábamos relajando porque le habíamos ganado a la Golden Peaks apareció el emprendimiento de los chinos . Rápidamente la mayoría se puso en alerta y en contra, aunque eso no se puede saber hasta que no haya un plebiscito municipal que lo pueda contabilizar a ciencia cierta. Por encuestas del periodismo estaríamos en presencia de un mayoritario rechazo al proyecto minero, más allá de que el intendente de Loncopué (Walter Fonseca, del Movimiento Popular Neuquino) y la mayoría de los concejales apoyen a la minera. Por nuestra parte seguimos con la lucha, que es horizontal, con la participación de la gente en la asamblea. Todo se decide en forma asamblearia. Quien preside es el cura párroco, José María D'Orfeo. Si bien hay distintos roles, que tienen que ver con lo que hace cada uno específicamente, quien tiene el poder de decisión es la asamblea que se reúne semanalmente, todos los martes, en la capilla.
- ¿Han sufrido represalias por parte del gobierno o la empresa?
- La principal consecuencia la sufrió un periodista de Loncopué, el titular de la FM Arco Iris, por hacer declaraciones críticas al gobierno municipal en la radio. Por sus opiniones sufrió una persecución que lo dejó sin trabajo (fue destituido del cargo de Director de Tránsito). También hay casos de trabajadores a los que se les advierte que no deben concurrir a las asambleas.
- ¿Cómo es la agenda de la lucha hacia adelante?
- Nuestro objetivo principal es sostener y difundir la información ambiental. Además estamos planteando los variados caminos jurídicos para impedir que se realice este proyecto minero chino.
- ¿Cómo se están manejando con los estudios de impacto ambiental?
- Ya hay informes de impacto ambiental, como lo plantea la legislación. La empresa minera ha presentado un “informe”, pero nosotros les vamos a exigir también un “estudio” (que contempla más rubros y temas que un simple informe, y es algo que se corresponde con nuestra legislación neuquina). De todas maneras, aunque entreguen un estudio de impacto ambiental y aunque cumplan con todos los requisitos de la legislación ambiental, nosotros nos oponemos a cualquier tipo de emprendimiento minero y vamos a apoyar a la Comunidad Mapuche Mellao Morales para impedir que ningún minero pise su territorio. Los neuquinos no tenemos que bajar la cabeza, ya es momento de que nos pongamos de pie y le digamos NO a la mina y a todos estos saqueadores.
Por Marcelo Maggio y Nicolás Gildenegers
Para Agencia de Noticias Biodiversidadla
Nota:
* OIT: Organización Internacional del Trabajo
jueves, 22 de mayo de 2008
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Desafíos para el movimiento social ante la especulación con el hambre |
por Wim Dierckxsens
De la especulación inmobiliaria a la especulación con el hambre
La actual crisis mundial es más devastadora que la gran Depresión de los años 30, afirma Chossudovsky. Tiene muchas más implicaciones geopolíticas; dislocaciones económicas han acompañado el inicio de guerras regionales, la fractura de sociedades nacionales y en algunos casos la destrucción de países enteros. Esta es, por lejos, la crisis económica más seria de la historia moderna (Michel Chossudovsky, The Globalization of Poverty, First Edition, 1997 ).
Frente a la crisis financiera e inmobiliaria, que estalló en EEUU a partir de agosto de 2007, los grandes fondos de inversión especulativa trasladaron millonarias sumas de dinero a controlar los productos agrícolas en el mercado internacional o commodities. Cuando la burbuja inmobiliaria se pinchó, los especuladores rehabilitaron un viejo paraíso: los mercados de cereales (Serge Halimi, “El FMI y el hambre”, en Le Monde Diplomatique, mayo 2008:40). Actualmente, se estima que estos fondos controlan 60 por ciento del trigo y altos porcentajes de otros granos básicos. La mayor parte de la cosecha de soya de los próximos años, ya está comprada como “futuro”. Estos alimentos se han convertido en un objeto más de especulación bursátil, cuyo precio se modifica (y aumenta) en función de los jaloneos especulativos y no en función de los mercados locales o las necesidades de la gente.
Según la FAO, entre marzo de 2007 y marzo 2008, el precio de los cereales, sobre todo el trigo, ha aumentado un 130%, la soja un 87%, el arroz un 74%, y el maíz aumentó en ese año un 53% (Aurelio Suárez, “La vulnerabilidad alimentaria de Colombia”, Le Monde Diplomatique, mayo 2008:11). El alza del precio de los alimentos se atribuye en los medios dominantes a una “tormenta perfecta” provocada por la mayor demanda de alimentos por parte de India y China, la disminución de la oferta de alimentos a causa de las sequías y otros problemas relacionados con el cambio climático, el aumento de los costos del combustible empleado para cultivar y transportar los alimentos, y la mayor demanda de biocombustibles, que ha desviado cultivos como el maíz para alimento hacia la producción de etanol. Nada se habla de la especulación con el hambre. En los últimos nueve meses de 2007 el volumen de capitales invertidos en los mercados agrícolas se quintuplicó en la Unión Europea y se multiplicó por siete en EEUU (Domique Baillard, “Estalla el precio de los cereales”, en Le Monde Diplomatique, mayo 2008:6). La especulación creada en torno a los alimentos básicos se transforma en carburante y empuja los precios de los cereales y el azúcar hacia nuevos máximos, inalcanzables para una inmensa masa de población, que principalmente se encuentra en Asia, África y América Latina.
