por marta durán de huerta
México, D.F. (apro).- En la última semana de mayo se realizó en Ilulissat, Groenlandia, un importantísimo encuentro entre Canadá, Rusia, Estados Unidos, Noruega y Dinamarca, con la finalidad de ratificar criterios para repartirse el Polo Norte.
No se trata simplemente de solucionar viejos problemas territoriales, sino de la lucha por el control de las reservas de petróleo y gas en el fondo del Océano Glaciar Ártico, que según la oficina de Sondeo Geológico de Estados Unidos (The US Geological Survey) podrían llegar a ser la cuarta parte de las reservas mundiales. El doctor Hermann-Rudolf Kudraß, de la Oficina Federal de Ciencias Geológicas y Materias Primas en Hannover, Alemania, calcula que son diez veces mayores que en Golfo Pérsico
La Cumbre en Groenlandia fue la primera reunión de alto nivel en la que participaron los ministros de Relaciones Exteriores de los países limítrofes con el Ártico.
La bandera rusa de titanio
Las tensiones se agudizaron en agosto de 2007 cuando Rusia plantó su bandera hecha de titanio a cuatro kilómetros de profundidad en el Océano Glaciar Ártico, reclamando la soberanía de la mayor parte del Polo Norte.
En la mayor expedición de su tipo, zarpó, en agosto de 2007 del puerto ruso de Murmanks, el laboratorio flotante Akademic Fiodorov. Abordo viajaron militares, científicos y hasta diputados de la DUMA para acercarse lo más posible al centro del Polo. Desde el barco y con ayuda de robots y cámaras, depositaron en el fondo del mar, una bandera de titanio y reclamaron para Rusia, el país más grande del mundo, un millón doscientos mil kilómetros cuadrados en el Océano Glaciar Ártico.
Rusia argumenta que la cadena montañosa submarina Lomonosov (que se extiende desde Siberia hasta el Polo Norte), es una continuación de su plataforma siberiana, y así lo declaró abiertamente el jefe de la expedición, el diputado Artur Chilingárov.
El problema es que Canadá considera que la cadena Lomonosov es de ella por encontrarse en el continente americano.
Dinamarca, por su parte, reclama que la línea Lomonosov está más cerca de Groenlandia que de ningún otro país. Recordemos que Groenlandia pertenece a Dinamarca y, para complicar aún más las cosas, Estados Unidos reclama derechos, debido a que un norteamericano fue el primero en llegar allá.
Sobre la bandera rusa en el fondo del mar, el entonces Ministro de Relaciones Exteriores de Canadá declaró: “No hay duda sobre la soberanía de Canadá en el Ártico y no se puede ir por el mundo sembrando banderas; no estamos en el siglo XIV ni el XV”, a lo que el ministro del Exterior ruso Serguei Larov contestó a través del diario Novosti, que los norteamericanos pusieron su bandera en la luna y en Monte Everest. “Estamos haciendo exactamente lo mismo”
Los editoriales de los diarios occidentales se dividieron en dos grupos: los que apoyaron las demandas territoriales de sus gobiernos y los que consideran que en Polo Norte es patrimonio de la humanidad. Pero el problema no es exclusivamente de fronteras, sino de accesos a los recursos naturales más preciados, como ahora lo son el gas y el petróleo.
La bandera rusa en el Polo Norte provocó de inmediato reacciones de las potencias occidentales. Para enfriar los ánimos, el canciller Larov
afirmó que tales cuestiones deben solucionarse exclusivamente a partir de la Convención sobre el Derecho del Mar y siguiendo los mecanismos legales.
La declaración fue hecha en Manila, ante un enjambre de reporteros que cubrían el foro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ANSEA).
Buena parte de las disputas empezó cuando José Stalin decidió dibujar una línea desde el puerto ruso de Murmanks hasta el Polo Norte y luego lo declaró parte de la Unión Soviética. Desde entonces, los rusos han invertido fortunas en recopilar información. Ellos son quienes tienen el mayor número de costas en sus gélidas aguas. Tiene innumerables laboratorios y estaciones científicas sobre el suelo polar y aguas, así como la flota de rompehielos más grande del mundo (funciona con energía nuclear); ésta abre paso a caravanas de buques cargueros en las congeladas aguas. El Ártico ruso es una zona militarizada llena de bases y considerada estratégica para la seguridad nacional. En los puertos árticos tiene su base la Flota Norte y la Armada de Guerra. En otras palabras, ningún otro país tiene una fuerza militar tan grande en la zona boreal como Rusia.
En 1990, Estados Unidos y la entonces Unión Soviética firmaron un pacto de caballeros dividiéndose el territorio entre Alaska de Siberia, pero actualmente el Parlamento ruso no quiere renovar el acuerdo, pues considera que Rusia perdió 50 mil kilómetros cuadrados. Esta zona, por donde el hombre cruzó de Asia a América en la última glaciación, es rica en recursos pesqueros.
Estados Unidos y Canadá se disputan actualmente el Pasaje Noroeste; Noruega y Rusia hacen lo propio por el Mar de Barents, y Canadá y Dinamarca compiten por los derechos de una isla Hans, en las costas de Groenlandia
La reunión de Groenlandia
El Polo Norte es el único lugar en el planeta donde grandes potencias rodean de manera cerrada a un océano y sus fronteras se tocan.
La candente cumbre en un helado paraje fue convocada por el gobierno de Dinamarca y las autoridades autonómicas de Groenlandia para conjurar una crisis que estallaría más pronto que tarde, sobre todo ahora que los precios del petróleo están por los cielos y todos los países industrializados buscan asegurar un abasto.
Al encuentro de Ilulissat asistieron los cancilleres de Dinamarca, Per Stig Møller; Noruega, Jonas Gahr Støre, y Rusia, Serguéi Larov, así como el subsecretario norteamericano de Estado, John Dimitri Negroponte: el ministro de Recursos Naturales de Canadá, Gary Lunn, y el presidente autonómico groenlandés, Hans Enoksen. Condolezza Rice tuvo una visita breve a la Cumbre. Ni Suecia ni Islandia fueron invitadas.
Los anfitriones, indios inuits, llevaron a los ministros a dar un paseo en barco por los gélidos parajes para que vieran de cerca los estragos del efecto invernadero y cómo los icesbergs ya se derriten.
