En México el crecimiento económico no ha tomado en cuenta plenamente las señales de escasez del agua.
Introducción:
¿Por qué estudiar los conflictos por agua en México?
En México el crecimiento económico no ha tomado en cuenta plenamente las señales de escasez del agua. La concentración de la población y la actividad económica han creado zonas de alta escasez, no sólo en las regiones de baja precipitación pluvial sino también en zonas donde eso no se percibía como un problema al comenzar el crecimiento urbano o el establecimiento de agricultura de riego. Tan sólo para ilustar la situación extrema en la que se encuentra el agua subterránea, podemos mencionar que, según cálculos de la Comisión Nacional del Agua (CNA), 101 acuíferos de un total de 600 están sobre explotados.
El crecimiento poblacional y económico han ejercido mayor presión sobre las reservas de agua en México, al punto que el volumen demandado es mayor que el suministrado en algunas regiones del país, lo que obliga al gobierno a decidir a quién dejar sin este recurso, lo que ocasiona problemas distributivos. La competencia por este recurso es ya causa de conflictos de diferente intensidad y escala, y se presenta no sólo entre usuarios de la misma comunidad sino entre distintas comunidades, municipios, estados e incluso en el ámbito transfronterizo.
En este contexto, hay por lo menos tres razones por las que el conocimiento y análisis de los conflictos relacionados con agua pueden ser un factor de decisión crítico para la política ambiental en México:
i) Los problemas de escasez de agua en México se han agravado en las últimas décadas, lo que genera mayor tensión en la competencia por el recurso, no sólo al interior, sino con otros países. En un intento por regular el uso del agua y de evitar los conflictos, el marco institucional ha ido cambiando, sin conseguir del todo una reforma acorde con el nivel del problema. El diseño de mecanismos de prevención y, en su caso, de mediación y resolución de conflictos, requieren de conocer a fondo la manera en la que surgen y se desarrollan.
ii) Algunos conflictos emergen como movimientos de rechazo contra una decisión pública. Cualquier propuesta de política que posea elementos típicamente impopulares (reducción de subsidios, creación de tarifas) tendrá mayor posibilidad de éxito si posee un análisis de factibilidad política que permita prever el grado de resistencia que podría encontrar la medida. El objetivo no es renunciar a instrumentar las políticas, sino anticipar la respuesta y diseñar los mecanismos de negociación pertinentes.
iii) El conflicto está asociado a un conjunto de causas que varían por región geográfica o por sector. En alguna zona el determinante de un movimiento puede ser un mal manejo administrativo en combinación con la movilización de grupos sociales organizados, mientras que en otro la sequía recurrente es el punto de interés. Así, es de utilidad sistematizar los conflictos mediante una tipología del conflicto que clasifique las variables relevantes para cada sector (urbano o rural) y región (dividida por estados o por cuencas). La sistematización de los conflictos existentes y de las variables asociadas a cada caso, constituye una agenda de política pública preliminar y un primer diagnóstico del conflicto.
Cada uno de los puntos mencionados requiere de cierto tipo de información y de un método de interpretación pertinente. El segundo punto, por ejemplo, necesita un análisis detallado de los actores que intervienen en cada caso, sus formas de interacción, sus recursos y formas de organización, entre otras variables, mientras que el punto referente a la creación de una agenda de política exige datos sobre el tipo de escasez de agua (falta de agua potable, agua de riego o de infraestructura, por ejemplo) de cada situación conflictiva.
Con la intención de hacer una primera aproximación a la problemática aquí mencionada, presentamos los primeros resultados de una investigación sobre conflictos relacionados con EL agua realizada con base en una sistematización de las notas existentes en prensa de circulación nacional desde 1990 al 2002. Por el tipo de fuente empleada, resulta variable la capacidad de la investigación para responder a cada requerimiento sobre la dinámica de los conflictos. En los apartados siguientes puntualizaremos las aportaciones de la investigación en los tres rubros que consideramos más pueden beneficiarse de este tipo de análisis: a) la construcción de un modelo de conflictividad por agua en México; b) un mapa de actores con su análisis correspondiente y c) una tipología del conflicto en México a partir de la cual se pueda elaborar una agenda de política pública que identifique no sólo los problemas públicos más urgentes y las zonas que muestran focos rojos, sino también el grupo de variables (sociales y biofísicas) asociadas a cada tipo de conflicto.
La la metodología utilizada para construir la base de datos empleada para esta investigación fue la siguiente.
· Se seleccionaron las notas referentes a temas de agua que aparecieron entre 1990 y 2002 en los siguientes periódicos de circulación nacional: Excelsior, Universal, La Jornada, Reforma, El Sol de México, El Financiero, Milenio, Uno más Uno y El Heraldo. Se encontraron aproximadamente 5,000 notas.
· Se elaboró una ficha para recuperar las variables de interés entre las que destacan las siguientes: variables de lugar, variables políticas, variables de escasez, variables de conflicto entre otras.
· Esta ficha sirvió para revisar y depurar cada una de las notas de la prensa obteniendo aproximadamente 3,800 fichas. La información capturada en este proceso constituye la base de datos de conflictos de agua.
Un modelo de la conflictividad por agua en México
El análisis de conflicto ha sido abordado desde varias disciplinas, y por ello se pueden encontrar numerosos métodos, definiciones y enfoques. Dada la complejidad, un conocimiento integral requiere de un análisis multidisciplinario en donde intervengan la psicología, filosofía, sociología, ciencia política, antropología y derecho (Deutsch 2000). Un modelo, no obstante, simplifica la realidad de forma que se pueda explicar un comportamiento o fenómeno específico a partir de un conjunto reducido de variables. Por ello, aunque se recojan datos sobre variables económicas, políticas, institucionales y biofísicas, y estudios de distintas disciplinas sean empleados para elegir cuáles de esas variables deben ser evaluadas, el tratamiento de los datos se hace bajo procedimientos estadísticos que determinarán si las variables demuestran o no nuestras hipótesis. Por qué las variables resultan significativas requiere una explicación que rebasa los límites del modelo, y para la que es necesaria de nuevo la intervención de un análisis multidisciplinario.
Otro proceso que afecta el conflicto y que es vital para determinar la naturaleza del mismo es la presencia de violencia (Oberg 1996). Aquí es importante preguntarnos qué factores son los que conducen a ella, y qué tipo de intervenciones podrían reducir su probabilidad. Los factores que determinan su presencia pueden ser de diferente índole:
a) Se puede presentar después de que se agotaron todos los recursos posibles por la vía institucional y sólo resta acudir a la violencia para lograr satisfacer ciertas necesidades vitales para una comunidad.
b) Cuando se presentan situaciones frustrantes que causan descontento entre los pobladores.
c) Cuando se rompen acuerdos o tratados que ggeneran disgusto a las partes involucradas, lo que a la larga puede generar actos violentos.
d) Cuando existen abusos de poder que afectan a la comunidad.
e) Cuando existen abusos de algún recurso natural como lo es el agua: cuando habitantes de la parte alta de la cuenca utilizan en mayor medida el recurso ignorando a los de la cuenca baja que también depende del mismo recurso.
En ocasiones las disputas no pasan por los canales institucionales y el conflicto se manifiesta como una confrontación abierta entre las partes. Estas disputas locales por agua se pueden deber a diversos factores: falta de políticas hidráulicas adecuadas, falta de gobernabilidad, efectos del mercado que incentivan a no cuidar el recurso así como la ausencia de derechos de propiedad.
Algunos autores subrayan la importancia del conflicto como una oportunidad para instrumentar mecanismos institucionales que permitan a usuarios y autoridades la instrumentación de acuerdos. Aunque la literatura se refiere sobre todo a conflictos internacionales, parte del análisis se puede extrapolar a conflictos internos. De acuerdo con Petzold et al. (2001) por ejemplo, los asuntos transfronterizos (degradación, escasez o mala distribución de recursos compartidos por dos o más países) pueden crear conflicto e inestabilidad regional, pero también pueden ser una oportunidad para la prevención y mitigación de conflictos a través de mecanismos de cooperación y negociación. Especialistas como Spector señalan que es importante comenzar a explorar mecanismos preventivos, como la delimitación del conflicto desde una etapa inicial previniendo así crisis graves entre fronteras. Lo anterior se puede lograr a través de tratar con anticipación los problemas ambientales, atender los riesgos de seguridad involucrados y promover la participación de las comunidades locales en el proceso de formulación de consensos así como de evaluación de políticas.
Estudios comparativos han demostrado que el estrés ambiental (ya sea degradación del entorno o escasez de recursos) puede, bajo ciertas condiciones políticas, económicas y sociales, contribuir o acelerar la presencia de conflictos serios en países en desarrollo (Petzold 2001). Esto es, el estudio del conflicto es importante para la prevención del conflicto mismo. Por lo anterior, los análisis que permitan identificar posibles escenarios de conflicto y que puedan dar señales anticipadas son muy importantes en la búsqueda de prevención de los mismos.
Los conflictos por agua en México
Para los fines de este análisis se optó por una definición operativa de conflicto. Esto es, más que un desarrollo conceptual del término, se identificaron las acciones que denotan tensiones de interés entre dos o más actores (individuales o colectivos): quejas de usuarios, demandas o peticiones ante las autoridades competentes, manifestaciones públicas no violentas y manifestaciones violentas (bloqueos, toma de instalaciones, destrucción de infraestructura o ataques físicos entre comunidades o entre autoridades y usuarios). Cada una de estas acciones es identificada como señal de conflicto, si bien las primeras son institucionales y las siguientes emplean otros recursos de negociación y representan un mayor grado de conflictividad. Este gradiente permitirá situar los conflictos en México según su nivel de intensidad.
A partir de la base de datos de temas de agua, se seleccionaron las relativas a algún tipo de conflicto. Para fines prácticos los estados del país se agruparon por regiones. El mayor número de las notas de conflicto se presentaron en el Distrito Federal y en el Estado de México, siguiéndole la región del norte del país y el sur.
¿Qué variables intervienen en la generación y desarrollo de un conflicto? Una revisión de la literatura sobre conflicto en general y conflicto ambiental específicamente, nos indica una cantidad grande de factores de interés: la escasez de agua (la cual es, según Gleick (1993), función de la demanda y oferta del recurso, la cual está determinada por variables climáticas, de infraestructura, la situación de las aguas subterráneas y superficiales, entre otras); variables políticas (las motivaciones de las partes involucradas, sus necesidades, su capacidad de organización, recursos económicos y políticos).
Nuestra investigación recoge algunas de las variables señaladas, tanto de la base ya mencionada de notas de prensa como de datos provenientes de otras fuentes (en su mayoría de la CNA). Como un paso previo a la elaboración de un modelo que indique los factores que determinan la existencia de determinado grado de conflictividad, se han examinado algunas relaciones relevantes, por ejemplo, aquella entre conflictos y explotación de agua subterránea.
Cabe aclarar que, al usar como fuente la prensa para identificar la existencia de conflictos, se puede decir que se tiene una mediana resolución, pues los conflictos poco notorios no son registrados por los periodistas. No obstante, al captar los casos más sobresalientes, se tiene una base para proyectar qué zonas podrían seguir una trayectoria semejante y, por lo tanto, qué regiones son proclives a ser zona de conflicto.