Este conjunto de aumentos especulativos recientes en los precios de los alimentos condujeron a una ola de hambre mundial que no tiene precedentes por su escala. La ausencia de medidas de regulación desencadena el hambre. Lo que desencadena el hambre es la ausencia de regulaciones en estos mercados especulativos. La volatilidad en los mercados alimentarios es debida sobre todo a la desregulación, la falta de control sobre los grandes agentes y la falta de la necesaria intervención estatal a nivel internacional y nacional para estabilizar los mercados. En el actual contexto, un congelamiento de la especulación en los mercados de alimentos de primera necesidad, tomado como una imperativa decisión política, contribuiría inmediatamente a bajar los precios de los alimentos. Nada impide hacerlo pero nada hace prever que se esté pensando en un prudente cuidadoso conjunto de medidas como este. Por lo que se ve esto no es lo que está siendo propuesto por el Banco Mundial y por el Fondo Monetario Internacional (Véase, Michel Chossudovsky,, “Hambre global”, Rebelión, 12 de mayo 2008).
La crisis alimentaria está ocurriendo mientras hay suficiente comida en el mundo para alimentar a la población global. El hambre no es la consecuencia de la escasez de alimentos sino al revés: en el pasado, los excedentes de alimentos en los países centrales fueron utilizados para desestabilizar las producciones de los países en desarrollo . Según la FAO, el mundo podría aún alimentar hasta 12 billones de personas en el futuro. La producción mundial de grano en 2007/2008 está estimada en 2108 millones de toneladas (un aumento de 4,7% comparado a la del 2006/2007). Esto supera bastante la media de crecimiento del 2% en la pasada década. Aunque la producción permanece a un nivel alto, los especuladores apuestan en la escasez esperada y aumentan artificialmente los precios. De acuerdo con la FAO el precio de los granos de primera necesidad se incrementó un 88% desde marzo de 2007 (Véase el art. de See Ian Angus, Food Crisis: "The greatest demonstration of the historical failure of the capitalist model", Global Research, April 2008).
Mientras los especuladores y comercios de gran escala se benefician de la crisis actual, la mayoría de los/as campesinos/as y agricultores no se benefician de los precios altos. La tierra se torna más cara. La especulación con la tierra agrícola va en aumento. Los desalojos a menudo forzados son la consecuencia. Los campesinos que se mantienen cultivan los alimentos, pero la cosecha a menudo ya está vendida al que presta el dinero, a la compañía de insumos agrícolas o directamente al comerciante o a la unidad de procesamiento. Aunque los precios que se pagan a los campesinos han subido para algunos cereales, ese aumento es muy poco comparado con los incrementos en el mercado mundial y a los aumentos que se han impuesto a los consumidores.
Durante los últimos años, las multinacionales y los poderes económicos mundiales, han desarrollado rápidamente la producción de agrocombustibles. Subsidios e inversiones masivas se están dirigiendo hacia este sector en auge. El resultado es que las tierras están pasando en poco tiempo masivamente de la producción de comida a la producción de agrocombustibles. Las multinacionales y los analistas convencionales predicen que la tierra se utilizará cada vez más para agrocombustibles (maíz, pero también aceite de palma, semilla de colza, caña de azúcar…). Una parte importante del maíz de EE.UU ha “desaparecido” repentinamente, pues fue comprada para la producción de etanol. Esta explosión incontrolada del sector de los bio-combustibles causó un gran impacto en los ya inestables mercados internacionales de granos básicos. La especulación, se aprovecha de la escasez relativa de los alimentos. Los vendedores mantienen sus reservas alejadas del mercado para estimular alzas de precio en el mercado nacional, creando enormes beneficios. Las multinacionales adquieren agresivamente enormes áreas de tierras agrícolas alrededor de las ciudades con fines especulativos, expulsando a los campesinos (Véase www.ecoportal.net, Henry Saragih Coordinador Internacional de La Vía Campesina).
En las últimas décadas el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), junto con la Organización Mundial del Comercio (OMC) han forzado a los países a disminuir su inversión en la producción alimentaria y su apoyo a los/as campesinos/as y pequeños agricultores, que son las claves de la producción alimentaria. Las reglas del juego cambiaron dramáticamente en 1995, cuando el acuerdo en la OMC sobre la agricultura entró en vigor. Las políticas neoliberales socavaron las producciones nacionales de alimentos, y obligaron a los campesinos/as a producir cultivos comerciales para compañías multinacionales y a comprar sus alimentos de las multinacionales en el mercado mundial. Los tratados de libre comercio han forzado a los países a “liberalizar” sus mercados agrícolas: reducir los aranceles a la importación y aceptar importaciones. Al mismo tiempo, las multinacionales han seguido haciendo dumping con los excedentes en sus mercados, utilizando todas las formas de subsidios directos e indirectos a la exportación. El resultado fue que Egipto, el antiguo granero de trigo del Imperio Romano se convirtió en el primer importador; Indonesia, una de las cunas del arroz, hoy importa arroz transgénico y; México, cuna de la cultura del maíz importa hoy maíz transgénico. EEUU, la Unión Europea, Canadá y Australia son los mayores exportadores.
Por lo anterior, los países periféricos se han convertido en adictos a las importaciones de alimentos baratos. Y ahora que los precios se están disparando, el hambre está creciendo. Muchos países que hasta entonces producían suficiente comida para su propia alimentación fueron obligados a abrir sus mercados a productos agrícolas del extranjero. Al mismo tiempo, la mayoría de las regulaciones estatales sobre existencias de reserva, precios, producciones o control de las importaciones y exportaciones fueron desmanteladas gradualmente. Como resultado, las pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas de todo el mundo no han sido capaces de competir en el mercado mundial y muchos se arruinaron. (Véase www.ecoportal.net, Henry Saragih Coordinador Internacional de La Vía Campesina)
Las políticas neoliberales de las últimas décadas han expulsado a millones de personas de las áreas rurales hacia las ciudades donde la mayoría de ellos acaban en barrios pobres, con una vida muy precaria. Los últimos son las primeras víctimas de la crisis actual, pues no tienen modo de producir su propio alimento. Su número ha aumentado dramáticamente y tienen que gastar una gran parte de sus ingresos en comida. De acuerdo con la FAO, en los países en vías de desarrollo la comida representa hasta el 60-80% del gasto de los/las consumidores/as. Un aumento brusco en los precios condena a grandes mayorías al hambre.