El encuentro multinacional del más alto nivel, no se llevó a cabo en un hotel de lujo o en algún palacete, sino en un gimnasio con la estructura de un iglú, cuyas paredes fueron decoradas con diseños tradicionales de los “esquimales” de Groenlandia, que aunque están bajo la administración danesa, son indios del continente americano.
La ONU, árbitro para disputas sobre el Polo Norte
Tras una semana de discusiones, los países participantes en la Cumbre de Groenlandia llegaron a la conclusión de que la mejor manera de resolver sus diferencias y buscar la extensión de sus zonas económicas es a través de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Hay ya convenios que habría que afinar y que hasta hoy son los mejores instrumentos diplomáticos, como la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, que para los participantes resultó suficiente para regular la administración del Polo Norte. Estados Unidos, un jugador clave en el tablero, no lo ha ratificado. Dimitri Negroponte y Condolezza Rice anunciaron que su gobierno no puede comprometerse a nada hasta después de las elecciones presidenciales del próximo otoño.
El artículo 76 de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, aprobada en 1982, permite revisar las fronteras marítimas y extender la zona económica más allá de las 200 millas náuticas ( equivalentes a poco más de 370 kilómetros).
Un Estado puede reivindicar sus derechos sobre la plataforma continental dentro del plazo de diez años a partir de la ratificación de este documento.
Sin embargo, ésta instancia de la ONU sólo trata asuntos referentes a las placas continentales y no puede involucrarse en otras disputas.
El pasado 30 de mayo, el ministro de exteriores noruego, Jonas Gahr Støre afirmó, en una conferencia de prensa: “Nadie de los cinco participantes en esta reunión violará las reglas establecidas”
El acuerdo general fue el respetar las convenciones de la ONU para proteger la zona. Se acordó crear un sistema de vigilancia para cualquier eventualidad en la región de tal forma que si hay un accidente, quien esté más cerca pueda ayudar a los exploradores, militares, científicos o transportistas.
No se consideró necesario crear un nuevo régimen jurídico, y en declaración conjunta, los participantes se dijeron dispuestos a la cooperación, así como apegarse al derecho internacional y preservar la seguridad para la navegación y el medio ambiente en la región.
Bonanza económica que se transforma en catástrofe ecológica
Durante siglos, el Polo Norte fue tierra incógnita, tierra de nadie, desolado, abandonado. Fue tras la Segunda Guerra Mundial en que tuvo importancia militar y estratégica, pero con el avance de la tecnología, los nuevos descubrimientos y el cambio climático, el Ártico se antoja un lugar lleno de recursos naturales, tesoros que, con la desaparición de los hielos, se volverán más accesibles.
El doctor Wolfgang Dierking vom Alfred-Wegener, del Instituto para Investigaciones Marítimas y Polares, en Bremen Alemania, dijo a la BBC que en la última década, la temperatura en el Ártico se elevó el doble que en el resto del mundo. El verano dura más tiempo y los hielos se retiran en un promedio de un 3% por década. Esto significa que el rápido descongelamiento de los polos permitirá la navegación en la llamada Ruta Marina del Norte.
Los enormes barcos rompehielos abren camino la mayor parte del año a los barcos de carga, pero con la velocidad en la que se calienta el planeta, es probable que se habrá rutas de navegación permanentes entre Europa y Asia.
El ahorro de tiempo de navegación y de combustible será enrome si los barcos, en lugar de cruzar por el Canal de Panamá, el Canal de Suez o el Estrecho de Magallanes en la Patagonia argentina, o bordear la parte más sur de Africa, toman el atajo del Polo Norte.
Los transportistas y comerciantes se frotan las manos. Las costas tendrían un florecimiento económico gracias a la creación de infraestructura en pro de navegación. Rusia y Noruega serían de las más beneficiadas. Sin los hielos eternos, habría acceso a bancos de peces que hasta hoy están protegidos.
Las más entusiasmadas por el derretimiento de los Polos son las compañías petroleras. El doctor Alexander Rahr, investigador en recursos energéticos rusos para el ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania y autor del libro Russland gib Gas ( Rusia pisa el acelerador con gas), observa que los precios del petróleo y del gas son tan altos que ahora sí vale la pena hacer las carísimas exploraciones en el Ártico, para las cuales se necesitan robots especiales, satélites, submarinos, en fin, enormes inversiones.
“Para la Federación Rusa, extender su territorio al subsuelo polar le daría aún más recursos. Rusia es una de las principales surtidoras de petróleo y gas a la Unión Europea. La lucha por los polos en realidad es por las últimas reservas de hidrocarburos”, dijo el experto en entrevista con la cadena alemana ARD a fines de mayo.
El ártico tiene 26 millones de kilómetros cuadrados, cinco veces más grande que el Mediterráneo.
La aflicción de los ecologistas y científicos
El entusiasmo de los hombres de negocios y de las grandes corporaciones contrasta con la aflicción de los ecologistas y científicos que llaman la atención sobre el calentamiento del planeta.
La doctora Amparo Martínez, del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en entrevista con Apro, explica la importancia de los hielos polares para el clima mundial
“El hielo refleja un 30 por ciento de la radiación solar y esto es imprescindible para mantener un equilibrio climático. Los polos son, entre otros factores, reguladores de las temperaturas atmosféricas. Sin ellos cambiaría todo el panorama meteorológico y no para bien. A menos hielo, más radiación solar, lo que implica más altas temperaturas, y esto se traduce en menos hielo. El efecto invernadero es en gran parte responsable del calentamiento ambiental. El dióxido de carbono CO2 es un componente de la atmósfera de la tierra, que atrapa calor solar e impide que escape al espacio. Marte tiene una atmósfera que deja escapar calor, por lo que es un planeta con temperaturas bajo cero.
“Venus, también vecino de la Tierra, tiene una atmósfera tan densa que el calor no escapa y sus temperaturas son tan altas que tampoco es posible la vida. La tierra tiene una atmósfera protectora que le ha dado temperaturas tibias y agua en sus tres estados físicos. Si la cantidad de CO2 en nuestra atmósfera aumenta, así lo hará la temperatura ambiental. Al incrementar CO2 hay más gases que retienen energía y calor y, al no poder al no salir, el planeta sube de temperatura. Una de las consecuencias del calentamiento global es el derretimiento de los polos, lo que significa un aumento en el nivel de los mares, inundaciones, huracanes cada vez más violentos, sequías cada vez más prolongadas o lluvias torrenciales que arrastran todo a su paso”, concluye la experta.