La conflictividad y la factibilidad política de las políticas
En México, los mecanismos de mercado, precios y tarifas, han sido utilizados de manera limitada por las agencias gubernamentales para regular la demanda en los últimos años. Se han preferido, en cambio, estrategias que realizan grandes inversiones para ampliar la oferta (aun con costos ambientales altos) y, cuando aún persiste la escasez crónica o aguda, se utiliza algún mecanismo de racionamiento.
Una de las razones de que el sistema de precios no haya sido hasta ahora el instrumento principal para regular la demanda o redistribuir el acceso al recurso, es su potencial para desatar conflictos. Existe una fuerte presión política por continuar con los subsidios e impedir nuevas tarifas. Es de esperarse que cualquier movimiento en esa dirección genere resistencia de los grupos beneficiados. Por otra parte, cuando los derechos de propiedad sobre el recurso o su uso no están bien definidos, el conflicto es uno de los mecanismos que los grupos de interés utilizan para definirlos a su favor. Conforme crezca el problema de escasez, será más importante afrontar las resistencias (tanto en el sector agrícola como en el urbano) a que el precio del agua refleja la existencia de usos competitivos.
Existen mecanismos institucionales para paliar los problemas, entre ellos, los Consejos de Cuenca. Esta figura comenzó a utilizarse en México a finales de la década de los noventa como un espacio para que usuarios y diferentes niveles de gobierno pudieran discutir sobre el uso y distribución de agua en su cuenca. Su función actualmente es ser una avenida de participación de los diversos actores y generar recomendaciones.
Las propuestas de política tienen como condición el ser eficaces, de lo contrario pierden su función de resolver un problema social. Para cumplir con este objetivo, el análisis de conflicto, cuando se avoca a identificar las reacciones ante determinadas acciones públicas, puede constituir parte de un análisis de factibilidad.
El conocimiento de los actores que intervienen en los conflictos puede convertirse en un apoyo para las propuestas de política pública. La aplicación eficaz depende a menudo de que se haya previsto quiénes se opondrán y con qué medios a la acción pública.
Conocer las relaciones de poder es importante para entender la dinámica del conflicto, conociendo estas relaciones de poder se puede entender por qué cierto actor posee ventaja sobre otro. En ocasiones las posiciones de desventaja se deben a que no se cuenta con los recursos suficientes para lograr un acuerdo satisfactorio. Estos recursos pueden ser tanto políticos como económicos. En este aspecto es importante conocer cuáles son los intereses, recursos, motivaciones, de los actores para conocer cómo se dan las relaciones de poder y anticipar las posibles estrategias a seguir en la búsqueda de un status quo satisfactorio. Con la base de datos de prensa se tiene capacidad para elaborar un mapa preliminar de actores. Especificar sus motivaciones y hacer un inventario de sus recursos materiales y políticos requiere de mayor información, pero la forma en que los grupos se han movilizado provee datos iniciales al respecto.
Las propuestas de política relacionadas con reducción de subsidios o generación de precios son muy impopulares, pero la conflictividad que generan no es la misma en cada región, pues el grado de tensión de pende del proceso de negociación, el grado de organización y recursos que puedan tener quienes se oponen, entre otras variables.
Conclusión
El estudio del conflicto en México puede generar insumos valiosos para investigadores y tomadores de decisiones de política ambiental: prevención del conflicto, elaboración de estudios de factibilidad política y de tipologías que identifiquen las variables relevantes para cada tipo de conflicto. Con ese objetivo, se presentaron algunos resultados preliminares, todos ellos descriptivos, de la investigación que realizamos con base en las notas de prensa sobre conflictos por agua.
La sustentabilidad del manejo del agua en México implica que el consumo actual debe hacerse a una tasa que permita un volumen y calidad suficiente del recurso para las generaciones futuras. Tal patrón de consumo es posible sólo mediante un cambio sustancial en la forma en que se regula la demanda, pero las medidas necesarias para reformar la actual política de manejo enfrentan barreras institucionales y políticas. Los obstáculos podrán ser superados, entre otros medios, con análisis detallados de la situación del agua en México en sus dimensiones más relevantes, entre las que se incluyen las esferas económica, institucional, y política.
Bibliografía
- Deutsch, Morton y Meter T. Coleman, “The Handbook of Conflict Resolution: Theory and Practice”, (Jossey-Bass Inc. Publichers, EUA, 2000).
- Fisher,Simon, “Working with Conflict: Skills and Strategies for Action”, 2000.
- Gleick, Peter H, “Water and Conflict: Fresh Water Resources and International Security”, en International Security, Vol 18, issue 1, Verano, 1993.
- Oberg Jan, “Conflict Mitigation in Reconstruction and Development”, en Peace and Conflict Studies, Vol 3, No. 2 Diciembre, 1996.
- Petzold-Bradley, Eileen, Alexander Carius y Arpád Vincze, “Responding to Environmental Conflicts: Implications for Theory and Practice”, (Kluwer Academic Publishers, EUA, 2001).
- Saade Lilian, “El caso del Sector de Agua en México”, 2001. Ponencia presentada en seminario “El Desafío para las Políticas Públicas de las Reformas de Segunda Generación” ITAM, 2001.
- Comisión Nacional del Agua, “Acuerdo por el que se dan a conocer los límites de los 188 acuíferos del país, los resultados de los estudios realizados para determinar su disponibilidad media anual de agua y sus planos de localización”, 31 de enero 2003.
- Compendio Básico del agua, CNA, 2002.
NOTAS
1.- El artículo presenta los avances de la investigación sobre conflictos por agua que se realiza en la Dirección General de Investigación en Política y Economía Ambiental (DGIPEA). La investigación ha contado con el apoyo y guía del equipo de la DGIPEA, especialmente de Carlos Muñoz Piña, José Carlos Fernández y María Zorrilla Ramos. Las opiniones y propuestas contenidas en el trabajo son responsabilidad de los autores
2.-Noroeste: Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Norte: Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila, Chihuahua, Durango, Centro-Norte: Guanajuato, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Querétaro, Hidalgo, Occidente: Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, Oriente: Veracruz, Tabasco, Puebla, Tlaxcala, DF/Edomex, Sur: Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Morelos, Península de Yucatán: Campeche, Quintana Roo, Yucatán.
3.-Información obtenida del Diario Oficial de la Federación, Acuerdo por el que se dan a conocer los límites de los 188 acuíferos del país, los resultados de los estudios realizados para determinar su disponibilidad media anual de agua y sus planos de localización, CNA, 31 de enero 2003.
Jaime Sainz Santamaria se desempeña como jefe de departamento de Análisis político de la Dirección General de Investigación en Política y Economía Ambiental (DGIPEA) del INE. Correo-e: jaimess@ine.gob.mx Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Mariana Becerra Pérez es subdirectora de Investigación y análisis de política pública de la DGIPEA-INE. Correo-e: pbecerra@ine.gob.mx Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Sitio Web (URL): http://www.ine.gob.mx/ueajei/publicaciones/gacetas/389/conf_agua.html?id_pub=389
Autor(es): Jaime Sainz Santamaría y Mariana Becerra Pérez
http://www.agua.org.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=542:-los-conflictos-por-agua-en-mexico-avances-de-investigacion&catid=97&Itemid=109
viernes, 11 de diciembre de 2009
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Los conflictos por agua en México: avances de investigación |
miércoles, 9 de diciembre de 2009
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Cambio climático: los costos económicos de un tiempo inestable |
El aumento de la temperatura, la mayor variabilidad meteorológica y sequías e inundaciones más intensas tienen, y tendrán, fuertes impactos en la actividad económica de la Argentina y el mundo, no sólo en el campo sino también en la industria o los servicios
Alejandro Rebossio
LA NACION
Seres humanos que deben migrar a zonas menos inhóspitas, ganaderos que ven morir sus animales por sequías más extremas que en el pasado, agricultores que pierden sus cultivos por inundaciones más intensas, el Gobierno obligado a declarar esta semana la emergencia agropecuaria, hoteleros que reciben menos turistas porque los lagos están secos, industriales que venden más equipos de aire acondicionado. Los impactos del cambio climático -la discusión es si responde al calentamiento global generado por el hombre o a un ciclo habitual- ya se sienten en la Argentina, como en el resto del mundo, pero los mayores riesgos se vislumbran para las próximas décadas. Por eso, a partir de mañana en Copenhague se definirán en la Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático los compromisos de todos los países, sobre todo, los desarrollados y China, para contrarrestarlos.
"Los científicos no se animan a decir que los cambios que se ven en la Argentina sean referidos al cambio climático mundial, pero lo que está pasando se parece a lo que va a pasar. Se prevén fenómenos extremos más agudos, más sequías donde había sequías y más inundaciones donde había inundaciones, olas de calor, tornados, tormentas de viento y granizo", explica Raúl Estrada Oyuela, diplomático que negoció el Protocolo de Kyoto (de reducción de emisiones de dióxido de carbono en países ricos, excepto Estados Unidos, que no lo firmó) y que ahora preside la Academia Argentina de Ciencias del Ambiente. "Aparte de los cambios en la producción primaria, vemos que el cambio sustancial del régimen de lluvias ha traído problemas en las represas de Salto Grande y El Chocón, donde se sobreacumuló agua por mal manejo", ejemplifica Estrada Oyuela.
Si la Argentina continúa aumentando las emisiones de dióxido de carbono, enfrentará nuevos impuestos para ingresar sus productos a países desarrollados, advierte el diplomático. En EE.UU, la Cámara de Representantes aprobó un tributo para compensar el esfuerzo que la producción de Estados Unidos tendrá que hacer si su gobierno asume compromisos en Copenhague. El Senado francés aprobó un etiquetado de los artículos que aclare su contenido de carbono. Walmart también quiere crear un etiquetado similar para sus supermercados de Estados Unidos. La Organización Mundial de Comercio (OMC) admite ciertas trabas al comercio de productos contaminantes.
"El cambio del sistema climático obliga a la relocalización de cultivos", expone Osvaldo Canziani, integrante del Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU, organismo que ganó el Nobel de la Paz. "Los cultivos de cereales no van a tener rendimientos apropiados y, en un futuro próximo, cuando la temperatura media sobre la superficie de la Tierra aumente en 2º C, varias especies no van a poder ser cultivadas en las regiones tropicales actuales, mañana más calientes. Estos cereales se cultivarán en regiones templadas, siempre y cuando la temperatura media del planeta no aumenten en 3º C."
"La situación se ha hecho crítica con especies de peces comestibles", reconoce Canziani. "Los rendimientos cárnicos y lácteos del ganado disminuyen en condiciones de mayor temperatura y humedad."
El director de Cambio Climático del Gobierno, Nazareno Castillo, prevé "menos generación hidroeléctrica en el Comahue, continuidad del retroceso de glaciares, incrementos y caídas de la producción agrícola de la zona pampeana, enfermedades nuevas para zonas templadas como el dengue, con sus consiguientes costos para la salud, inundaciones que demandarán la construcción de barreras para contener el agua y el reordenamiento de poblaciones". Agrega que "el turismo puede sufrir el impacto, la industria puede tener problemas de infraestructura por inundaciones, tornados o falta de insumos, y también las migraciones forzadas tendrán un impacto sobre las economías", enumera Castillo.