En todo el mundo están estallando disturbios por los precios de los alimentos. Ha habido protestas en Egipto, Camerún, Indonesia, Filipinas, Burkina Faso, Costa de Marfil, Mauritania y Senegal. Demostraciones similares, huelgas y enfrentamientos tuvieron lugar no solo en la mayor parte del África sub-Sahariana sino también en Bolivia, Perú, México y sobre todo en Haití. (Bill Van Auken, Amid mounting food crisis, governments fear revolution of the hungry, Global Research, April 2008). El precio de los alimentos en Haití subió un promedio de más 40% en 2007, con los de primera necesidad como el arroz, duplicándose en una semana a fines de marzo de 2008. Los disturbios por el alza de los precios de los alimentos en Haití han dejado muertos y cientos de heridos, y condujeron a la destitución del primer ministro Jacques-Edouard Alexis. El Programa Mundial de Alimentos calificó la actual crisis alimentaria como un “tsunami silencioso” que sumirá en el hambre a otras 100 millones de personas. (Véase, Amy Goodman, “La acciones bursátiles no son combustibles”, Rebelión).
Después de 14 años del NAFTA (Tratado de Libre Comercio de Norte América) México pasó por una gran crisis, llamada con frecuencia la “crisis de la tortilla”. De ser un país exportador, México pasó a ser dependiente de la importación de maíz de Estados Unidos. Actualmente México importa el 30% de su consumo de maíz. Durante el último medio año, crecientes cantidades de maíz de los EEUU fueron súbitamente derivadas a la producción de agrocombustibles. Las cantidades disponibles para los mercados mexicanos disminuyeron, provocando un aumento de precios y dejando al país sin ninguna seguridad alimentaria.
También en Centroamérica la seguridad alimentaria está en real peligro. Sobre todo afecta a El Salvador donde la dolarización de la economía arrasó con el sector agropecuario. El TLC junto con la dolarización desmanteló la agriculturacomo en ningún otro país. En cuanto a las importaciones se destaca que se está comprando de Estados Unidos para el 2007 el 71% de la producción nacional de maíz (que tanto para el 2006 como para el 2007 fue el tercer producto más importado de EEUU). Si se le agrega lo que se importa maíz blanco de México, se llega al 81% de la producción nacional de maíz del año 2005. Contrario al credo del libre juego de mercado, en El Salvador, los precios de los granos básicos tuvieron un sustancial incremento. El precio del maíz por quintal respecto al 2005 tuvo un incremento del 77% hasta Noviembre del 2007, en el mismo período el precio del maicillo por quintal se incrementó en 93%, el fríjol rojo de seda 39% y el arroz 1ª clase nacional en 33%. (Véase, Julian Ernesto Salinas, “Impactos del TLC a dos años de implementación”). Ante las hambrunas la propuesta oficial es más neoliberalismo
Mientras estallan los disturbios por hambre en todo el mundo, dirigentes mundiales como Pascal Lamy (Director General de la OMC), Dominique Strauss-Kahn, director del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon están alertando de los peligros del proteccionismo. Según el señor Ban, “Más comercio, no menos nos sacará del agujero en el que estamos”. Bajo las reglas del comercio libre, la protección de los alimentos se ha convertido en un crimen. El proteccionismo se ha convertido en una palabra sucia. Cuanto contraste con la ayuda de miles de millones de dólares que reciben los grandes bancos y empresas financieras para evitar su quiebra ante los juegos especulativos.
E l Banco Mundial y el FMI, así como algunos países centrales, están ahora abogando por más importaciones eliminando todos los aranceles para los países pobres importadores de alimentos y liberalizar más los mercados para que los países puedan mejorar sus ingresos mediante la exportación. Siguen promoviendo más acceso para sus multinacionales en la Ronda de Doha y condicionar el apoyo financiero extra a criterios políticos para aumentar la dependencia de esos países. Nada dicen sobre la necesidad de una mayor regulación y estabilización del mercado, ni mucho menos de la necesidad de la soberanía alimentaria. La pregunta es: ¿Y llegará la ayuda que tiene que ir a la producción agrícola basada en los campesinos? No, cuando el precio del trigo sube, la ayuda alimentaria se frena. La generosidad de los países del Norte se manifiesta cuando tienen excedentes. Durante el período 2005-2006 se despacharon 8,3 millones de toneladas de granos para la ayuda alimentaria contra apenas 7,4 millones en 2006-2007Baillard, ob. cit:6).
Robert Zoellick, actualmente presidente del Banco Mundial, anuncia que los precios seguirán altos por varios años, y que es necesario fortalecer la “ayuda alimentaria” para gestionar la crisis. Zoellick, que pasó a este cargo luego de ser jefe de negociaciones de Estados Unidos en la Organización Mundial de Comercio, sabe de lo que habla. Desde su puesto anterior hizo todo lo que pudo para romper la soberanía alimentaria de los países, en función de favorecer los intereses de las grandes trasnacionales de los agronegocios. Incluso ahora, la receta de la “ayuda alimentaria”, es otra vez un apoyo encubierto a las mismas transnacionales, que tradicionalmente son quienes venden al Programa Mundial de Alimentos los granos que “caritativamente” les entregan a los hambrientos, con la condición de que ellos mismos no produzcan los alimentos que necesitan (Véase, Silvia Ribeiro El hambre de los agronegocios, La Jornada, México, 10-5-08) .