El derretimiento de los polos contrae una catástrofe de magnitudes planetarias. Si además se aprovecha la oportunidad para producir más combustible fósil que se traduce en más producción de CO2, el circulo vicioso de destrucción ambiental se habrá perpetuado.
El más reciente premio Nobel de la Paz lo compartieron Al Gore, exvicepresidente de Estados Unidos (por su labor de concientizacion en torno a los peligros del cambio climático), y el Panel Intergubernamental, IPCC, que preparó un reporte sobre cambio climático. En el IPCC participan 15 mexicanos, de los que ocho son investigadores del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM.
Los polos son extremadamente sensibles Habrá que hacerle caso a los científicos antes de que sea demasiado tarde. (9 de junio de 2008)
www.proceso.com.mx
jueves, 12 de junio de 2008
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El reparto del Polo Norte |
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Earlinet, investigación europea para el análisis del cambio climático |
Red de observación de la atmósfera
Universidad de Granada
La predicción del clima futuro es, sin duda, uno de los grandes retos de nuestro tiempo, marcado por la preocupación por el "cambio climático" y sus efectos en forma de sequía y desastres naturales, deshielo de los polos, subida del nivel del mar, afecciones a la salud, etc. El cambio climático plantea a investigadores de todo el mundo, pues, retos científicos muy diversos, que han de afrontarse con nuevas ideas, datos muy fidedignos e instrumental cada vez más avanzado.
En lo que a conocimiento de la física atmosférica se refiere y su posible efecto sobre el cambio climático, grupos de investigación de toda Europa desarrollan el proyecto EARLINET-ASOS (European Aerosol Research Lidar Network: Advanced Sustainable Observation System). 25 laboratorios, localizados en 12 países europeos, realizan simultáneamente medidas semanales para obtener datos imprescindibles para la realización de estudios climáticos: el análisis de la presencia en la atmósfera de partículas de aerosol y la determinación de su origen.
Entre las estaciones que realizan estas medidas figura la situada en Granada (Centro Andaluz del Medio Ambiente), dirigida por el Prof. Lucas Alados Arboledas de la Universidad de
Granada.
“El aerosol atmosférico representa una de las mayores fuentes de incertidumbre en la estimación del forzamiento radiativo del clima y por tanto para la predicción del cambio climático –señala Alados-. Los aerosoles perturban la radiación solar a su paso por la atmósfera e influyen en las propiedades de las nubes y la precipitación de un modo que no es aún suficientemente conocido”.
Hasta hace pocos años, las investigaciones se centraron en conocer la distribución de las partículas de aerosol a escala mundial, así como de las propiedades de los diferentes tipos de aerosol. Los avances fueron enormes, pero las mediciones desde tierra, aviones o satélite sólo permitieron medir su cantidad, no su distribución vertical a diversas alturas; algo clave para, por ejemplo, conocer su efecto sobre el clima, que en términos generales es de signo opuesto al debido al incremento de gases de efecto invernadero. Es decir frente al calentamiento global asociado al aumento de gases de efecto invernadero, el aerosol atmosférico puede contribuir a un enfriamiento del sistema terrestre.
Red Lidar y CALIPSO
“EARLINET (2000) y EARLINET-ASOS (2006) están permitiendo avanzar en la elaboración de una amplia base de datos cuantitativa y estadísticamente significativa sobre la estructura vertical de aerosol y su evolución temporal en Europa”, apunta Alados. En abril de 2006 fue lanzado al espacio el satélite CALIPSO, a bordo del cual opera la primera estación lidar espacial, capaz de ofrecer una visión global de la estructura vertical del aerosol y las nubes sobre nuestro planeta, necesaria para hacer previsiones de cambio climático.
Ahora bien, si las 25 estaciones lidar europeas permiten ofrecer datos a escala continental, son imprescindibles también para validar los datos globales de CALIPSO. La misión se desarrollará a lo largo de tres años, y aportará información fundamental sobre las propiedades el aerosol las nubes. Junto con otros satélites de la constelación “A-Train”, CALIPSO ayudará a aumentar nuestro conocimiento sobre el sistema climático y el posible cambio climático.
Mientras se realiza la validación de CALIPSO, las observaciones de EARLINET en toda Europa recaban y procesan datos esenciales para conocer y evaluar el impacto sobre el clima de las masas de aire con polvo mineral que llegan a Europa desde el Sahara, de los incendios forestales de Europa, las diferencias entre la contaminación producida en regiones altamente industrializadas de Europa occidental, la contaminación antropogénica en las zonas menos desarrolladas, la contaminación antropogénica que llega a Europa desde América del Norte, etc.
12 países, 25 grupos científicos
Miles de observaciones anuales hacen de EARLINET una fuente de información esencial para el futuro de la ciencia meteorológica, la evaluación del cambio climático y un mejor conocimiento de nuestro entorno. Las estaciones del consorcio EARLINET se extienden desde el Mediterráneo hasta el Círculo Polar Ártico, desde los ambientes marinos de climas suaves, hasta el frío polar, desde el clima continental hasta las regiones semiáridos, aires limpios de zonas poco pobladas hasta regiones altamente contaminadas como efecto de las concentraciones urbanas y la industria.
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Posición de la AIFBN sobre las plantaciones forestales monoespecíficas y en gran escala |
Las plantaciones de especies exóticas, principalmente pino insigne (Pinus radiata) y eucalipto (Eucalyptus spp) se iniciaron en Chile a fines del siglo XIX y su tasa anual tuvo importantes fluctuaciones a pesar de los incentivos que otorgaba el Estado. Declaración Pública de la Agrupación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo.
En la década de 1960-70, CORFO inició un programa de expansión de la industria de papel y celulosa, que requería aumentar fuertemente la tasa de plantaciones, por lo que, en conjunto con el Ministerio de Agricultura, puso en marcha una campaña que permitió elevar la tasa anual de plantaciones a un promedio de 50 mil hectáreas hacia fines del decenio de 1960 e inicio del de 1970. Se creó la Corporación de Reforestación, que a comienzo del mismo periodo dio origen a la Corporación Nacional Forestal, CONAF.