Impacto mundial
El ingeniero agrónomo experto en clima Eduardo Sierra considera que en la Argentina el calentamiento global acelera la variabilidad del clima. El cambio amenaza al mundo entero, pero los países en desarrollo son los más vulnerables, según un informe que el Banco Mundial ha presentado para la cumbre de Copenhague. "Los países emergentes soportarán aproximadamente entre 75 y 80% del costo de los daños provocados por la variación del clima. Incluso un calentamiento de 2° C por encima de las temperaturas preindustriales ?probablemente lo mínimo que padecerá el planeta? podría generar en Africa y Asia meridional una reducción permanente del PBI de entre 4 y 5%", advierte el banco. En Europa oriental y Asia central, el peligro está asociado con el legado soviético de mala gestión ambiental y con el lamentable estado de la infraestructura.
"En América latina y el Caribe los ecosistemas más importantes están amenazados. Se prevé la desaparición de los glaciares tropicales de los Andes, lo que modificaría el calendario e intensidad del agua a disposición de varios países y provocaría estrés hídrico por falta de agua para al menos 77 millones de personas ya en 2020, así como una amenaza para la energía hidroeléctrica, fuente de más de la mitad de la electricidad en muchos países de América del Sur", advierte el documento del BM. Sin embargo, "el impacto más desastroso será la extinción del bosque amazónico y la transformación de grandes extensiones en sabana, con graves consecuencias para el clima de la región, y quizá de todo el mundo".
El detalle de los impactos
En la Argentina, el director de Cambio Climático del Gobierno, Nazareno Castillo, afirma que se observa un aumento de la frecuencia de las precipitaciones extremas en el este y centro de la Argentina, un incremento de la temperatura en la cordillera, la Patagonia y Cuyo, con retroceso de glaciares, un alza de los caudales de ríos y de la frecuencia de las inundaciones en todo el país, excepto en San Juan, Mendoza, Comahue y el norte de la Patagonia, donde han disminuido los caudales. Para enfrentar el cambio climático, la Argentina debe tomar algunas medidas de adaptación, como la rotación de cultivos, pero en el futuro también deberá adoptar políticas de mitigación, es decir, tendrá que limitar las emisiones de dióxido de carbono. "El secuestro de carbono con bosques es más barato que las energías que reducen la emisión, como la solar o eólica, mientras que las medidas de eficiencia energética son menos costosas aún y permiten recuperar la inversión", explica Castillo y concluye: "Es difícil discernir si hay cambio de ciclo o cambio climático, pero al menos hace diez años hay cambio de tendencia".
El ingeniero agrónomo experto en clima Eduardo Sierra advierte sobre las menores lluvias en el sur de Cuyo, el norte de la Patagonia y el sudoeste de la región pampeana, donde se registra mortandad de ganado, el sector del campo más afectado por las modificaciones del clima. Entre los cultivos, los más perjudicados son el trigo porque está cultivado en zonas más marginales, seguido por la cebada, la avena y el centeno. Las plantaciones de vid, tabaco, caña de azúcar, tomate y papa sufren más heladas y granizos. "Como América del Sur es la gran biósfera del mundo, se teme más presión productiva de parte del mundo", señala Sierra.
El Banco Mundial alerta que la mayor parte de los países en desarrollo carece de la capacidad financiera y técnica suficiente para manejar el creciente riesgo climático. "Dependen en forma más directa de los recursos naturales sensibles al clima para generar sus ingresos y su bienestar. Además, la mayoría se ubica en regiones tropicales y subtropicales ya sujetas a un clima sumamente variable."
De acuerdo con el Boletín Anual de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en 2008 las concentraciones globales en la atmósfera de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso alcanzaron los niveles más altos desde que se llevan registros históricos. "En 20 años las emisiones han aumentado en un 26%, y solamente de 2007 a 2008 se incrementaron en 1,3%", concluye.
En Africa subsahariana, cuya economía depende fuertemente de los recursos naturales, los cambios se dejarán ver en la agricultura, que aporta aproximadamente el 23% del PBI (con exclusión de Sudáfrica) y da empleo a cerca del 70% de la población, según el Banco Mundial. Los problemas de infraestructura podrían obstaculizar las medidas de adaptación, y la capacidad de almacenamiento de agua se mantendría limitada a pesar de la abundancia de recursos. En Oriente Medio y Norte de África, la región más seca del mundo, la disponibilidad de agua per cápita se reducirá a la mitad para 2050.
Para el BM, en Asia oriental y el Pacífico un factor de vulnerabilidad es la cantidad de personas que viven en la costa y en islas de litoral bajo: más de 130 millones de personas en China y unos 40 millones, es decir, más de la mitad de toda la población, en Vietnam. Las economías de la región dependen fuertemente de los recursos marinos ?el valor de los recursos de coral bien gestionados es de US$ 13.000 millones sólo en Asia sudoriental?, que están ya sometidos a presión como consecuencia de la contaminación industrial, el desarrollo costero, la sobrepesca y el aliviadero de plaguicidas agrícolas y nutrientes.
El Banco Mundial cita una historia de vida para retratar el drama del calentamiento global. Un miembro de la tribu Masai en la planicie Laikipia en Kenya debe tener nueve reses antes de que pueda pedir a una mujer en matrimonio. El joven Sam Stanyaki, de la villa Waso, ha trabajado muy duro para adquirir esas nueve cabezas de ganado. Sin embargo, ¿podrá casarse en febrero próximo y realizar una gran celebración como tiene previsto?
"Las lluvias llegaron muy tarde este año y apenas había pasto. Hemos tenido que llevar nuestras reses a otros lugares donde pensábamos que la hierba era mejor", afirma Stanyaki. "Pero, allí no había suficiente pasto para todos y estoy preocupado porque a lo mejor tendré que vender mis reses a un bajo precio o que algunas mueran. Si eso pasa, no sé qué haré con mi boda", admite.
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1208196
jueves, 11 de junio de 2009
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Fortalezas y debilidades del Plan de Cambio Climático de Chile |
Santiago, martes 9 de diciembre de 2008, , Editor del Boletín GAL.- El Plan Nacional de Cambio Climático dado a conocer el 4 de diciembre pasado por el gobierno es concreción práctica y cumplimiento de los compromisos adquiridos por Chile, respecto al artículo 4.1(b) de la Convención Marco de Cambio Climático, CMNUCC, que señala que “las Partes deberán formular, aplicar, publicar y actualizar regularmente programas nacionales y, según proceda, regionales, que contengan (…) medidas para facilitar la adaptación adecuada al cambio climático”.(1)
Probablemente una de las ausencias notables –entre otras- de este Plan sea que no se haya explicitado suficientemente su origen y sentido. Por ello es que quizá haya cierta confusión respecto a su papel, atribuciones y funcionalidades.
El Plan de cambio climático es –o mejor dicho, debería ser- un proceso de corto, mediano y largo plazo, transversal e interactivo, y constantemente evaluable, flexible y perfeccionable. Es un proceso de permanente praxis y conocimiento. Este tipo de Plan debe entenderse como un concepto y metodología de la planificación ascendente y descendente. La planificación ascendente es el proceso de tránsito de lo local a lo global, de lo particular a lo general, con la amplia inclusión y participación de todos los actores. La planificación descendente, en cambio, es el flujo de lo global a lo local y de lo general a lo particular, cuyo primer paso es el diseño y generación estratégica del propio Plan.
Fortalezas…
El objetivo general del Plan es “Minimizar los impactos adversos al cambio climático, a través de acciones integradas que permitan determinar la vulnerabilidad país y las medidas de adaptación para enfrentarlos adecuadamente, aportando al mismo tiempo, a la mitigación de gases de efecto invernadero”.(2)
Una de sus primeras fortalezas –en análisis comparado con los planes climáticos de algunos países de América Latina, Unión Europea y Asia (3)-, lo constituye el uso de una estructura lógica muy bien afinada y estandarizada a otras experiencias internacionales. También lo es su avanzado estado del arte en el diagnóstico en materia científica acerca del impacto del cambio climático en Chile, sus regiones y localidades. Aunque en algunos casos –como, por ejemplo, los índices percápita de emisiones- se haya basado en datos desactualizados (4).
Asimismo, otro aspecto destacable es su concreción en cuanto a determinar plazos y responsabilidades, al punto de disponer de una carta Gantt muy precisa. Sin embargo, llama la atención algunas metas a corto plazo cuyos períodos de ejecución prácticamente estarían en la actualidad a un 50% de lo programado, no habiéndose ejecutado todavía política alguna al respecto.
Una fortaleza relevante del Plan es cuando señala, en materia de adaptación: “El Estado debe abordar el cambio climático de una manera explícita en las distintas políticas sectoriales e instrumentos de gestión que tienen relación con este problema global, de manera de contemplarlo como un eje estratégico en todos los ámbitos de la política pública” (5). Es decir, bajo este tenor, a partir de su publicación, este instrumento sobre el cambio climático se constituye en el eje articulador, transversal, estratégico y prioritario de las políticas públicas nacionales, regionales y locales. Es la primera vez que en nuestro país se plantea el tema del cambio climático bajo esta definición. La pregunta inevitable es: ¿hasta qué punto los servicios públicos del Estado y las municipalidades asumirán como vinculante esta definición?
Otra de sus fortalezas tiene que ver con el rediseño de la institucionalidad de cambio climático en el país a objeto de hacerla coherente con los propósitos del Plan. Allí se señala: “Es necesario revisar a la luz de la Estrategia y de la implementación de este Plan de Acción, el mandato y composición del Comité Nacional Asesor, así como ver mecanismos de hacer más activo su involucramiento en las decisiones de política pública en materia de cambio climático”(6). Este asunto es clave. Es indispensable generar una institucionalidad que permita realizar un efectivo monitoreo, evaluación y seguimiento del desarrollo de este Plan. El Comité Nacional habría agotado sus posibilidades y resulta indispensable crear otro organismo o refundar el mismo, de modo que adquiera más poder de gestión y coordinación del Plan incorporando a nuevos sectores clave, como la ciudadanía organizada.
El Plan señala: “Un aspecto central en el ámbito de la educación será la de relevar la problemática del cambio climático en la malla curricular de los distintos niveles educacionales del país, desarrollando los correspondientes programas educativos a nivel básico y medio, enmarcados en un Programa Nacional de Educación para el Cambio Climático” (7). Esto es fundamental. El cambio climático tendrá sus momentos peak en el 2025, 2050 y 2100. Y ello supone que las nuevas generaciones adopten sensibilidad, información y formación en torno a este tema, de modo que sean capaces de adoptar las decisiones apropiadas y eficaces en el momento oportuno. Decisiones que las generaciones anteriores no pudimos llevar a cabo.
Y debilidades…
En cuanto a las debilidades, lo más destacable es el insuficiente compromiso en materia de mitigación. En efecto, el Plan indica que “cabe señalar que, si bien nuestra contribución al aumento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero es baja (0,2%), según los datos obtenidos de inventarios anuales nacionales, las emisiones del país aumentaron un 300% en un período de 20 años (1984-2003), y que en estas estadísticas, el sector energía es el que mayores aumentos ha generado y generará al país” (8). Estas aseveraciones indican, por tanto, que resulta indispensable adoptar medidas drásticas y urgentes en esta materia.