Los grandes ganadores de la crisis alimentaria son también actores centrales y grandes ganadores en la promoción de los agrocombustibles: las trasnacionales que acaparan el comercio nacional e internacional de cereales, las empresas semilleras, los fabricantes de agrotóxicos. En estos dos últimos rubros son en muchos casos las mismas empresas: Monsanto, Bayer, Syngenta, Dupont, BASF y Dow. Estas seis empresas controlan el total de las semillas transgénicas en el mundo. Con la mayor casualidad del mundo, las semillas transgénicas y los agrotóxicos constituyen hoy la solución que proponen los poderosos a todos los nuevos problemas que las mismas transnacionales han generado. Cargill, ADM, ConAgra, Bunge, Dreyfus, juntos dominan más del 80 por ciento del comercio mundial de cereales. Un informe de Grain señala que las ganancias alcanzan para Dreyfus hasta un 77% en el último trimestre de 2007. El neoliberalismo ha permitido que los alimentos pasen a ser una mercancía más expuesta a la especulación y al juego del mercado” (Véase, Grain “El negocio de matar de hambre”, www.grain.org),
Las trasnacionales no se dan por satisfechas y van por más. Ahora preparan el próximo asalto, monopolizando a través de patentes, los caracteres genéticos que consideran útiles para hacer plantas resistentes a la sequía, salinidad y otros factores de estrés climático. Los gobiernos a su servicio, como México, pretenden apagar el fuego con gasolina: en lugar de reivindicar soberanía alimentaria y control campesino de las semillas e insumos, proponen transgénicos con aún más modificaciones y más riesgos, (Silvia Ribeira, ob. Cit.).Brasil, a su vez, prepara una auténtica ofensiva diplomática para convencer al mundo sobre las bondades del etanol de caña de azúcar, que este año tendrá como colofón una cumbre mundial de biocombustibles. En una reciente conferencia de prensa, el presidente Bush defendió la utilización de alimentos para producir etanol. Las compañías transnacionales y las principales potencias explotan despiadadamente la situación actual, condenando a una gran y creciente masa de personas para que pasen hambre. Es una política genocida.
La respuesta social ante la crisis: Soberanía Alimentaria
Nos hallamos frente a un desmoronamiento estructural, resultado directo de tres décadas de globalización neoliberal. En otras palabras, el mercado de valores no da de comer a los hambrientos, sino los condena a muerte. El neoliberalismo en muchos países pobres, enfrenta hoy una crisis de grandes proporciones. Ello es así en virtud de sus manifestaciones las cuales dan muestras de ser las de una crisis sistémica en todo el sentido de la palabra. Detrás del hambre, detrás de los disturbios se encuentran los fracasos de los llamados acuerdos de libre comercio y de los brutales acuerdos de préstamos de emergencia impuestos a los países pobres por las instituciones financieras como el Fondo Monetario Internacional.
Ante la gravedad de la crisis, caen máscaras y se vacían discursos, como la receta de los agrocombustibles y los supuestos beneficios del libre comercio y la agricultura de exportación. La soberanía alimentaria y el Derecho a la Alimentación resulta la respuesta más evidente. La irracionalidad del sistema capitalista, “Quemar alimentos de los pobres para que sirvan a la movilidad de los países ricos” es un crimen contra la humanidad”. A nivel internacional hay que tomar medidas para la estabilización. Deben establecerse reservas de seguridad internacionales así como un mecanismo de intervención para estabilizar los precios. Los países exportadores deben aceptar las normas internacionales que controlan las cantidades que pueden llevar al mercado. Los países deben tener la libertad de controlar las importaciones para poder fomentar y proteger la producción nacional de alimentos.
Jacques Diouf, secretario general de FAO, ha afirmado que los países en vías de desarrollo deben poder llegar a la autosuficiencia alimentaria. Urge una moratoria inmediata sobre los agrocombustibles para evitar un auténtico genocidio . La soberanía alimentaria es un derecho inalienable de los pueblos. La pobreza y el hambre no son fatalidades sino consecuencias directas de un sistema económico inhumano y destructor que viola el derecho a la vida. Por esta razón, es urgente establecer una moratoria inmediata sobre los biocombustibles. , (Véase, ¡Ha llegado el momento de la soberanía alimentaria!, Vía Campesina 2 de mayo de 2008).
En cada país hay que establecer un sistema de intervención que pueda estabilizar los precios del mercado. Para conseguirlo, los controles a la importación, con tasas y cuotas, son necesarios con el fin de regular la importación y evitar el dumping o las importaciones baratas que destruyen la producción interna del país. Por lo anterior, la tierra debería distribuirse de forma igualitaria a las personas sin tierra y a las familias de los/las campesinos/as mediante una genuina reforma agraria y de la tierra. Esta debería incluir el control y el acceso al agua, las semillas, créditos y tecnología apropiada. Debe permitirse a nivel local producir su propio alimento y sustentar a sus propias comunidades. Hay que impedir que arrebaten y desalojen las tierras y que se expandan las tierras dedicadas a la agricultura de los grandes agro-negocios. Se necesitan medidas inmediatas para apoyar a los pequeños agriculturas y campesinos/as a aumentar su producción agro-ecológica de alimentos. Los gobiernos nacionales no deben repetir el error de promover que las grandes compañías agrícolas inviertan en unidades de producción masiva de alimentos. En resumidas cuentas: ¡Alto a los tratados de libre comercio!y sobre todo en economías tan abiertas como las centroamericanas.