Posteriormente, a raíz de la promulgación del Decreto Ley 701 de 1974, en plena dictadura militar, se produce un fuerte incremento en la tasa anual de plantaciones monoespecíficas con cifras anuales superiores a 100.000 hectáreas. La plantación en gran escala se potencia por los bajos precios de la tierra, lo que permitió a empresas forestales comprar grandes extensiones a particulares y al Estado, que iniciaba su política privatizadora. Aprovechando la bonificación del 75% de los costos netos de forestación que otorgaba el Estado, las franquicias tributarias y la garantía de inexpropiabilidad, las empresas forestales expandieron fuertemente las plantaciones, cercaron los predios y quebraron la relación latifundio-minifundio que existía hasta el momento, confinando al pequeño propietario agrícola y minifundista y a comunidades mapuche a vivir exclusivamente de sus propios recursos naturales, muchas veces rodeados de plantaciones exóticas monoespecíficas.
Otro factor determinante en la expansión de las plantaciones forestales en este período fue la existencia de una gran infraestructura industrial para la producción de celulosa (CELCO, INFORSA) creada por el Estado antes de la dictadura y vendida luego a bajísimo precio a los mismos grupos económicos que invertían fuertemente en plantaciones bajo las condiciones ya señaladas, cerrando con ello un negocio redondo financiado por todos los chilenos.
Las consecuencias negativas de esta fuerte expansión de las plantaciones no tardaron en manifestarse ya en la década de 1990-2000:
• Pérdida de áreas con bosques nativos sustituidos por plantaciones: Se estima que se han sustituido 400.000 hectáreas de bosques nativos por plantaciones.
• Como consecuencia de lo anterior, pérdida de bienes y servicios del bosque: biodiversidad, medicinas, leña, materiales para vivienda, artesanías, entre otros. Destacamos:
o Alteración del ciclo del agua necesaria para la vida: disminución de agua disponible en zonas que sufren períodos de sequías, así como de su calidad por aumento en el transporte de sedimentos y por la aplicación de químicos, y agravación de derrumbes de tierra e inundaciones en zonas lluviosas.
o Disminución de la producción de alimentos.
o Degradación de suelos.
o Deterioro del paisaje en zonas turísticas.
• Emigración campesina hacia pueblos y ciudades, creando situaciones de pobreza y déficit de infraestructura. Como resultado, se comenzaron a cerrar escuelas rurales. El Alcalde May de Coihueco declaraba en 2002 que por cada 25.000 hectáreas plantadas se cerraba una escuela rural.
• Disminución de fuentes de empleo en zonas de tradición agropecuaria.
• Detrimento de culturas indígenas y de tradiciones, dependientes de los ecosistemas originales. Conflictos sobre tenencia de la tierra en territorios indígenas.
No obstante, la expansión de las plantaciones también ha traído consecuencias positivas a la economía nacional al crearse una superficie superior a las dos millones de hectáreas que alimenta a una industria forestal claramente orientada a las exportaciones. En 2007, éstas alcanzaron a 4.000 millones de dólares, elevando a 13% la participación del sector forestal en el total de exportaciones del país. También ha sido posible apreciar un aumento en la ocupación y en el control de la erosión en sectores de la Cordillera de la Costa de las Regiones del Maule y Bío-Bío.
Sin embargo, este modelo forestal chileno basado en las plantaciones de pinos y eucaliptos – similar al de Brasil, Uruguay, Argentina, Sud África, Nueva Zelanda, Australia y otros países - ha generado una gran concentración de riqueza y patrimonio, que se aprecia en todas las variables económicas del sector, sin que se observe una mejoría real de las condiciones de vida de los trabajadores forestales y de las personas que viven en las comunas rurales donde prosperan las plantaciones y la industria. En estas comunas, los Índices de Desarrollo Humano del PNUD (basados en estudios de ingreso, salud y educación) no sólo son muy bajos, sino que son los más bajos del país.
ESTE MODELO FORESTAL CHILENO, CONCENTRADOR DE LA RIQUEZA Y CON FUERTES IMPACTOS AMBIENTALES Y SOCIALES NO RESUELTOS, NO ES SUSTENTABLE.
Nuestra propuesta:
Es el Estado quien debe tomar conciencia y adoptar una posición clara al respecto, lo que no ha hecho desde el advenimiento de la democracia. A partir de esa conciencia, convocar a diversos actores - más diversos y representativos que los de la actual Mesa Forestal - y asumir el compromiso de largo plazo (más allá de los gobiernos que apenas duran 4 años) de generar mecanismos de participación en un proceso para implementar una política de plantaciones y de crecimiento de la producción forestal, que implique, al menos:
• Limitar el crecimiento en superficie de las “mega empresas”, en especial eliminando las compras de tierras a pequeños y medianos propietarios y a comunidades indígenas.
• Apoyar la creación, desarrollo y consolidación de la pequeña y mediana empresa forestal.
• Iniciar un proceso de ordenamiento territorial que permita compatibilizar intereses privados y públicos en torno a los recursos forestales.
• Eliminar o limitar el desarrollo de plantaciones en zonas donde se detecten problemas de agua, a menos que se demuestre que ellas no van a afectar a la población local, estableciendo franjas de protección de cursos de agua con vegetación nativa.
• Generar un proceso de cambio en los sistemas de cosecha forestal que elimine, modifique o limite las talas rasas.
• Prohibir el uso del fuego como instrumento de manejo forestal.
• Impedir el establecimiento en grandes paños continuos de nuevas plantaciones y de aquellas que se vayan renovando, distribuyéndolas como parches en un tejido vegetacional diverso, respetando la protección de quebradas y cursos de agua.
• Prohibir la sustitución de bosque nativo por plantaciones.
AGRUPACIÓN DE INGENIEROS FORESTALES POR EL BOSQUE NATIVO
www.terram.cl
miércoles, 11 de junio de 2008
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La guerra del petaflops |
Sin ser tan líricos, lo cierto es que la comunidad de las ciencias duras considera que necesita más y más potencia de cálculo. Para simular las evoluciones climáticas y sus efectos antes de que se produzcan. Para estimar el comportamiento de nanomateriales en desarrollo. Para modelizar totalmente el genoma de seres vivos complejos. Para estudiar la migración de los radionucleidos en una central nuclear por desmantelar antes de que nos pete -esta vez sí- en la cara. Para conocer con precisión la resistencia de naves espaciales en condiciones extremas. O, más simplemente, para efectuar en una fracción de segundo cálculos que hoy llevan meses.