No obstante, el Plan se atiene solamente a “efectuar un análisis para determinar el potencial total y sectorial estimado de reducción de emisiones que el país podría alcanzar, para un horizonte de tiempo dado (i.e., 2015, 2020, 2025 y 2030)” (9) y a enumerar algunas acciones en materia de eficiencia energética y energías renovables que resultan insuficientes para modificar sustancialmente la matriz energética del país (10). Ello a pesar de que existen estudios y propuestas mucho más audaces y ambiciosas de reducción de emisiones y política energética, tanto en el escenario internacional como nacional.
Hoy en Poznan, Polonia, se debaten novedosas propuestas en este rubro, principalmente del Reino Unido que será el primer país del mundo en hacer obligatorias las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero en un 80% hasta 2050 (11) y la UE que reduciría las emisiones de gases de efecto invernadero un 30% en 2020 y un 80% en 2050 (esto supone que cada habitante emitirá dos toneladas de dióxido de carbono al año, el nivel de los países más pobres actualmente) (12).
De otro lado, en el plano nacional conocidas son, entre otras, las interesantes e innovadoras propuestas del Programa Chile Sustentable respecto a este tema que perfectamente pudieran constituirse en insumos de las políticas públicas en esta materia (13).
En un aspecto clave, el de la reducción de las emisiones o mitigación, el Plan resulta poco ambicioso y promisorio. En definitiva, en materia de compromisos de reducción de emisiones, el Plan se empantana en ambigüedades allí en donde se debe ser absolutamente preciso y exigente. No es posible ampararnos en consideraciones ya añejas del protocolo de Kyoto que no obligan a nuestro país a reducciones de emisiones.
En este sentido nos parece que supeditar nuestros compromisos como país en materia de mitigación al apoyo tecnológico y financiero de los países industrializados podría entenderse como parte del proceso negociador en las cumbres internacionales pre-Copenhague (14). Pero en nuestra política interna es preciso dar un salto adelante que evidencie voluntad política, propósitos ambiciosos en reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y dar señales de liderazgo coherente en el escenario regional latinoamericano en esta materia. Ello cuando precisamente se habla de responsabilidades comunes y diferenciadas en este rubro. Toda decisión o indecisión en este ámbito, tiene un impacto global. Y es hora que seamos consecuentes entre nuestra palabra y nuestros gestos.
Otra de las debilidades sustanciales del Plan se refiere a la participación ciudadana en la adaptación y generación de capacidades ante el cambio climático. Definitivamente, el Plan no considera a la sociedad civil como un actor fundamental en su desarrollo. Tal como señaláramos en una consulta ciudadana en doce regiones del país en octubre 2008, la adaptación al cambio climático es centralmente tarea ciudadana, por que es en el mundo social donde reside la mayor vulnerabilidad y los mayores riesgos ante su impacto. Por ende, es preciso fortalecer el protagonismo de la sociedad civil con acciones asociativas en torno a este tema. El actor ciudadano requiere socializar en su propio lenguaje el conocimiento técnico científico sobre el cambio climático. Requiere dotarse de formas modernas de cooperación y asociatividad en red. Y, sobre todo, requiere de la capacidad de participar, proponer e incidir en las decisiones de las políticas públicas y en las agendas locales y regionales vinculadas al cambio climático.
Una debilidad crucial del Plan es la ausencia de políticas públicas sobre adaptación al cambio climático a nivel local. No hay manera de enfrentar este fenómeno global, si no es desde la Gestión Ambiental Local, GAL. Y este tipo de gestión o Agenda Local 21, debe urgentemente incorporar el cambio climático a la actividad socio-política-ambiental de la comuna, el barrio y la Región. El Plan debe constituirse en una herramienta de fomento y de articulación de los planes locales, institucionales, sectoriales, sistémicos y organizacionales. Y estos planes particulares deben tener como funciones las siguientes:
1. Levantar mapas de fuentes de emisión local de GEI
2. Levantar mapas de vulnerabilidad en la comuna o el barrio
3. Diseñar Planes de Mitigación y Adaptación Local-Comunal
4. Incluir el cambio climático en las políticas públicas locales: Pladecos, Ordenanzas, normativas
5. Generar espacios públicos de diálogo sobre el cambio climático
6. Organizar campañas de información a la ciudadanía
7. Promover la educación climática formal y no formal
8. Organizar mecanismos de fiscalización ciudadana de fuentes emisoras locales de GEI
9. Gestionar y ejecutar proyectos socioeconómicos locales de Mecanismos de Producción Limpia
10. Generar una cultura climática mediante formación, nuevos hábitos y estilos de vida que contribuyan a adaptarse al cambio climático
Las prácticas innovadoras respecto a estas Agendas Locales de Cambio Climático ya se visualizan en las experiencias de la Red de Cambio Climático de América Latina de 2004, con 294 miembros (15); con la campaña contra la desertificación de El Canelo de Nos en la IV Región desde 2005 (16); con los proyectos regionales de Casa de la Paz en 2007 (17); con la recientemente constituida Alianza por la Justicia Climática por 14 ONGs chilenas (18); por los Diálogos Ciudadanos de Cambio Climático del IEP en 12 regiones en 2008 (19) y por los casi 200 proyectos locales de cambio climático financiados por el Fondo de Protección Ambiental, FPA, para 2009 por la CONAMA. Son estas experiencias de gestión ambiental local sobre cambio climático que el Plan debe potenciar, articular, recoger experiencia, sistematizar y fomentar para su réplica en el país.
Otras debilidades del Plan se relacionan con notables ausencias de temas con indiscutible peso específico en este escenario:
1) La identificación de ecosistemas, especies de la flora y la fauna más vulnerable al cambio climático en nuestro país no está lo suficientemente explicitado.
2) Los bosques como los grandes sumidores de CO2 y los glaciares como las grandes reservas de agua para Chile, no están instalados como prioridades en las políticas públicas del Plan para su urgente protección.
3) Las formas de adaptación de la agricultura y una posición clara ante los organismos genéticamente modificados -que para algunos países y sectores aparecen como formas de adaptación-, no están en el Plan.
4) El turismo no figura, a pesar de que nuestro país tiene un potencial enorme en este rubro, e incluso en la última cumbre mundial de turismo de hace unos meses en Lima, el tema de agenda central era, precisamente, el impacto del cambio climático en estas actividades.
5) El ordenamiento territorial y los planes reguladores aparecen sólo en lo relativo a zonas costeras vulnerables, cuando estos temas debieran ser considerados en la actualización de todas las normativas y ordenanzas comunales y regionales sobre esta materia.
6) Las migraciones o refugiados ambientales o climáticos tampoco se incluyen, cuando nuestro país y la Región están procesando flujos migratorios cuyas motivaciones ya no sólo serían económicas, sino también ambientales.
7) La política de biocombustibles y la nuclear sólo se les menciona sin profundizar en sus reales implicancias como fuentes energéticas y como supuestas panaceas al cambio climático.
8) La gestión de riesgos, políticas de prevención y papel de los sistemas de seguros tampoco se han considerado, cuando en otros países este aspecto ya se ha instalado en la generación de planes ante desastres, alertas tempranas y revisión de las coberturas de aseguradoras.
9) Las comunicaciones y la información en los sistemas y medios de difusión no aparecen como uno de los instrumentos claves en la generación de una nueva cultura climática.
10) El rol y políticas del Estado ante las mujeres, indígenas, trabajadores y tercera edad, en cuanto segmentos sociales vulnerables al cambio climático, brillan por su ausencia.
11) Los eventuales beneficios que el cambio climático podría conllevar para ciertos procesos productivos silvoagropecuarios, no se mencionan.
En definitiva, este Plan contiene fortalezas que hay que afirmar y perfeccionar, pero también tiene severas debilidades que deben ser subsanadas a la brevedad. Es indispensable generar en el país un gran movimiento de diálogo, información, debate y participación ciudadana respecto al Plan Nacional de Cambio Climático. Es preciso organizar consultas ciudadanas en todas las regiones y comunas.
Los medios de comunicación no se han hecho eco de este proceso y, salvo excepciones, han obviado de sus agendas este urgente tema. Es momento propicio a que se fomente el papel y participación activa de los medios locales, regionales y ciudadanos. Los grandes medios se han autoexcluido de esta enorme tarea. Hay que privilegiar a los medios que sí están cercanos a la gente.
Finalmente, el Instituto de Ecología Política, IEP, ha realizado una primera versión de estas consultas en doce regiones de Chile. Se disponen de instrumentos, metodologías y diseño de propuestas ciudadanas que están a disposición de las autoridades pertinentes y de la sociedad civil. Pero ello no basta. Ahora el Estado debe promover que las organizaciones ciudadanas emitan su opinión respecto a este diseño estratégico de planificación descendente y le imprima su sello social en forma ascendente. Es hora de actuar. Nadie sobra en este proceso. Ahora llega el momento propicio de la voz ciudadana en el tema del cambio climático.
NOTAS
(1) www.humboldt.org.co/download/cambioclima.pdf , p. 7
(2) Plan de Acción Nacional de Cambio Climático, 2008-2012, p. 40.
(3) Ver Planes de Cambio Climático de Argentina, Bolivia, Perú, México, Venezuela, Canadá, España y China en: http://www.radioclima.org/nweb_portal/site/lista_archivo.php?id=43
(4) El Plan señala: “Por otro lado, Chile aparece en la posición 90 respecto a las emisiones de CO2 per cápita en el mundo para el año 2004, con un valor de 3.9 ton CO2/habitante, de acuerdo al “Informe sobre desarrollo humano 2007-2008: la lucha contra el cambio climático”, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (2007). En el contexto sudamericano, Chile aparece como el segundo país más alto en cuanto a este indicador de emisiones de CO2 per cápita”. ibidem. P. 17. No obstante, según otros estudios, “Chile ha ido aumentando las emisiones de dióxido de carbono (CO2) por persona en toneladas métricas al año: 2001, 3,53; 2002, 3,45; 2003, 3,66; 2004, 4,06; 2005, 4,14”. http://paises.enerclub.es/guia_ampliada/Chile--36/Energ%EDa--
7/Emisiones%20de%20CO2%20per%20c%E1pita--97/index.html
(5) Ibidem, p. 32
(6) Ibidem, p. 25. Este Comité Nacional Asesor sobre Cambio Global tiene por “objetivo central asesorar y coordinar a las distintas instituciones vinculadas a los temas de cambio climático y de cambio global, y en especial al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la Comisión nacional del Medio Ambiente”. Diario Oficial/Normas Generales/Año 1996/DO 29/05/1996. Docto 466 1996 Ministerio de Relaciones Exteriores. Asimismo, el Plan dice: “Con el propósito de cumplir los compromisos adquiridos en materia de cambio climático, como el desarrollo de comunicaciones nacionales, en 1996 se creó el Comité Nacional Asesor sobre Cambio Global, que actúa como órgano consultivo nacional para abordar la temática en Chile. La presidencia le corresponde a CONAMA, la vicepresidencia al Ministerio de Relaciones Exteriores y lo integran, además, el Ministerio de Agricultura, la Comisión Nacional de Energía, la Dirección General del Territorio Marítimo y Marina Mercante, la Dirección Meteorológica de Chile, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile, la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica, y la Academia Chilena de Ciencias. El decreto de creación indica que el Comité puede invitar a sesionar a otras instituciones e individuos, según sea necesario”. Plan de Acción Nacional de Cambio Climático, 2008-2012, p. 23
(7) Ibidem, p. 36.