La crisis de migradólares: fin de la válvula de escape migratoria
De acuerdo a la Organización de Estados Iberoamericanos (OIE), el número de emigrantes internacionales se duplicó a nivel mundial entre 1960 y 2005. En 2005, alrededor de 190 millones de personas, es decir, el 3% de la población mundial vivía fuera de su país natal. Aunque a menudo se cree que la emigración es un fenómeno netamente masculino, las cifras revelan otro cuadro. De los emigrantes internacionales de todo el mundo, la mitad (95 millones) son mujeres. De haber alguna tendencia e las últimas décadas se observa una mayor equidad en esta materia. Entre 1960 y 2005, los mayores aumentos de migración femenina se observan en Oceanía (del 44% al 51%), en América Latina y el Caribe (del 45% al 50%) y la antigua Unión Soviética (del 48% al 58%). La única región donde se registró una disminución del porcentaje de mujeres emigrantes fue Asia (del 46% al 43%). Véase para mayor detalle, OEI, “The Internacional Migration of Women”, 2008).
Según el artículo “Dinámica reciente de las migraciones en América” (Véase, Boletín Nacional de Población, Año6, No 98, 2002), el porcentaje de mujeres entre los inmigrantes en EEUU es 46% para los mexicanos, 50% para los del Cono Sur, 52% para los Centroamericanos e incluso 54% para los inmigrantes procedentes del Caribe. De los emigrantes centroamericanos hacia EEUU, la gran mayoría proviene de zonas urbanas: más del 90% de los emigrantes de Nicaragua proviene de zonas urbanas, más del 60% de Honduras y El Salvador y solo la mitad de Guatemala (Véase, Eduardo Baumeister, “Migración internacional y desarrollo en Nicaragua”, CELADE, Santiago de Chile, 2006).
Naciones Unidas dio a conocer un informe, en el que se señala que los trabajadores inmigrantes en los países más ricos enviaron a sus familias la cifra récord de US$167.000 millones durante el año 2005. I nmigrantes latinoamericanos en EEUU enviaron un 30% de ello a sus países de origen en 2005 con un monto de US$53.000 millones. Lo anterior constituyó un nuevo récord en el envío de remesas. Según información del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, estas cifras representan un aumento del 17% respecto del año anterior. Sea porque aumenta la capacidad de registrarlas o porque su volumen es realmente mayor, las remesas parecían crecer a un ritmo asombroso. Según la CEPAL, en los últimos 25 años, las remesas recibidas en América Latina aumentaron de 1 mil 120 millones de dólares en 1980 a más de 40 mil millones en 2004. Con pequeñas fluctuaciones, las remesas se han duplicado cada cinco años. Los montos que reciben Guatemala, Honduras y El Salvador de sus emigrantes se multiplicaron más de diez veces en 1980-1990, al pasar de 55 a 649 millones de dólares, mostrando una fecundidad realmente asombrosa si consideramos que el número de ciudadanos que migraron en ese período desde esos países a los Estados Unidos sólo se multiplicó por cuatro. Es una válvula de escape muy visible ante los efectos nefastos de la política neoliberal que en vez de politizar, despolitiza. El futuro y la salvación son más que todo de carácter individual y la solución a los problemas se encuentra fuera del país.
La alternativa está en un “proyecto país”
Con la crisis financiera e hipotecaria, el monto total de remesas que hacen los emigrantes latinoamericanos desde el exterior a sus países de origen se desaceleró en el año 2007, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo. Sólo el 50 por ciento de los inmigrantes consultados aseguró enviar dinero a casa, frente al 73 por ciento que lo hacía en 2006, lo que constituye una baja de más de 30%. Al cierre del 2007, México recibió 23 mil 979 millones de dólares en remesas, lo que representa un crecimiento de apenas uno por ciento respecto al 2006. En enero de 2008, los envíos tuvieron una caída de 5.87 por ciento, al sumar mil 757 millones de dólares, revelan cifras del Banco de México (Banxico). La crisis en EEUU afecta a los inmigrantes y con ello a los familiares en su país de origen. La válvula de escape comienza a cerrarse cada vez más. Aumenta la xenofobia y son cada vez más los inmigrantes deportados de EEUU. En el solo año 2003 fueron deportados 260.000 centroamericanos sin contar los costarricenses. Tratase de 94.000 Guatemaltecos, 76.000 Hondureños, 50.000 Nicaraguenses y 40.000 Salvadoreños (Baumeister, ob. cit).
Países como Honduras, Nicaragua, Guatemala, Haití y República Dominicana se ven más afectados con la crisis en las remesas que México, ya que el peso relativo de los envíos de dinero en el PIB nacional es mucho más grande. Los centroamericanos siguen siendo los que per cápita más dinero envían. El 65 por ciento de ellos manda en 2007 remesas a sus familias. Lo hacen el 49 por ciento de los dominicanos, el 48 por ciento de los mexicanos y el 42 por ciento de los sudamericanos. A pesar del descenso en las personas latinoamericanas enviando dinero, el volumen total de las remesas bajó un 13% comparando con el año 2005, alcanzando los 45.900 millones de dólares. El efecto no ha sido mayor debido a que los que siguen mandando dinero lo hacen ahora con más frecuencia (de doce a quince veces al año) y en cantidades levemente superiores. La media de las remesas creció de 300 a 325 dólares por envío. (www.DiarioColatino.com, 1 de mayo de 2008, “Latinoamericanos en EE.UU. envían menos remesas por discriminación”). En el año 2008, la crisis económica y la de la construcción en particular afecta especialmente a los inmigrantes ilegales que ahí a menudo trabajan. La caída en las remesas será irreversible y las deportaciones aumentarán sin cesar.
Las remesas que los emigrantes centroamericanos enviaban a sus países -predominantemente desde los Estados Unidos, aunque a menudo desde otros países del istmo- alcanzaron en 2007, según estimaciones del BID, los 12 mil 160 millones de dólares, o sea, la mitad de lo que enviaron sus iguales mexicanos. Se enviaron 4,055 millones de dólares a Guatemala, 3,530 a El Salvador, 2,675 a Honduras, 990 a Nicaragua, 590 a Costa Rica y 320 a Panamá. Combinando las estimaciones del BID con las estadísticas de los bancos centrales centroamericanos podemos inferir que en 2006 las remesas superaron el valor de las exportaciones en El Salvador y Honduras, y casi llegaron a ese valor en Nicaragua; alcanzaron un valor equivalente al de la mitad de las importaciones en El Salvador; y representaron la cuarta parte del PIB en Honduras. Con las excepciones de Costa Rica y Panamá, las remesas se han colocado en un sillón de honor en las cuentas nacionales centroamericanas. Su peso ha sido impactante y así también será de fuerte el impacto de la crisis norteamericana en Centroamérica.