ANDRÉS PÉREZ - Corresponsal en París - 09/06/2008 21:00
Ni usted, ni este corresponsal hasta hace unos días, sabemos nada de petaflops. Y, sin embargo, esa palabra extraña se nos va a hacer muy familiar a partir de este mes de junio. La inminente publicación de la nueva lista anual del Top500, que detalla los superordenadores con mayor potencia de cálculo del planeta, va a recoger indicios sobre lo que muchos informáticos consideran una gesta heroica, y muchos políticos, una pieza clave del futuro. Por primera vez, equipos en diferentes lugares del planeta están acercándose al increíble poderío de cálculo de 1 petaflops. Es decir, la friolera de 1000.000.000.000.000 (10 elevado a 15) operaciones por segundo.
Las jornadas Ter@tec organizadas en la región de París a principios de mayo por la sección matemática del Comisariado de la Energía Atómica (CEA) francesa fueron la ocasión de que saltara a la luz la guerra industrial en la que están enzarzados varios países por el dichoso superordenador petaflóico. Estados Unidos y Japón van en cabeza. China e India también lo buscan. Y varios países de la UE están formando coaliciones para alcanzar esa máquina cuya potencia de cálculo podría alcanzar el umbral de los mil billones de operaciones en coma flotante por segundo.
Roadrunner, con componentes de la PS3, ha sido el primero en lograr el petaflops
"Las supercomputadoras son las catedrales de la ciencia moderna, herramientas para ensanchar las fronteras de la investigación al servicio de la prosperidad y el crecimiento europeos", clamó el miércoles en plan lírico la comisaria europea de la Sociedad de la Información, Viviane Reding, en la inauguración de Ter@tec.
Sin ser tan líricos, lo cierto es que la comunidad de las ciencias duras considera que necesita más y más potencia de cálculo. Para simular las evoluciones climáticas y sus efectos antes de que se produzcan. Para estimar el comportamiento de nanomateriales en desarrollo. Para modelizar totalmente el genoma de seres vivos complejos. Para estudiar la migración de los radionucleidos en una central nuclear por desmantelar antes de que nos pete -esta vez sí- en la cara. Para conocer con precisión la resistencia de naves espaciales en condiciones extremas. O, más simplemente, para efectuar en una fracción de segundo cálculos que hoy llevan meses.
Objeto inalcanzable
Alcanzar el petaflops no es un asunto de calderilla y bricolaje. Requiere poner a trabajar en paralelo miles, e incluso decenas de miles, de procesadores. Algunos de ellos pueden ser tan simples como los que equipan una Playstation, pero todos deben trabajar como esclavos y obedecer a otros pocos procesadores que, a su vez, se comportan como el amo dominador.
«Las supercomputadoras
son las catedrales
de la ciencia moderna»
Hasta ahora, el petaflops era un objetivo inalcanzable precisamente porque el amo dominador, superada cierta cantidad de esclavos, se saturaba. Según filtraciones, retomadas por Peter Sayer, del servicio especializado IDG News Service, al menos un laboratorio habría encontrado ya la solución a ese problema.
"Parece que Roadrunner, la máquina de IBM y del laboratorio de Los Álamos (EEUU), ha alcanzado el petaflops", afirmó Rick Stevens, codirector de un centro estatal norteamericano, el Argonne National Laboratory, con ocasión de Ter@tec. El Roadrunner, creado por IBM, tiene 6.912 procesadores Opteron dual-core de AMD y 12.960 Cell desarrollados por la propia IBM, Toshiba y Sony, como los que equipan la Playstation3.
En el Laboratorio Nacional de Los Álamos, toda esa maquinaria, que ocupa un hangar entero de 557 m2, se dedica a tareas menos divertidas: simula armamento nuclear y efectúa tareas de seguridad nacional. Por cierto: lo hace con una tecnología que sólo ha podido desarrollar después de haber sido puesta a prueba en el superordenador Marenostrum instalado cerca de Barcelona.
Es un proceso gigantesco. Requiere poner a trabajar miles de procesadores
En el Top500 del año pasado, la máquina más rápida era el BlueGene, también de IBM, instalada en el Lawrence Livermore National Laboratory, que alcanzaba los 470 teraflops, es decir, casi medio petaflop. Japón sigue de cerca con su Next Generation Supercomputing Center, que ha costado desde 2006 unos 900 millones de euros y podría alcanzar el petaflops en 2012. La UE, a través del programa PRACE, planea instalar cinco supercomputadores petaflópicos a partir de 2010. Francia y Alemania, de un lado, Reino Unido, España y Holanda, de otro, son candidatos.
Fórmulas para medir el rendimiento
Qué es un flops
Es una medida de rendimiento para ordenadores que se utiliza en cálculos científicos. Es el acrónimo de ‘Floating Point Operations Per Second’ (Operaciones en Coma Flotante por Segundo).
Unidades superiores
MegaFLOPS (106 FLOPS), GigaFLOPS (109 FLOPS), TeraFLOPS (1012 FLOPS), PetaFLOPS (1015 FLOPS),Exaflop (1018 FLOPS)
Cuestión de tiempo
Desde la oficina de seguridad nuclear de EEUU se afirma que los 6.000 millones de habitantes de la Tierra, con una calculadora simple, tardarían 46 años en realizar los cálculos que Roadrunner realiza en un día.
Inversión
Roadrunner ha costado 133 millones de dólares.
La unión hace la fuerza
La informática distribuida utiliza Internet para conectar millones de ordenadores personales y conseguir un rendimiento similar al de un superordenador. Los proyectos más conocidos son los de SETI@home y Folding@home.
Crecimiento
El rendimiento de las computadoras más rápidas se multiplica por mil cada 11 años. El primer ordenador que superó el teraflops es del año 1996.
Los ordenadores más potentes
1
Blue Gene/L
Lawrence Livermore National Laboratory, California, EEUU. 478,2 teraflops.212.992 procesadores.