(8) Ibidem, p. 34
(9) Ibidem, p. 51
(10) Según el Plan se llevarán a cabo las siguientes acciones específicas en materia de eficiencia energética y energía renovable: “1. Mejorar las estimaciones del potencial de ahorro y eficiencia energética a escala nacional y regional, por sector de consumo. Para ello, se cuantificará el potencial de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, con la aplicación del plan de acción 2007-2015 de Programa País de Eficiencia Energética, cuyo objeto es limitar el crecimiento del consumo de energía en sectores como: transporte, industria, minería, público y residencial. Adicionalmente, se establecerá el potencial de reducción de dicho programa respecto de la línea de base.
2. Fortalecer el Programa País de Eficiencia Energética, conforme a los resultados del potencial de ahorro y eficiencia energética, a objeto de reforzar las acciones en materia de eficiencia energética en el sector de construcción, comercial, residencial, industrial y de transporte, y evaluar su potencial de mitigación futura.
3. Estudiar el potencial de generación energético renovable. Para ello, se obtendrá y cuantificará el potencial de limitación del crecimiento de emisiones de gases de efecto invernadero, producto de las nuevas inversiones que se realicen en este ámbito, como resultado de las acciones de promoción del desarrollo de energías renovables no convencionales en el país y de las adecuaciones regulatorias realizadas.
4. Realizar un monitoreo permanente de la evolución de la línea de base actual y proyectada, a efectos de dar cuenta de la evolución natural del crecimiento de la demanda, así como las nuevas condiciones que se presenten en la oferta energética.
5. Crear el Centro de Energías Renovables, como apoyo a la definición de políticas y de orientación a los inversionistas.
6. Ejecutar el fondo de garantía estatal para inversión en energías renovables y eficiencia energética.
7. Impulsar la instalación de sistemas solares térmicos o para generación de electricidad, en los sectores público, comercial, residencial e industrial, aprovechando al máximo los recursos solares que Chile posee.
8. Proveer la infraestructura y seguridad necesarias para el uso masivo y habitual de la bicicleta como medio de transporte”. Ibidem, p. 51
(11) http://ania.urcm.net/noticia.php3?id=26183
(12) http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Europa/afronta/dividida/cumbre/clima/elpepisoc/20081207elpepisoc_6/Tes
(13) Ver Aporte potencial de: Energías renovables y no convencionales y eficiencia energética a la matriz eléctrica 2008-2025 en: http://www.chilesustentable.net/
(14) “La aplicación de la responsabilidad del conjunto de los países no Anexo I, debe darse en un marco de decidido apoyo tecnológico y financiero, por parte de los países Anexo I y de construcción de capacidades en los propios países no Anexo I, conjugando las circunstancias y capacidades nacionales. Estas últimas serán evidentes en la medida en que existan estudios que posibiliten una adecuada toma de decisiones”. Documento presentado por la delegación chilena en la Cumbre de Poznan, p. 2. Ver Boletín GAL 696 del martes 9 de diciembre de 2008.
(15) http://espanol.groups.yahoo.com/group/cambioclimaticoglobal/?yguid=129096281 Esta red se constituyó en diciembre de 2004 por representantes de 40 organizaciones ciudadanas, quienes emitieron la Declaración de Santiago: Los miembros de ONG, universidades, municipalidades, empresas y entidades de comunicación, expresamos:
1.- Compartimos el consenso científico de que el Cambio Climático se altera y se debe a las actividades humanas que modifican la composición atmosférica que expone principalmente las áreas más vulnerables de la sociedad, la economía, la flora, la fauna y las vidas de nuestros compatriotas.
2.- Sostenemos que para enfrentar el cambio climático ya actuante en Chile, es indispensable la revisión de algunos paradigmas y abrir nuevos espacios de reflexión y participación.
3.- Nos comprometemos a integrar nuestras voces particulares a un espacio más grande, a través de organizaciones y redes como la que estamos formando actualmente.
4.- Nuestras propuestas para el efecto del cambio climático se basan en Mapas Conceptuales.
5.- Nos comprometemos a crear una Estrategia sobre el Cambio Climático, que permita incidir en el nivel político, a nivel de la gobernabilidad, y permita avanzar en la creación de una Masa Crítica identificada con su entorno.
6.- Nos comprometemos a generar una Metodología de Estudio y Conocimiento sobre el Cambio Climático.
7.- Nos comprometemos a crear una Red de Cambio Climático independiente, con un propósito propio y sin tildes organizacionales.
8.- Compartimos el criterio de que el tema del cambio climático lo contextualizamos en el amplio tema ambiental, entendiéndolo como una amplia gama, un gran abanico donde juegan factores como el político, el económico, el filosófico y el religioso.
9.- Reiteramos que es necesario crear una Estrategia Educativa a Largo Plazo con una Visión Holística.
10.- Convenimos en presentar esta Declaración ante la sociedad civil de Chile, América Latina y El Caribe.
Santiago, 2 de Diciembre del 2004. Adolfo Cortés (CODELCO), Alejandro González (CODEP), Bernardo Reyes (IEP), Carlos Díaz (CODEP), Carmen Blumberg (IEP), Carolina Heidke (Universidad de Valparaíso), Carolina Silva (Casa de la Paz), Cecilia Araya (CODEP), Claudia Martínez (Municipalidad de Huechuraba), Claudia Quezada (Universidad de Valparaíso), Cristián Villalobos (CODEFF), Cristián Villarroel (IEP), Domingo Valdebenito (Universidad de Playa Ancha), Erick Maturana (Universidad ARCIS), Estela Ospina (Consultora Ambiental), Felipe Oyarzún (Municipalidad de San Bernardo), Flavia Bustos (CODEFF), Fresia Figueroa (RENACE), Gisela Sanhueza (Colegio La Inmaculada de Peñaflor), José Luis Barías (Consultor Ambiental), Juan Orellana (Municipalidad de San Bernardo), Juan Pablo Muñoz (Universidad ARCIS), Karl Böhmer (Universidad ARCIS), Luis Gallegos (Coordinador del Seminario), Marlen Soto (Universidad de Valparaíso), Melania Paredes (Universidad de Valparaíso), Miriam Pinto (CODEFF), Orlando Ruz (CODEFF), Oscar Ponce Universidad ARCIS), Pamela Garay (Universidad de Valparaíso), Paula Solar (Municipalidad de Pudahuel), Paulina Aldunce (Universidad de Chile), Rodrigo Mellado (CODEFF), Rosa Flores (CODEFF), Rosita Garay (Universidad de Chile), Roxana Bórquez (Universidad de Chile), Sofía Merino (Universidad de Valparaíso), Ximena Salinas (CODEFF), Lake Sagaris (VP, Ciudad Viva), Rubén Cárdenas Galindo (Estudios Agrarios Ancud)
(16) http://www.elcanelo.cl/nweb_portal/proyectoriohurtado/documentos.php?codCategoria=1
(17) http://www.casadelapaz.cl/casadelapaz/publico/portada.htm
(18) www.justiciaclimatica.cl
(19) http://radioclima.org/usuarios/intranet-lista.php?id=1 Este proyecto lo realizó el Instituto de Ecología Política en doce regiones con el apoyo de la DOS: Región de Los Ríos, Región de Arica-Parinacota, Región de Tarapacá, Región de Antofagasta, Región de Coquimbo, Región de Atacama, Región de O`Higgins, Región del Maule, Región de BioBio, Región de La Araucanía, Región de Aysén, Región Metropolitana. Participaron 552 líderes sociales y se elaboraron 11 Planes Regionales de Cambio Climático que se pueden descargar del portal indicado.
(20) http://www.fpa.conama.cl/efpa/nomina.php?id_expediente=730980&nomina=proyecto_admisibilidad
http://luisalbertogmz.blogia.com/2008/121101-fortalezas-y-debilidades-del-plan-de-cambio-climatico-de-chile.php
domingo, 26 de abril de 2009
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Hay 600 senderistas en el Vrae |
Confirmó jefe del comando conjunto, Gral. EP Francisco Contreras. En alianza con el narcotráfico, enemigo se enfrenta a fuerzas militares y se resiste a salir de la zona de Vizcatán, un viejo bastión terrorista.
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, Francisco Contreras Rivas, estimó que son 600 los senderistas que en alianza con el narcotráfico hacen frente a las fuerzas militares en el Valle de los ríos Apurímac y Ene (Vrae).
Contreras manifestó que las fuerzas especiales han logrado cortar el abastecimiento del narcotráfico y el financiamiento de Sendero en la localidad de Vizcatán, considerada el bastión senderista.
En la víspera, el presidente Alan García mencionó que las recientes emboscadas que acabaron con la vida de 14 soldados serían una represalia porque el Ejército habría recuperado territorios controlados por los narcoterroristas.
Al defender el profesionalismo en la lucha contra el narcoterrorismo, Contreras informó que se ha destacado al Vrae a las fuerzas especiales, que son cuatro patrullas de cada arma –Marina, Ejército y Fuerza Aérea– que se rotan, integradas por suboficiales que tienen más tiempo en la institución.
Cita militar
Contreras anunció, asimismo, que el viernes se reunirá en el Vrae con todos los comandantes y generales con el fin de evaluar qué ocurrió el jueves pasado con los operativos de patrullaje que condujeron al ataque senderista de esa magnitud.
“Tampoco podemos ser impermeables a no aceptar que ha habido alguna falla. Eso lo vamos a evaluar internamente y haremos la autocrítica internamente para mejorar la estrategia”, reveló el militar en entrevista con RPP.
Sin entrar en detalles que puedan dar al enemigo información para actuar, Contreras ofreció generalidades de las estrategias puestas en marcha en la zona.
La estrategia de captura de los cabecillas, llamadas operaciones puntuales, se basa en dos elementos: inteligencia técnica e inteligencia humana, y las operaciones propiamente dichas. Estas operaciones se realizan a través de las fuerzas especiales, conformadas por profesionales, para lo cual se debe tener el cruce de la inteligencia técnica y la humana.
El otro eje de la estrategia, añadió, es el control territorial de los ejes de abastecimiento de los insumos y los ejes de movimiento de Sendero. Esta acción la realizan tropas convencionales que están ya instaladas en las 16 bases contraterroristas que han sido reubicadas en el presente año en mérito a la estrategia que se aplica actualmente.
Patrullajes
El jefe del Comando Conjunto refirió que se ha cambiado la modalidad de los patrullajes en relación con la estrategia anterior, que consistía en ir a ciertos puntos a dar vueltas para ver si encontraban a los terroristas.
“Ahora –indicó– las patrullas se mueven con un objetivo puntual y en cumplimiento de una operación. No hay más patrullaje de rutina, obedecen a un objetivo”, anotó.
Interrogado respecto a las carencias materiales y de inteligencia de la estrategia antisubversiva, Contreras mencionó más bien qué es lo que se necesita. Por ejemplo, helicópteros blindados porque los actuales han sido perforados con armas de fuego.