El valor de las remesas está entre el 9.4 y el 25.5% del PIB, va del 60 al 173.5% del valor de las exportaciones, del 30.3 al 51.6% del valor de las importaciones, del 55 al 67.6% del valor del déficit comercial y del 88.7 al 153.5% del valor del déficit comercial con Estados Unidos. En Guatemala y El Salvador las remesas superan más de seis y siete veces, respectivamente, la inversión extranjera directa. En Honduras y Nicaragua las remesas suman el triple y el doble del valor de esta inversión. Según estimaciones del sociólogo Eduardo Baumeister, en Honduras las familias receptoras de remesas sumaron “alrededor del 16%; en Nicaragua casi el 20%; en Guatemala el 24% y en El Salvador incluso el 28% de las familias del país (Véase, Eduardo Baumeister, Migración internacional y desarrollo en Nicaragua”, CELADE, Naciones Unidas, 2006).
La crisis de los migradólares será particularmente evidente en el caso de El Salvador. Hasta la fecha han sido un mecanismo de descompresión social. Una renuncia a la redistribución por la vía política. Una despolitización de la reducción de la pobreza. Y también tienen un efecto perverso sobre los mecanismos de movilidad social, porque las remesas separan el ingreso del empleo. Y así la posición como trabajador se desvincula crecientemente de la posición de clase, con lo cual se refuerza la despolitización y la evasión del conflicto. La mejora de la calidad de vida está puesta en un “más allá” terrenal, pero “más allá” al fin y al cabo. Nada de lo que se hace en el “aquí y ahora” repercute positivamente sobre el bienestar familiar, excepto el cultivo de frecuentes y amables relaciones con quienes lograron llegar al “más allá”.
La ruptura en la llegada de las remesas causará una recuperación ideológica forzosa: se acaba de golpe la renuncia de los migrantes a buscar el desarrollo en su propio país ya que se acaba el sueño de “cambiar de país” antes que “cambiar el país”. Se acabará la actual renuncia de los receptores de remesas a mantener las elementales conquistas de los trabajadores y trabajadoras (Véase, José Luis Rocha, ob. Cit.). Esta situación latentemente explosiva demandará soluciones dentro de los países latinoamericanos en general y los centroamericanos en particular. Ya no solo se trata de la soberanía agrícola, sino se demanda un proyecto país. Aquí fuerzas políticas como el FMLN de El Salvador tendrá mucha ventaja política sobre ARENA y se presenta una situación de volver de facto al proteccionismo aunque resuenan aún las ideologías neoliberales.
- Wim Dierckxsens, holandés de origen, radicado en Costa Rica. Coordinador del Foro Mundial de Alternativas para América Latina, miembro de la junta directiva de la Sociedad Latinoamericana de Economistas Políticos (SEPLA) e investigador del Departamento Ecuménico de Investigaciones (DEI).
http://alainet.org/active/24098〈=es
martes, 27 de mayo de 2008
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Especial, Lo que el sistema no explica sobre la crisis: ¿Cuál es el desenlace? |
¿Qué va a pasar cuando la crisis financiera, retroalimentada por la escalada del petróleo y de los alimentos, devenga en una crisis inflacionaria-recesiva con despidos laborales masivos y emergencia alimentaria a escala global? El modelo colapsa, pero nadie explica que hay al final del túnel. Y hay una razón que lo fundamenta: El sistema (capitalista) perdió el control y su futuro es un laberinto.
Alimentando la escalada mundial del precio de los alimentos (que ya genera inflación y estallidos sociales de los pobres a escala global), en la semana que pasó, los precios del crudo ya tocaron un récord de US$ 117, por barril, confirmando los peores pronósticos recesivos a nivel mundial y demostrando que sus valores ya no tienen techo ni control.
Los datos decisivos de la caída generalizada y constante de los mercados financieros y su efecto inmediato acechante: la estanflación mundial (combinación de recesión con inflación), continúan siendo -según coinciden la mayoría de los analistas- el derrumbe del dólar, la escalada de los precios del petróleo y su impacto desestabilizador sobre los precios de los alimentos a escala global.
Hasta ahora, en su media lengua interesada, los analistas y la autoridades del sistema capitalista solo contaron una parte de lo que describen como la antesala de una "crisis de la economía mundial" con epicentro en la crisis financiera en EEUU, que podría expandirse como un proceso recesivo a todo los países del planeta globalizado.
Por supuesto, que ningún analista o periodista del sistema explican en qué consiste y cómo será la dinámica y el desarrollo de esa "crisis global" (superior a la Gran Depresión del 30) que pronostica a cada rato la plana mayor del sistema capitalista desde las cadenas mediáticas internacionales.
Asia, África y América Latina concentran a la población de más alto riesgo en caso de hambruna mundial.
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La "crisis de la pobreza"
¿Cuál es el "peor escenario" que hoy vislumbra el capitalismo depredador como desenlace de las propias lacras que genera?
La ONU, el Banco Mundial, el FMI, la mayoría de los expertos y últimamente el G-7, vienen advirtiendo sobre el peligro de estallidos sociales (que ya están ocurriendo) a escala global que podrían generarse por el impacto de los precios del petróleo sobre el costo de los alimentos en los países más pobres de Asia, África y América Latina.