2
Blue Gene/P
Forschungszentrum Juelich, Alemania.
167,3 teraflops.
65.536 procesadores.
3
SGI Altix ICE 8200
SGI/New Mexico Computing Applications Center, Wisconsin,EEUU.
126,9 teraflops.
14.336 procesadores.
4
EKA - Cluster Platform 3000 BL460c
Computational Research Laboratories, Pune, India.
117,9 teraflops
14.240 procesadores.
5
Cluster Platform 3000 BL460c
Agencia gubernamental sueca.
102,8 teraflops.
13.728 procesadores.
6
Red Storm-Sandia/ Cray Red Storm
NNSA / Sandia National Laboratories, EEUU.
102,2 teraflops.
26.569 procesadores.
www.publico.es
martes, 10 de junio de 2008
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Los ejércitos se preparan para luchar guerras sin petróleo |
Francia-energía-transporte-defensa-petróleo Nota
Fuente: AFP
La idea de hacer volar cazabombarderos con algas, madera o paja, a primera vista descabellada, es estudiada seriamente por el ejército francés, que considera que la biomasa puede ser la fuente de combustible del futuro cuando ya no quede petróleo.Al igual que la aviación civil o el sector automovilístico, la Defensa francesa sufre el impacto del alza vertiginosa de los precios del petróleo y se preocupa por la disminución eventual de las reservas.Los precios del crudo se han duplicado en dos años, por lo cual la factura petrolera de la defensa francesa también ha aumentado 100% desde 2005.
Para amortiguar las variaciones en las cotizaciones, las fuerzas armadas francesas recurren, al igual que las compañías aéreas civiles, a instrumentos financieros que les permiten cubrir las fluctuaciones de precio coyunturales.
Pero en el horizonte de 2040 -que no está muy lejos, si se considera que los programas de armamento se planifican por décadas- habrá que diversificar sin duda las fuentes de aprovisionamiento, a menos que se vuelvan a utilizar galeones o globos dirigibles.
"El perfil de la producción petrolera actual podrá ser mantenido hasta 2030, más o menos, si los países productores lo deciden así", explicó Yves Mathieu, del Instituto Francés del Petróleo (IFP).
"Después, la producción declinará rapidamente, tanto que los ejércitos deberán prepararse para disponer de alternativas en 2040, o de vehículos que funcionen con otros combustibles que los tradicionales", dice este especialista en reservas petroleras y gasíferas del mundo.
Los carburantes de síntesis podrían ser la solución. Al escasearle el petróleo, la Alemania nazi los utilizó abundantemente, desarrollando una línea de producción a base de carbón, un procedimiento inventado por dos químicos alemanes de los años 20, Franz Fischer y Hans Tropsch.
La fórmula Fischer-Tropsch es de actualidad. Sudáfrica, que estuvo bajo embargo comercial por el apartheid, es líder en este campo.
En Estados Unidos, país que tiene un 15% de las reservas mundiales de carbón, la fuerza aérea estadounidense ha multiplicado los experimentos y ha logrado que unos 40 aviones militares (B-52, B-1, C-17) funcionen sin problemas.
En cuanto a las fuerzas armadas francesas, bien podrían recurrir a una solución algo diferente: carburantes sintéticos pero extraídos de la biomasa.
"Extraídos del carbón o del gas, los carburantes sintéticos son sumamente contaminantes, ya que su producción lanza importantes cantidades de CO2 (principal gas con efecto invernadero) a la atmósfera", explicó Hubert Sansot, ingeniero de prospección de la Delegación General para el Armamento (DGA).
"La otra vía, para Francia, son los carburantes sintéticos obtenidos a partir de la biomasa, lo que corresponde más a nuestros recursos naturales y que respeta los acuerdos nacionales sobre medio ambiente", explicó.
La implementación de esos combustibles sintéticos de segunda generación es sin embargo delicada, ya que exigirá un sistema de recuperación de residuos de madera, de paja o de recolección de algas.
ha/ms/Arp/lbc
cl.invertia.com terra.cl
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“Efecto Ártico” (*), ¿el umbral a una “Pequeña Glaciación”? |
Autor: Erik Quiroga, Ambientalista
El "Efecto Ártico "¿Pequeña Glaciación antes del 2020? fue publicado el 4 de diciembre del 2002 ,por el Resumen de Información Ambiental de la Unidad de Comunicaciones e Información Pública del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente –PNUMA- de la Oficina Regional Para América Latina y el Caribe en México.
Con la publicación anteriormente señalada, se daba a conocer la hipótesis del "Efecto Ártico” que indica la posibilidad de una "Pequeña Glaciación antes del año del 2020”, por la variación del curso de la Corriente del Golfo ocasionada por el “Deshielo del Ártico”, como consecuencia del actual “Calentamiento Global Sostenido” y su devastador efecto sobre el Albedo en el Ártico.
En las conclusiones de dicha hipótesis afirmaba que el “Efecto Ártico” ya había comenzado en el año del 2002 y alertaba sobre los “Cambios Climáticos” en un lapso de diez años (del año 2002 al año del 2012) como consecuencia de la intensificación del referido fenómeno.
El efecto devastador del calentamiento sobre el albedo ártico
El porcentaje de energía solar reflejada sobre la superficie del planeta recibe el nombre de Albedo, el cual fluctúa entre un mínimo para las superficies negras y un máximo para las superficies blancas. A mayor Albedo menor será la absorción de calor. Los glaciales reflejan el 90% de calor, los hielos marinos un 40% y las aguas superficiales un 20%.
Figura 1. Imágenes del deshielo Ártico en Groenlandia. Multitud de icebergs se desprenden continuamente en el glaciar de Kangerdludduaq, al este de Groenlandia. Los pedazos de hielo que se caen del glaciar tienen a veces hasta 500 metros de hielo por debajo del nivel del mar, y llegan casi al fondo de los fiordos de la zona, que tienen una profundidad de entre 700 y 800 metros. Cuando los icebergs se derriten, añaden gran cantidad de agua dulce al mar.