Señaló además la necesidad de contar con chalecos antibalas, pues en la actualidad solo cuentan con este protector los integrantes de las fuerzas especiales.
Rendición de cuentas
Seguidamente, el militar se dio tiempo para mencionar algunas de las adquisiciones que se han hecho en los últimos años: en el 2006, con S/. 25 millones se compró vestuario, horas de vuelo y combustible; en el 2007, con S/. 30 millones se adquirió un equipo de comunicaciones.
En el 2008, con S/. 86 millones compraron equipos de comunicaciones, del combatiente, miras nocturnas, chalecos completos; mientras que con S/. 118 millones adicionales este año se van a comprar equipos de inteligencia, un avión que permita penetrar en follaje en cámara aerofotográfica, etc.
Ministro: Son los mismos rezagos
Durante su presentación ante la comisión de Defensa del Congreso, el titular del sector, Ántero Flores-Aráoz, negó que exista algún tipo de rebrote terrorista en nuestro país. Dijo que se trata de los mismos rezagos que hay que combatir. El ministro también negó que se trate básicamente de un problema de narcotráfico como lo han señalado algunos expertos. “Este es un problema de terrorismo”, sostuvo.
Sobre el atentado del jueves pasado, Flores-Aráoz reconoció que hubo algunos errores que determinaron que se produjera la emboscada narcoterrorista. Uno de los errores admitidos fue que se haya permitido que en las filas de nuestras Fuerzas Armadas se encuentre un soldado menor de edad. Dijo que se harán las evaluaciones pertinentes y se sancionará a quienes se halle responsables. “Acá no se tapará a nadie”, dijo, aunque agregó que no había forma de saber la edad del mencionado soldado, pues no tenía DNI. El funcionario también rechazó las versiones que señalan que la tropa buscaba leña.
Flores-Aráoz señaló que a partir de este año, para cubrir el déficit de soldados en el Ejército debido a la eliminación del servicio militar obligatorio, se harán llamamientos complementarios, en los que se hará un sorteo para integrar al Ejército a quienes estén aptos para ello, aun cuando no estén activos. (Edición impresa La República)
http://www.larepublica.pe/politica/16/04/2009/hay-600-senderistas-en-el-vrae-0
miércoles, 18 de marzo de 2009
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La soberanía energética, un concepto del ambientalismo para la acción |
La idea de re significar la soberanía nos sirve para la construcción de proyectos de vida sustentables y con justicia porque las nuevas "soberanías" (alimentaria, energética, ecológica) en manos de los pueblos permiten decidir el camino de construcción de sustentabilidad para las sociedades de justicia ambiental y de justicia para con la naturaleza; ahí esta la fuerza de este concepto, de esta idea de soberanía.
La soberanía energética es también aquella que se construye en defensa de los territorios. Por ejemplo, se construye soberanía energética cuando los habitantes de unas zonas "Paramunas" en los Andes colombianos defienden sus territorios contra la agresión de empresas que pretenden extraer el carbón que se halla allí, amenazando sus posibilidades de provisión de agua para la agricultura, sus posibilidades de vida ahora y las posibilidades de vida de las generaciones venideras.
Es soberanía energética la lucha que hace el pueblo Uwa en sus territorios para mantener el petróleo bajo tierra. Es soberanía energética la lucha que hacen los indígenas Emberas contra esos monstruos de represas que se instalan en sus territorios. Estas son luchas de soberanía energética, pero también estos pueblos a su vez hacen esfuerzos por mantener sus tradiciones culturales, por recuperar las formas de uso de la naturaleza.
Es soberanía energética, lo que hacen los campesinos en muchas regiones donde utilizan las excretas de los animales para producir bíogas. Es soberanía energética el proceso que tienen los trabajadores de la industria petrolera y energética para devolverles el control sobre los recursos energéticos a sus pueblos, a sus países. Es soberanía energética la lucha del pueblo Boliviano por mantener un dominio sobre los recursos gasiferos que había perdido en manos de las transnacionales.
La soberanía energética se está construyendo en el planeta, se está construyendo en estas luchas, se esta construyendo en estas resistencias y se esta construyendo en las propuestas de las organizaciones sociales.
La Soberanía de los pueblos se ve menoscabada por acciones por ejemplo de empresas transnacionales que irrumpen en los territorios para instalar grandes monumentos de cemento, como las represas, como los oleoductos, como los sistemas de redes eléctricas que muchas veces no traen ningún beneficio a las gentes y se les desplazan, se les desterritorializa; y sirve esta energía y esta infraestructura fundamentalmente para los sistemas de acumulación económica, que como sabemos enriquecen a unos pocos en el mundo y empobrecen a las grandes masas de población.
Se pierde la soberanía energética y se pierde la soberanía, cuando los estados sometidos no tienen la posibilidad de brindar bienestar a sus pobladores, así pasa en todo el mundo con la energía. Los estados no tienen la posibilidad de proveer energía barata y asequible a sus pobladores y esto por qué, habiendo abundancia de energía! Uno encuentra países, lugares, en donde la energía abunda; donde las fuentes de energía abundan y sin embargo son miserables en términos energéticos.
La energía sirve fundamentalmente para sostener un modelo inicuo en el planeta, para sostener una diferencia y una desigualdad enorme que esta instalada entre los países que concentra los beneficios, entre los grupos de elite que concentran los beneficios, y las grandes masas de pobladores y gentes que viven en la miseria.
Se pierde la soberanía energética sin duda, cuando las corporaciones transnacionales concentran el poder de decisión e impiden que la sociedad tenga la posibilidad de decidir sobre su propia matriz energética Las corporaciones transnacionales, afectan de esta manera la soberanía energética, y la afectan también cuando reducen a las comunidades a ser simples observadores del saqueo que se hace consecutivamente de su patrimonio ambiental.
Se pierde la soberanía energética cuando las elites de los países concentran los beneficios de la riqueza energética sin que ella sirva para sembrar esperanza y para sembrar posibilidades de sustentabilidad.
La soberanía energética de la que nosotros estamos hablando tiene varios constituyentes: uno de ellos, fundamental, es la matriz energética; cuando hablamos de una matriz energética, estamos hablando de dejar atrás, la sociedad petroadicta, la sociedad energivora; esta sociedad que se fundamento en el modelo de uso del petróleo como fuente principal de energía.
Esta sociedad petroadicta y energivora ha traído el enloquecimiento del clima planetario; la fiebre que vive el planeta es una fiebre que se debe a este modelo de uso desorbitado de la energía petrolera.
Pero ante esto nos quieren responder con propuestas como por ejemplo los agrocombustibles, se quiere decir que para transitar a una matriz energética más sostenible debemos desarrollar los agrocombustibles; y lo que constatamos en nuestros países es que el desarrollo de los agrocombustibles es promovido directamente por esta alianza macabra de las organizaciones empresariales petroleras, de las empresas transnacionales de las semillas y alimentos, de las transnacionales de la industria automotriz. Esta alianza que es la que promueve la agroindustria energética, esa alianza trae desgracia para los pueblos, trae miseria para los pueblos, los precios de los alimentos están disparados en el planeta. Acá en el país nuestro vemos como desafortunadamente el precio de los alimentos hoy se encarece enormemente debido a que están destinando la producción agrícola para satisfacer la demanda de energía para los vehículos. Nosotros hemos dicho: no podemos seguir llenando los tanques de los vehículos, y vaciando los territorios de las gentes, de sus culturas, vaciando y destruyendo la vida y la esperanza de las gentes en su territorio.
La matriz energética es pues fundamental; transitar hacia una matriz energética sostenible implica necesariamente que contemplemos la posibilidad de emplear la mayor fuente de energía que llega al planeta que es la energía solar; a través de procesos de producción de biomasa, que son fundamentalmente los tipos de procesos que más aprovechan energía.
Pero también hablamos de una nueva matriz energética en la medida en que podamos utilizar de la manera más adecuada la creatividad del trabajo humano; el trabajo humano le agrega a la economía gran cantidad de energía; sin embargo, el trabajo humano se dilapida, la creatividad y el trabajo humano se dilapidan. Millones de seres humanos carecen en el planeta de posibilidades para desarrollar su capacidad de trabajo; este es un asunto que sin duda hace parte de nuestro concepto de soberanía energética
La soberanía energética tiene entre sus componentes sin duda el tema de la ética; cuando hablamos de la soberanía energética desde una perspectiva ética de la vida, de la sustentabilidad, estamos hablando de la posibilidad de emplear las fuentes de energía de manera eficiente, de manera tal que no contribuyan al desorden climático, de manera tal que mantengan la estabilidad social y cultural de las sociedades. Pero a ello se opone una ética de la codicia, a ello se opone una ética del filibusterismo en donde la energía sirve simplemente como medio de acumulación de capital para unos pocos.
También hablamos de la soberanía energética, desde la perspectiva de la democracia; cuando la sociedades locales, cuando las comunidades locales, incluso las organizaciones populares, las articulaciones de organizaciones populares de un país, o internacionalmente, toman la decisión de defender la soberanía; como es el caso de la soberanía alimentaria o la soberanía energética estamos hablando de procesos democráticos, de procesos donde la gente auto constituye su mandato, se auto gobierna, tiene la posibilidad de decidir sobre el futuro de su proyecto de vida. Pero esta posibilidad la conculca, la coarta el tipo de decisiones que se toma de manera centralista por las grandes corporaciones transnacionales en asocio con elites nacionales o con elites transnacionales; que dejan sin posibilidad de participar en decisiones sobre la vida que se quiere tener, sobre el modelo de desarrollo que se quiere tener.
Hablamos entonces de soberanía energética cuando decimos que los procesos de decisión sobre las fuentes de energía y su uso estén en manos de las gentes y no de manera egoísta, sino de manera solidaria. Porque sabemos que hay unas condiciones de distribución geográfica de las fuentes de energía y probablemente hallan lugares que tengan más posibilidades de proveerse de energía que otros; acá es cuando hablamos de soberanía energética.
Estamos hablando de la solidaridad entre los pueblos; la unidad y la solidaridad entre los pueblos permite la soberanía popular de la que estamos hablando en el campo energético, donde la gente pueda compartir si tiene excedentes energéticos y pueda a su vez cuidar de que la energía se use, en todos los terrenos, para fines benévolos. Por que este es otro problema, la energía se usa de manera desbordante para productos inútiles; necesitamos que la energía se use para aquello que es esencial, para mantener la vida digna de los seres humanos, para aquello que es esencial para mantener la vida en el planeta; es otro asunto clave en la soberanía energética.
Hablamos de soberanía energética también cuando nos estamos refiriendo a la manera como usamos la energía en nuestra vida cotidiana, cómo actuamos también con o sin responsabilidad frente a los demás seres humanos y frente a la naturaleza. En nuestra vida cotidiana hacemos cosas en función del beneficio y bienestar de los seres humanos y de aquellos con quien compartimos el planeta. El consumismo que es el uso desbordado e inútil de la naturaleza es algo que esta en contra de esta posibilidad de la soberanía energética en la vida cotidiana.