En forma inédita, la emergencia alimentaria producida por la escalada de los precios del petróleo, con su inmediato emergente de conflictos sociales que ya empiezan a extenderse por los países periféricos, determinó, la semana pasada, una operación "salvataje de los pobres" piloteada por el Banco Mundial, el FMI y el G-7 (las potencias capitalistas centrales).
Los precios de los alimentos a nivel global podría llevar a unos 100 millones de personas a una pobreza más profunda, alertó el sábado el director del Banco Mundial (BM), Robert Zoellick.
Su advertencia se hizo eco en el jefe del FMI, el "gendarme financiero" del sistema capitalista a escala global, Strauss-Kahn, quien alertó sobre las calamitosas consecuencias del aumento continuo en los precios de los alimentos.
"Miles, cientos de miles de personas padecerán hambre. Los niños sufrirán de malnutrición, con consecuencias por el resto de sus vidas", señaló a la prensa, advirtiendo que la crisis social causada por la inflación en los precios de los alimentos ya esta desencadenando conflictos sociales a nivel mundial.
Hasta aquí, entonces, tenemos verificado la existencia de tres "actores centrales" de la crisis en desarrollo: El petróleo (en su interacción con el dólar en baja), la inflación (producto de la interacción petróleo-alimentos), y los estallidos sociales en los países más pobres (producto del encarecimiento y escasez de alimentos)
¿Como se resuelve en el futuro el desenlace de esta ecuación explosiva?
El modelo en peligro
Los analistas y autoridades del sistema hablan de "recesión global", pero nadie describe (o se imagina) como se va a desarrollar secuencialmente y cuáles serán las resultantes a escala global.
La crisis, como está planteada hasta ahora, ha sido esencialmente "financiera": Tuvo un epicentro en la crisis hipotecaria de EEUU, se expandió a los mercados financieros globales, y ahora ya toca variables estructurales de la "economía real" por medio del proceso desatado por el cóctel suba del petróleo + suba de alimentos = proceso inflacionario, que ya padecen las economías centrales del sistema capitalista: EEUU, Unión Europea y China.
En el actual pronóstico inflacionario de la economía imperial estadounidense coinciden instituciones claves del actual sistema económico-financiero como la Reserva Federal y el Tesoro de EEUU, el Banco Mundial, el FMI, así como el G-7 (los siete países más ricos) y los bancos centrales de Europa y de Asia, que ven en la confluencia crisis finaciera-derrumbe del dólar-escalada de los precios del petróleo, el detonante central de un (cada vez más claro) proceso recesivo del capitalismo a escala mundial.
Pero, obviamente, lo que no cuentan los analistas del sistema y sus autoridades es que el petróleo es el elemento clave y (el motor de todos los motores) para mantener una ecuación equilibrada del "modelo" de explotación capitalista vigente que hoy está nivelado para todo el planeta.
Ese modelo tiene tres ejes centrales e interdependientes:
A) El boom de las exportaciones de materias primas controlado por las trasnacionales en los países periféricos o "emergentes" (pagando salarios africanos y eludiendo impuestos), que posibilita un crecimiento desmesurado de la rentabilidad capitalista sin distribución social de la riqueza, y la utilización del "asistencialismo" para contener los conflictos sindicales y sociales.
B) El boom industrialista-exportador de China y los mercados asiáticos controlado por las trasnacionales (pagando salarios africanos y eludiendo impuestos) que permite a EEUU y a las potencias centrales del capitalismo exportar tecnología e insumos caros, e importar bienes y productos elaborados a precio de ganga.
C) La "especulación financiera" a escala global controlada por los grandes consorcios financieros sionistas (con la Reserva Federal de EEUU y los bancos centrales europeos y asiáticos, como herramientas de control y regulación), que le posibilita a EEUU (y a las potencias centrales) generar rentabilidad parásita (sin producción) y trasladar sus déficit al resto del mundo por medio del endeudamiento financiero.
La "fabrica barata": obreros en una fábrica de juguetes en China.
En la articulación de este "modelo" interactivo de acumulación capitalista, Latinoamérica y los países "periféricos" exportadores de materia prima conforman "la granja barata", China y los países "emergentes" asiáticos conforman, a su vez, "la fábrica barata", y juntos alimentan la existencia funcional del "gran casino global" del dinero sin fronteras con sede central en Wall Street.
En estos tres motores se asentó hasta ahora lo que los expertos (antes de la crisis) señalaban como "formidable crecimiento mundial de la economía", y que en la realidad solo se trata de un proceso de concentración de la riqueza en pocas manos, con su contrapartida de pobreza y exclusión social, inédito por sus alcances en la historia del sistema capitalista.
La crisis hipotecaria en EEUU, primero, la irradiación de la crisis a los mercados financieros globales, después, y la escalada de los precios del petróleo, luego, terminaron de configurar un proceso inflacionario-recesivo que amenaza con arrasar los cimientos del modelo de explotación capitalista vigente a escala global.
En este escenario, el petróleo (el recurso más escaso y buscado del planeta) es la estrella protagónica central.
Crisis financiera: dólar débil, precios del petróleo en alza.
La ecuación de la crisis
Los factores detonantes clave de una crisis mundial -según se desprende de las propias proyecciones oficiales- se motorizan por la especulación bursátil con las acciones energéticas, la sobredemanda de energía, y el escenario siempre latente de conflictos geopolíticos y militares que se se ciernen sobre regiones petroleras estratégicas en Asia, Africa y Medio Oriente.
Como efecto de la interdependencia económica, el factor crisis financiera dólar débil-petróleo alto, hoy afecta en primer término a las "economías centrales" de EEUU y Europa, y se cierne como un fantasma sobre China, la llamada "fábrica del mundo", y mayor demandante global de petróleo y materias primas, que ya empieza a experimentar los primeros síntomas inflacionarios-recesivos en su economía.