En el Ártico, a medida en que se prolonga el calentamiento global sostenido, los veranos gradualmente se van haciendo más cálidos (en verano hay Sol las 24 horas del día, desde mediados de mayo hasta finales de julio) el calor acumulado reduce los glaciares y funden los hielos marinos de mayor consistencia(los permanentes), al volver el invierno los hielos que se forman son frágiles y se derriten los primeros días del siguiente verano.
El hielo marino actúa sobre el intercambio térmico entre el océano y la atmósfera, enfría la atmósfera provocando fuertes vientos , conserva el calor del agua que esta bajo el hielo, lo cual imposibilita su congelamiento y permite una relativa estabilidad del frío ártico en invierno y determina la circulación termohalina.
Al desaparecer la banquisa de hielo por las altas temperaturas se afecta el intercambio térmico, quedando al descubierto las aguas superficiales, las cuales absorben el 80% del calor y se conectan directamente con el aire, formando una gran evaporación que acumula calor latente, que luego es liberado cuando el vapor se condensa formando nubes y precipitaciones generando un efecto multiplicador de la temperatura en la región.
Los océanos tienen 4.2 veces mas capacidad calórica que la atmósfera y su densidad es 1000 veces mayor, por lo que un cambio de contenido de calor en los océanos tendrá un equivalente de hasta 30 veces mayor en la atmósfera. De esta forma pequeños cambios en el contenido energético de los océanos pueden tener un efecto considerable sobre el Clima y la Temperatura Global.
En las superficies árticas continentales que incluyen a Groenlandia ocurre un fenómeno similar, los glaciales que reflejan un 90% de calor al derretirse dejan expuesto el suelo oscuro, el cual absorbe un 90 % de calor. Al aumentar la temperatura el calor derrite el suelo permanentemente helado (Permafrost) provocando la emisión de gases de Efecto Invernadero, acelerando aun más el mencionado ciclo. El aumento de la temperatura superficial desplaza humedad y con ello aumentan las precipitaciones y el deshielo. Según cálculos científicos un 14 % del Dióxido de Carbono del planeta se encuentra bajo estas tierras heladas.
Según la NASA el Calentamiento Global afecta dos veces más las áreas Occidentales del Océano Ártico que a otras regiones del planeta.
El desequilibrio térmico producido por el deshielo ártico afecta el desplazamiento de los Sistemas de Bajas Presiones (Depresiones) y de Altas Presiones (Anticiclones), las Corrientes en Chorro y acelera el Ciclo Hidrológico (periodo de lluvias y sequías) alterando el ciclo climático de las Estaciones en el Atlántico Norte ,haciéndose mas notorio en Europa Occidental y en la Región del Mediterráneo.
La referida alteración se traduce en ciclos de veranos muy cálidos que tienden a extenderse hasta el otoño e intensos inviernos que pueden prolongarse hasta la primavera. A medida que se intensifica el deshielo los inviernos serán de moderados a calidos en comienzo, e intensos y fríos al acercarse la primavera. Es probable que al alterarse la deriva de la Corriente del Golfo se invierta la tendencia. La aceleración del ciclo hidrológico producida por el deshielo ártico implica imprevistas e intensas precipitaciones y sequías en primavera y otoño.
En 1976 comienza el calentamiento global
Según la Organización Meteorológica Mundial (OMM) en el siglo XX la temperatura aumentó en mas de 0,6 °C, no en forma regular ya que el mayor crecimiento se produjo a partir de 1.976 cuando se elevó a un ritmo tres veces mayor de lo previsto. De acuerdo al mencionado organismo internacional el decenio 1998-2007 fue el más calido desde 1850, año en que se empieza a calcular el promedio global de temperatura.
Sobre el tema el Informe "Cambio Climático 2007: La Evidencia Científica" elaborado por más de 800 autores y con 2500 revisores científicos de 130 países, dado a conocer en la Reunión Internacional del Panel Intergubernamental de Cambio Climático” (París, 2/02/07/) indica que existen suficientes evidencias científicas para establecer una relación entre las emisiones contaminantes del ser humano durante los pasados 250 años y los dramáticos cambios en el clima de la Tierra, los cuales son una amenaza a su civilización y al futuro de nuestro planeta.
En el año 2006 la presencia de dióxido carbono en la atmósfera llegó a 381 partes por millón, la mayor concentración en más de un millón de años (informe del Centro Nacional Oceánico y Atmosférico estadounidense- NOAA, en base a los análisis de muestras de aire tomadas en distintos puntos del planeta),
¿2007-2008 el inicio del punto del no retorno del deshielo ártico?
“A 32 años de calentamiento global sostenido el ártico ha perdido en hielos permanentes el equivalente en superficie al Mar Mediterráneo 2.500.000 k2”.
De acuerdo a Walt Meier, miembro del Centro Nacional de Datos sobre el Hielo y la Nieve de la Universidad de Colorado en Boulder, de los Estados Unidos .los datos obtenidos a través del satélite ICESat de la NASA, “el Ártico ha perdido alrededor de 2,5 millones de kilómetros cuadrados de hielo perenne debido al derretimiento, la mitad (1.200.000 K2) entre febrero de 2007 y febrero de 2008".
Según Carlos Duarte, investigador español del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados: “El océano Ártico podría quedar libre de hielo en los meses de verano a partir de 2015 ó 2020 a causa, entre otros motivos, de la aceleración del cambio climático lo que supone reducir en cerca de 80 años las previsiones iniciales de la comunidad científica, En tan sólo tres años, los investigadores han pasado de predecir esta reducción del hielo del Ártico del 2100 al 2040, y ahora ya se habla del 2020 ó 2015".
Científicos de la Universidad de Queen Ontario (Canadá) han registrado temperaturas de hasta 22 grados centígrados en el mes de julio durante una expedición a Melville Island (Isla ártica de 42.149 km²). La temperatura media en esa zona, según el profesor de la citada universidad, Scott Lamoureux, es de 5 grados centígrados. La expedición canadiense ha registrado temperaturas por encima de los 15 grados en una docena de días del mes de julio, algo también poco habitual.
Lo anteriormente expuesto es de extrema gravedad, si consideramos el efecto devastador del calentamiento global sobre el Albedo en el Ártico, es imaginar que un espejo de hielo del tamaño del Mediterráneo (2.500.000 K2) que reflejaba el 90% de calor se diluyó y ahora en el verano actual (Sol las 24 horas del día, desde mediados de mayo hasta finales de julio) absorbe un 80% de calor.