Pero en la soberanía energética también podría considerarse la ecoeficiencia; procesos y procedimientos tecnológicos que contribuyan a ahorrar y salvar energía podría, contribuir a tener una soberanía energética
Hablamos de la ecoeficiencia a la vez que hablamos de la ecosuficiencia; son las dos cosas, ecoeficienca que significa procesos técnicos que contribuyan a salvar energía a salvar materiales y hablamos de ecosuficiencia para referirnos al uso apropiado de la naturaleza y de la energía. No basta que haya procesos técnicos ecoeficientes sino limitamos el consumismo, sino limitamos nuestra propia demanda de energía y materiales.
Pero cuando hablamos de los procesos técnicos tenemos necesariamente que referirnos a los derechos de propiedad intelectual sobre la tecnología. Para que haya posibilidades de que la sustentabilidad en el planeta avance se requiere que las tecnologías se compartan desinteresadamente, se requiere que la sabiduría, como lo han hecho los pueblos de nuestros continentes, se comparta, se requiere que se comparta la sabiduría y se requiere entonces, que no haya derechos de autor intelectual sobre la tecnología; porque estos limitan las posibilidades de democratización de acceso a la tecnología, limitan las posibilidades de uso de las tecnologías y limitan la posibilidad de que el mundo avance en función de la sustentabilidad.
Las reglas de comercio internacional que se organizan a través de los tratados de libre comercio o a través de las imposiciones de la organización mundial de libre comercio, tienen la tendencia a imponer privilegios de los países que concentran el desarrollo tecnológico sobre aquellos países que tienen dependencia tecnológica; estas reglas inequitativas no contribuyen a la soberanía energética; por eso la lucha por la soberanía energética es también la lucha contra la imposición de estos tratados de libre comercio y de estas normas que se imponen desde la organización mundial del comercio, con los instrumentos de comercio y financieros internacionales, como los bancos multilaterales, como las instituciones financieras del norte y como las instituciones financieras transnacionales.
En el mundo vienen organizándose diferentes fuerzas que defienden la soberanía energética. La vía campesina hoy habla no solo de soberanía alimentaria, sino también de la soberanía energética. Amigos de la tierra Internacional, las organizaciones ambientalistas en el planeta, las organizaciones indígenas hoy hablan de la soberanía energética como un propósito, pero también como una guía para la construcción de sociedades sustentables, democráticas y justas.
La soberanía energética es una condición para alcanzar un equilibrio climático en el planeta; sin soberanía energética no será posible restaurar la calma climática del planeta; solo mediante la lucha de los pueblos, como acabamos de presenciarlo en Bali, en la conferencia de partes de cambio climático, solo mediante la coalición y la unidad de los pueblos y de los movimientos sociales, es posible que detengamos la barbarie que se impone en el planeta y que detengamos esta destrucción de las condiciones de vida y de sustentabilidad, que se nos imponen por el capital y las transnacionales.
El movimiento de lucha por la justicia climática que se ha acabado de acordar en Bali, que comienza a tener sus primeros frutos, ha de ser en el futuro aquel movimiento que reivindique las víctimas del cambio climático, que reivindique las víctimas de este modelo pretroadicto y energívoro y que se erija como una fuerza mundial capaz de re-direccionar las negociaciones en le marco de la conferencia del cambio climático, en el marco de la convención del cambio climático, en el marco del protocolo de Kioto y a partir de allí sin duda será posible que las organizaciones mundiales aprendamos, compartamos y creemos condiciones para construir también localmente nuestra soberanía energética.
* CENSAT-Agua Viva / Amigos de la Tierra-Colombia.
http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2009031804
martes, 3 de marzo de 2009
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Argentina: fiebre minera en territorio mapuche |
El gobierno de Neuquén otorgó permiso de exploración a una empresa minera de accionistas chinos y californianos en territorio Mapuche. La futura mina de cobre se ubicará a 12 km al sur de la ciudad de Loncopué, a orillas del Río Agrio y al pie del Cerro Tres Puntas, en territorio de la comunidad Mellao Morales. La Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Campana Mahuida resiste este proyecto y también le dice “No a la Mina”.
La localidad de Loncopué se ubica en zona cordillerana y la separan 376 km de la ciudad capital de la provincia de Neuquén. Con poca vegetación y especies en riesgo de extinción, se encuentra atravesada por el Río Agrio, cauce que nace del volcán Copahue. Una geografía provincial cuyos nombres remiten de modo permanente a la cultura mapuche, a cuyas comunidades los gobiernos locales se empeñan en avasallar de modo sistemático.
Las recientes noticias de la fiebre minera también llegan desde Neuquén, que se suma a la política de “volar montañas” que tiene a José Luis Gioja y Mario Das Neves como adalides.
Emprendimientos Mineros S.A. es una empresa constituida principalmente con capitales chinos, presidida por Jihuan Wo. La otra accionista es “A Grade Trading”, una compañía con base en Los Ángeles, California. En Argentina estos capitales ya se encuentran explotando la mina de hierro de Sierra Grande (Río Negro).
La población de Loncopué ha tomado conocimiento que -por ahora- el principal mineral a explorar y explotar será el cobre. También saben que el método de extracción será el que ya han hecho tristemente célebre en Argentina las empresas mineras Barrick Gold (Veladero, San Juan) y Xstrata (La Alumbrera, Catamarca): volado de montañas con dinamita y lixiviación de roca con ácido sulfúrico, el método de la “minería a cielo abierto”.
Se dinamitarán diariamente 28 mil toneladas del cerro Tres Puntas. Las voladuras generan levantamiento de polvo contaminante en la atmósfera, algo que afecta la salud de los habitantes, de los animales y de los vegetales de vastas zonas dependiendo del viento. Este tipo de minería utiliza camiones de gran altura y tamaño, que destruyen los caminos y contribuyen a esparcir el polvo que permanecía oculto en las montañas. El ácido sulfúrico con el que se rocía la roca se filtra tanto en las capas de agua superficiales como en las subterráneas. Además, como Emprendimientos Mineros S.A. estima que no puede adquirir suficiente ácido sulfúrico en Neuquén, establecerá una planta en el territorio de la Comunidad Mapuche Mellao Morales. Las nubes tóxicas que generan estas plantas precipitan como lluvia ácida y no sólo pueden afectar la zona, sino que, si se tienen en cuenta las características de la patagonia estas nubes pueden llegar a recorrer hasta mil kilómetros, según afirman los vecinos de la asamblea de Campana Mahuida.
Hay dos insumos fundamentales para la minería a cielo abierto: agua y electricidad. Según pudo averiguar la asamblea, como la electricidad de la zona no es suficiente, ni es posible hacer un tendido de alta tensión por los campos (pues hay fuertes negativas de la población), la empresa evalua producir electricidad mediante un generador diesel, o sea mediante la constante quema de combustible fósil. A todo esto se suma el más grave de los puntos: el agua necesaria para rociar las pilas de roca triturada. Una de las fuentes de agua en esta zona es el Río Agrio, que también será el lugar donde se volcará parte de los residuos. Y el problema entonces pasará a ser de gran parte de la provincia, desde Zapala y Cutral-Có hasta Neuquén capital, adonde llegará el ácido sulfúrico y el gasoil que derramen en el Río Agrio. Toda la cuenca se verá afectada porque el Agrio es uno de los afluentes del Río Neuquén.
Neuquén, capital de la industria de extracción
Cristian Hendrickse participa en la Asamblea de Vecinos Autoconvocados de Campana Mahuida y colabora como asesor legal. Consultado sobre lo que sucede hoy en Neuquén explica cómo la política provincial se apoya cada vez más en estas industrias extractivas: “el gobierno apoya este emprendimiento y apoya la minería en general. Ellos han planteado que Neuquén tiene una matriz económica que se basa en cuatro puntos, que son el petróleo, la energía, la minería y la forestación”.
- ¿Y tratan de obtener algún tipo de consenso en la población?
- En nuestro caso, este proyecto no ha sido consultado con nadie, ni siquiera con la Comunidad Mapuche Mellao Morales, que es la que vive sobre un territorio que ahora es la corteza que envuelve los minerales que se quieren llevar. La actitud del gobierno ha sido la de ignorar a la Comunidad Mapuche, desconocerla. Con los únicos que hablan es con los empresarios mineros. Esto es un flagrante incumplimiento del Convenio 169 de la OIT* (que establece los derechos de los pueblos originarios) y que en Argentina tiene rango constitucional, por lo tanto está por encima del Código de Minería.
- ¿Cómo impactará la mina en la economía local?
- Prometen fuentes de trabajo, puestos de empleo en lugares donde hay necesidades. Pero en realidad son puestos de trabajo que requieren otro tipo de capacitación a la que tiene la gente de acá. La gente local tiene experiencia en el trabajo agrícola y ganadero, no en el trabajo minero. Entonces van a traer gente de otros lugares, ellos mismos lo han dicho. Y la consecuencia será la pérdida de puestos de trabajo en lo relacionado a la economía regional, el turismo y la agricultura orgánica principalmente. También se generará un aumento en el costo de vida porque va a haber un movimiento de dinero de una clase gerencial, sobre todo en lo relacionado a la vivienda, ya que éste es un lugar donde hay un déficit de viviendas muy importante.
- ¿Cuál es la respuesta de la población ante la posibilidad de que se instale la minera?
- Nos hemos autoconvocado como vecinos resistiendo a este proyecto. Se ha hecho un plebiscito en la comunidad mapuche Mellao Morales y el 99% votó por el NO al emprendimiento minero. Entonces aquí estamos en una pulseada, si el gobierno va a poner el oído en lo que quiere la gente o si va a poner el oído en la billetera de las grandes compañías.
- ¿Cómo se manejará la minera respecto a las regalías?
- Según informaron van a generar 30 toneladas de cátodos de cobre al día y piensan explotar la mina hasta el año 2030. Un cálculo aproximado hasta esa fecha arroja una facturación arriba de los 1700 millones de dólares. Hay que tener en cuenta que han comprado los derechos por tan sólo un millón. Las leyes sobre Minería, reformadas en la década del '90, le ponen un techo bien bajo a las regalías. Entre lo que le corresponde a la nación y a la provincia llegan a pagar el 5% del “valor boca mina”, que es mucho menor al del mineral procesado, y para colmo hay que tener en cuenta que antes han podido descontar variados costos. Les queda como el 95% de las utilidades, o sea que es una entrega, un saqueo declarado.
- Y a la población le queda el regalito de la contaminación ambiental.
- El uso y la producción de ácido sulfúrico en la zona será mortal, porque es un ecosistema muy precario el de la zona de Loncopué. Hay especies en riesgo de extinción. Incluso el Río Agrio es un cauce muy ácido de por sí, naturalmente, porque nace del volcán Copahue. Un poco más de acidez que se le agregue a ese río y se va a extinguir toda la vida acuática. Vamos a perder la pesca, vamos a perder la posibilidad de alimentarnos y la posibilidad de que los animales crezcan. La gente vive de los animales y de la agricultura. La mayoría de la gente son crianceros , hay muy pocos estancieros. La mayor parte de la zona es bastante árida y el animal que se adapta es la chiva. Y este animal también va a estar en riesgo, como toda forma de vida… la agricultura y la ganadería constituyen un modelo cultural totalmente opuesto al de la minería.
- ¿Y cómo será el impacto en el turismo?