EEUU y Europa son los principales compradores de productos chinos, y el gigante asiático, a su vez, es el principal importador de petróleo y materias primas de los "países emergentes", con lo que se puede deducir que si el Imperio estadounidense (en proceso recesivo) reduce sus compras, el impacto se va a proyectar inevitablemente en una crisis de China proyectada a los "países emergentes".
Con un proceso recesivo de su economía y un dólar devaluado, EEUU (el principal comprador de la "gran fábrica" asiática) reduciría drásticamente sus compras a China, y Europa, que ya enfrenta un fenómeno recesivo en su economía comunitaria, e ingresaría en una contracción de sus sistema económico productivo.
Como impacto inmediato, la economía china también ingresaría en un proceso recesivo (detención del crecimiento) que la obligaría a reducir sus importaciones de materias primas y de petróleo,
A su vez la reducción en la importación de materias primas y de petróleo por parte de China (el principal importador mundial) impactaría en las economías de Rusia y de los "países emergentes" (los principales exportadores de petróleo y de materias primas a China) que también podrían ingresar en un proceso recesivo.
Esta situación, a su vez, sumiría al resto de las economías planetarias (interdependientes) en un proceso inflacionario-recesivo (estanflación) que dispararía una escalada de conflictos sindicales y estallidos sociales, como respuesta a la desocupación masiva y escalada de precios que generaría la reducción de la actividad económica a escala global.
El infierno tan temido
Asia, África y Medio Oriente con sus regiones petroleras, contienen áreas de conflictos geopolíticos y militares en ebullición que amenazan con estallar en cualquier momento (como son los casos emblemáticos de Irán, Siria, y el Kurdistán iraquí) impulsando el precio del crudo, incluso por encima de los US$ 200 como vaticina Hugo Chávez.
El gran temor (no confesado) de las autoridades del sistema es que la escalada del petróleo y de los alimentos se junte finalmente con el estallido de algunos de los frentes de conflicto geopolítico que acechan a zonas claves de la producción petrolera mundial.
Si las "turbulencias" en los mercados bursátiles se juntan finalmente con la escalada de los precios del petróleo, la inflación y un desenlace de los conflictos geopolíticos-militares latentes, pueden convertirse en dinamita recesiva para la economía mundial y el sistema capitalista liderado por el Imperio estadounidense.
¿Que pasaría con la inflación mundial y el precio de los alimentos si Israel y EEUU -como señalan constantes rumores- iniciaran operaciones militares a gran escala en Gaza, Líbano, Siria, con posible extensión a Irán?
Como primer impacto estallaría el Medio Oriente, con un conflicto árabe-islámico generalizado que abarcaría a Irán, Irak, y los países petroleros del Golfo (más del 70% de la actual producción mundial de crudo), y seguramente se reducirían (o paralizarían) mayoritariamente los niveles de exportación y comercialización a escala mundial.
El efecto inmediato en los mercados financieros no sería otro que el que anticipa Chávez: El barril de petróleo tal vez alcanzando y/o superando la barrera de los US$ 200.
EEUU, la Unión Europea, China, India, los tigres asiáticos y Japón, las primeras y más poderosas economías del sistema capitalista (a su vez, los grandes devoradores del petróleo mundial) reducirían y/o detendrían notablemente su flujo de importación y exportación.
La crisis financiera devendría en "crisis estructural" y el cóctel recesión + despidos en masa = estallidos sociales y conflictos sindicales a escala global, escaparía de las herramientas que utilizan la Reserva Federal y los bancos centrales para controlar la "volatilidad de los mercados financieros".
Hoy, como se verifica en la práctica, la crisis financiera y la especulación en el mercado de los energéticos, son, en cierta medida, relativamente controlables por medio de la intervención de la Reserva Federal y de los bancos centrales que inyectan liquidez en los mercados y corren al rescate de las empresas y bancos quebrados.
Pero si (y como está pronosticado oficialmente) la crisis financiera (por medio de la recesión) deviene finalmente en crisis estructural del modelo capitalista vigente, aparecerán en el escenario mundial dos actores, de naturaleza "incontrolable": Los conflictos sindicales y el estallido social de las clases más empobrecidas del planeta.
Y como primer emergente (ya se está viendo en países rebelados contra el hambre, como Haití) estallaría el orden de "gobernabilidad vigente" sostenido a escala mundial con la "democracia" y el "estado constitucional", dando paso nuevamente a un actor que hoy permanece en un segundo plano expectante: La represión militar y policial de los conflictos sociales y sindicales para restaurar el "orden".
Resumiendo la ecuación:
A) La combinación petróleo-alimentos produce suba de precios e inflación a escala mundial.
B) La inflación produce recesión, carencia de alimentos y despidos laborales a escala mundial.
C) Los despidos laborales y carencias de alimentos producen conflictos sindicales y estallidos sociales a escala mundial.
En resumen, se rompen el modelo económico y el esquema de "gobernabilidad constitucional" globalizado obligando a la represión militar y policial para "restaurar el orden".
Procesando la información mundial, se puede verificar que ya estamos en la antesala de ese proceso.
En definitiva, el descontrol social y sindical a escala global es el infierno tan temido por los expertos e instituciones del sistema cuando hablan de "crisis recesiva mundial" en puerta.
Y hay un agregado más temible aún: El tiempo que medie entre la represión de los conflictos sociales y la "reconstrucción" de un nuevo modelo capitalista, puede alimentar la aparición de nuevos líderes y movimientos de resistencia popular que reciclen un nuevo proceso revolucionario a escala mundial.
Hay algo que (probadamente) no puede derrotar el capitalismo: Sus contradicciones y el parto continuo de la historia.
Manuel Freytas es periodista, investigador y analista, especialista en inteligencia y comunicación estratégica. Es uno de los autores más difundidos y referenciados en la Web.
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