- El turismo se dirige principalmente al complejo termal de Caviahue-Copahue. Y si para llegar a ese lugar hay que cruzar por una fábrica de ácido sulfúrico, bueno, evidentemente la respuesta será de plazas vacías. El turismo acá viene buscando los baños termales y un lugar limpio. También hay unos circuitos turísticos que van por los cerros y que se van a perder, porque directamente ya no estarán los cerros.
- ¿De qué manera se está organizando la resistencia?
- Nosotros habíamos empezado ya un año antes de la llegada de esta empresa, cuando detectamos que una empresa canadiense, Golden Peaks, estaba haciendo exploración buscando oro en la zona de Mulichincó, afectando el color del agua y del suelo. Hicimos un amparo y pudimos detener a esta empresa que afortunadamente se fue y por ahora no volvió. A partir de ahí nos empezamos a juntar y a estar atentos. Cuando nos estábamos relajando porque le habíamos ganado a la Golden Peaks apareció el emprendimiento de los chinos . Rápidamente la mayoría se puso en alerta y en contra, aunque eso no se puede saber hasta que no haya un plebiscito municipal que lo pueda contabilizar a ciencia cierta. Por encuestas del periodismo estaríamos en presencia de un mayoritario rechazo al proyecto minero, más allá de que el intendente de Loncopué (Walter Fonseca, del Movimiento Popular Neuquino) y la mayoría de los concejales apoyen a la minera. Por nuestra parte seguimos con la lucha, que es horizontal, con la participación de la gente en la asamblea. Todo se decide en forma asamblearia. Quien preside es el cura párroco, José María D'Orfeo. Si bien hay distintos roles, que tienen que ver con lo que hace cada uno específicamente, quien tiene el poder de decisión es la asamblea que se reúne semanalmente, todos los martes, en la capilla.
- ¿Han sufrido represalias por parte del gobierno o la empresa?
- La principal consecuencia la sufrió un periodista de Loncopué, el titular de la FM Arco Iris, por hacer declaraciones críticas al gobierno municipal en la radio. Por sus opiniones sufrió una persecución que lo dejó sin trabajo (fue destituido del cargo de Director de Tránsito). También hay casos de trabajadores a los que se les advierte que no deben concurrir a las asambleas.
- ¿Cómo es la agenda de la lucha hacia adelante?
- Nuestro objetivo principal es sostener y difundir la información ambiental. Además estamos planteando los variados caminos jurídicos para impedir que se realice este proyecto minero chino.
- ¿Cómo se están manejando con los estudios de impacto ambiental?
- Ya hay informes de impacto ambiental, como lo plantea la legislación. La empresa minera ha presentado un “informe”, pero nosotros les vamos a exigir también un “estudio” (que contempla más rubros y temas que un simple informe, y es algo que se corresponde con nuestra legislación neuquina). De todas maneras, aunque entreguen un estudio de impacto ambiental y aunque cumplan con todos los requisitos de la legislación ambiental, nosotros nos oponemos a cualquier tipo de emprendimiento minero y vamos a apoyar a la Comunidad Mapuche Mellao Morales para impedir que ningún minero pise su territorio. Los neuquinos no tenemos que bajar la cabeza, ya es momento de que nos pongamos de pie y le digamos NO a la mina y a todos estos saqueadores.
Por Marcelo Maggio y Nicolás Gildenegers
Para Agencia de Noticias Biodiversidadla
Nota:
* OIT: Organización Internacional del Trabajo
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Negocio para pocos, hambre extrema para muchos |

Astrid Barnet
Colaboradora de Radio Rebelde
2 de Marzo de 2009, 12:20 p.m.
La Habana, Cuba.- El petróleo… ¿continuará descendiendo? Para los países económicamente dependientes de su producción, la pregunta es inquietante, para los grandes exportadores de crudo, la situación es crítica, como por ejemplo para Christopher de Margerie, director general de la corporación francesa Total, quien afirmó recientemente a medios de prensa que "un barril demasiado barato podría incitar a muchas empresas del sector a suspender sus inversiones".
. ¿Un nuevo camino energético?
El petróleo es el principal recurso energético en donde se apoyó la matriz industrial de la sociedad capitalista actual, y el mundo, tal como lo conocemos y concebimos hoy en día, funciona gracias al Oro negro que se extrae de sus entrañas. Y, aunque actualmente, los agrocombustibles se presentan como la solución más inmediata, existen formas alternativas y menos contaminantes.
Para muchos analistas la tesis de Greenpeace constituye una prueba de que un futuro energético sin combustibles fósiles y sin energía nuclear podría hacerse realidad…Las opciones tecnológicas están ya disponibles y tal transición no implica colapso económico alguno.
Para algunos analistas –entre ellos los de Greenpeace--, el abandono de los combustibles fósiles se podría alcanzar mediante importantes mejoras en la eficiencia energética, especialmente en los sectores del transporte y eléctrico. El promedio de eficiencia de un automóvil en los próximos 40 años, por ejemplo, se incrementaría del actual 13,8 litros/100 km a más de 3,6 litros/100 km, a la vez que el promedio de eficiencia en la generación de energía se duplicaría mediante la cogeneración, turbinas de ciclo combinado y celdas de combustibles.
Se plantea asimismo que por cada diez años de retraso en implementar las reducciones en los combustibles fósiles, el mundo incrementa en 0,4ºC la temperatura global.
En suma, la rápida introducción de energías renovables --como el viento, el sol y la biomasa--, constituyen el fundamento para el abandono de los combustibles fósiles. Incluso, algunas de estas tecnologías renovables, como la eólica, las centrales hidroeléctricas de baja escala y los combustibles orgánicos, son actualmente competitivas en costos.
Aunque algunos países se han comprometido a reducir el CO2 entre un cinco y un 25% en los próximos años, esto es absolutamente insuficiente para enfrentar el conjunto de impactos producidos por los combustibles fósiles. Entre ellos el cambio climático, la lluvia ácida y los derrames de petróleo, entre otros.
En lo que respecta al continente Americano, las primordiales fuentes energéticas provienen de los combustibles fósiles: carbón, petróleo y gas. Datos de Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), constatan que la región cuenta con reservas de crudo para los próximos 35 años, reservas de gas natural para los próximos 32 años y únicamente ha utilizado un 26 por ciento de su potencial hidrológico.
En lo que concierne al petróleo, la región cuenta con países que se podrían ubicar en tres situaciones diferentes. En primer lugar se encuentran los considerados productores y exportadores; en segundo lugar, aquellos que son productores y que se autoabastecen y, en tercer lugar, aquellos que tienen necesidad de importar petróleo para autoabastecerse o porque no son productores de dicho material.
En la primera franja se ubican las naciones exportadoras, entre ellas Venezuela, que cuenta con el 6,8 por ciento de las reservas mundiales, esto es 80 000 millones de barriles, lo que la hace la sexta nación más rica en crudo, luego de Arabia Saudita, Irán, Irak, Kuwait y Dhabi. No obstante, esta estadística está conformada con las reservas probadas de crudos livianos. Si se suman las existencias de crudos pesados y extrapesados --más difíciles de producir-- esa nación se ubica en el primer lugar, con 236 000 millones de barriles estimados.
Cabe destacar que México y Venezuela juntos concentran el grueso de las reservas disponibles en América Latina. Aunque el país azteca --confirman cifras del Real Instituto Elcano-- representa el 1,4 por ciento de las reservas a nivel mundial en comparación con el 3,9 por ciento de Venezuela.
Tras la gira del ex presidente norteamericano George W. Bush por algunos países latinoamericanos el pasado año, los agrocombustibles o biocombustibles están presentes en la agenda energética regional de varios gobiernos del continente.
Desde entonces este modelo de agricultura industrial se expande en casi toda la nación sudamericana marcando profundos cambios sociales, económicos y ambientales con serias restricciones a la sostenibilidad de todo el sistema urbano, rural, ambiental y de logística. Así, la transformación y sustitución de actividades productivas tradicionales, la llegada de nuevas tecnologías, el desplazamiento de cientos de miles de pequeños y medianos agricultores, no sólo impactan al sector rural, sino que también involucran a los pueblos y ciudades ubicados en la llamada planicie Chaco-Pampeana. También están siendo afectadas otras eco-regiones como la selva de Yungas y la selva Misionera.
En suma, lo que se hace ahora en lugares como Santiago, Tucumán, Salta, Chaco, Formosa y Misiones es ocupar un territorio sin colonizarlo planificadamente ennombre de“un gran avance tecnológico”, partiendo de una idea cautelosa y siniestra de convertir los alimentos en combustibles como línea económica de la política exterior de Estados Unidos y de la culta Europa.
Decidir si inyectar comida en los tanques de combustible de 800 millones de automóviles o hacerla más accesible para los estómagos de prácticamente más de 3 000 millones de seres humanos resulta un problema insoslayable que muchos gobiernos no están analizando con seriedad y raciocinio.
La aparente mejora en la disminución de los efectos de gases de efecto invernadero, al reducirse la inyección de CO2 a la atmósfera cuando se pasa de combustible fósil a biocombustible, excluye por completo el análisis de los efectos de transformación de la industria petrolera para la producción de nuevos agroquímicos, fertilizantes y demás insumos. Existen modelos alternativos que, dogmáticamente, se niegan o a los que se les quita apoyo institucional y cuya expansión no tendrían estos efectos sobre la sociedad y el medio ambiente.
Otro problema también a tener en cuenta es el relacionado con el precio de los alimentos. Si los precios de las materias primas para fabricar biocombustibles continúan subiendo (maíz, soja y muchos otros) se producirá, y ya esta sucediendo, una fuerte competencia entre las agroindustrias de alimentos y la agroenergética, lo que redundara en la inaccesibilidad alimentaria de una buena parte de la población.
Asimismo, los modelos de producción agrícola intensiva están acorralando a aquellos de base agrícola familiar y de rápido consumo local pues hay que recordar que, en la práctica, el 50 por ciento o más de los alimentos en América Latina provienen de este tipo de producciones familiares.
Corroborado está que los coeficientes de insumo producto de la agricultura industrial son siempre más bajos que aquellos de la agricultura sostenible y que, por supuesto, energías alternativas (solar, eólica, hídrica, hidrógeno, biomasa) pueden ser un camino a la crisis energética, surgida como resultado del sobreconsumo de las naciones ricas.
En lo que respecta a la generación de energía eólica en América Latina, Argentina, Brasil y México son algunos de los países que más invierten en la producción de esta fuente energética para satisfacer las necesidades de consumo de su población.
La utilización de este tipo de energía tiene grandes ventajas al no generar emisiones de carbono, ni de los denominados gases de efecto invernadero, no provocar contaminación atmosférica ni tampoco recurrir a la combustión o fusión de combustibles.
¿Cuál será el futuro energético de la sociedad global? Indiscutiblemente que este es un problema mundial y que existen soluciones alternativas que podrían evitar la contaminación ambiental y su impacto en la supervivencia del Planeta. Mas lo inmediato en estos momentos sería realizar un llamado urgente a la cordura de algunos gobiernos, en especial a los de las naciones altamente industrializadas. Más pobreza y destrucción ambiental constituyen más que un negocio para pocos, hambre extrema para muchos.
http://www.radiorebelde.cu/noticias/comentarios/comentarios1-020309.html
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