Veranos extremos ¿Dilatación térmica del océano Ártico?
Al aumentar su temperatura una misma masa de agua ocupa algo más de tamaño .Al quedar libre de hielo en verano ¿Se producirá una dilatación térmica del océano ártico? El océano Ártico pierde agua a través del estrecho de Fram (Situado entre Groenlandia y Spitsbergen, Noruega) y la recupera a través del estrecho de Bering. ¿Se expandirá el océano ártico hacia el Estrecho de Fram afectando la deriva de la Corriente del Golfo?
La Corriente del Golfo
La Corriente del Golfo se origina en el Mar Caribe, debido a la emergencia de otras tres corrientes: las de Florida, Cuba y Ecuatorial del Norte. Tras dejar Florida, la Corriente del Golfo adquiere entre 80 y 150 km. de anchura y entre 800 y 1200 m. de profundidad. La temperatura de sus aguas superficiales alcanza los 30-35º C, con una velocidad de entre 1,2-2,7 m/s.
La Corriente del Golfo sigue la línea de costa de los Estados Unidos hacia el norte , al llegar al sur de Labrador en Canadá se une a la fría Corriente de Labrador, pierde velocidad (8 km/día) y temperatura(25º C), cambia de dirección y fluye de norte a este. Este fenómeno se conoce como Deriva del Atlántico Norte. Cuando llega a las proximidades de Europa, se divide en dos ramales: hacia el norte en dirección a Islandia y sur hacia las Islas Azores en dirección a las Islas Canarias.
La Corriente del Golfo transporta una gran masa de agua cálida del Trópico y al llegar frente a Islandia, se enfría y aumenta su densidad y se hunde (a mas de 4.000 mts).y forma una corriente termohalina de profundidad de lento desplazamiento (360mts/hora). El mecanismo anteriormente citado, permite moderar la temperatura de los gélidos vientos árticos del noroeste haciendo que en Europa Occidental los citados inviernos sean más benignos.
En el Norte de la Costa Este de Norteamérica sobre el paralelo 50° por donde fluye la fría y densa Corriente de Labrador, solo hay pequeños poblados. Montreal se encuentra entre la latitud 44º y 45º y su temperatura promedio en invierno es de -10 °C, pero puede llegar hasta los 30 °C. Como consecuencia del efecto termorregulador de la Corriente del Golfo, Londres está ubicado sobre el paralelo 50° y su temperatura promedio en invierno es moderada: de 5º a 6º C. De 1971 a 2000 la temperatura media de invierno para el Reino Unido fue de 3,7 grados.
El aumento de flujo de aguas dulces sobre el Atlántico Norte, causadas por el deshielo de los glaciales árticos y el aumento de las precipitaciones pueden afectar la densidad y velocidad de la Corriente del Golfo, a tal punto que no podrá hundirse frente a Islandia afectando su efecto termorregulador sobre Europa, lo que posibilita que los inviernos en Montreal y Londres puedan tener temperaturas similares.
En el este de Norteamérica el deshielo ártico puede afectar la densidad de la Corriente de Labrador, expandiéndola hacia el noroeste y alterando la deriva de la Corriente del Golfo, haciendo aun más fríos los inviernos en la citada región norteamericana y facilitando el desplazamiento de los gélidos vientos árticos hacia el noroeste de Europa.
¿Habrá Hielo en el verano ártico del 2012?
En la actualidad sólo quedan 4,13 millones de kilómetros cuadrados de hielo permanente en el Ártico. Es el nuevo mínimo histórico de la superficie del Polo Norte y se registró el pasado 16 de septiembre del 2007, según el último informe del Centro Nacional de Datos sobre el Hielo y la Nieve de la Universidad de Colorado en Boulder, Estados Unidos.
Los próximos cuatro años (2011-12) son cruciales , se cumplirán 35 años de “Calentamiento Global Sostenido”, el mas largo periodo cálido desde la Edad Media (900 a 1100 DC) en que se produjo un fenómeno similar, el denominado “Pequeño Óptimo Climático”, que llevó a lo que se conoce como la “Pequeña Glaciación” , lo cual nos indica que los referidos ciclos de “Calentamiento Global Sostenido” y “Pequeñas Glaciaciones” se han dado periódicamente, la gran diferencia actual : “el Hombre es protagonista ,su modelo de desarrollo aceleró el fenómeno”.
A medida en que se acortan los plazos del deshielo ártico, se crean expectativas sobre la creación de las rutas del Atlántico hacia el Pacifico y sus conveniencias en costos. Se evalúa la cooperación entre los países (limítrofes con la región ártica) a través de convenios internacionales, para la explotación de ricos yacimientos de petróleo depositados en las profundidades árticas (de acuerdo a estimaciones yace el 25 por ciento de las reservas mundiales de petróleo y gas natural) y se aviva la fiebre de oro y diamantes en las regiones continentales.
La información científica sobre la inminente desaparición de los hielos marinos en el Ártico pareciera no tener la debida importancia. En un lapso de tiempo relativamente corto (con el deshielo actual antes del 2015) se va alterar el equilibrio térmico de miles de años, un gran espejo de mas de seis millones de K2 de hielos marinos permanentes ubicado en el Ártico, que reflejaba 90% de calor se diluirá y absorberá 80% de calor, con lo cual aumentarán las precipitaciones y se acelerará el deshielo de los glaciares .El ártico es el eje de la circulación de los océanos, la cual asegura la estabilidad del clima global. Es absurdo tener la certeza que el referido fenómeno no va a tener ninguna incidencia sobre la deriva de la Corriente del Golfo ni va afectar el clima del planeta.
En sus agendas no esta previsto a futuro ningún tipo cooperación internacional frente a la posibilidad de un “cambio climático repentino” ,el cual podría afectar a Europa, la Región del Mediterráneo, Canadá, Estados Unidos y tener efectos colaterales en la Región del Caribe. ¿Cómo se afectarán los suelos, la producción alimentaría, el agua, la energía (alternativa) que permita afrontar la situación? ¿Como afectará a la primera victima del fenómeno, “el actual modelo de desarrollo”?
Es posible que las falsas expectativas de riqueza súbita generadas por un fenómeno, se diluirán entre las brumas árticas, dentro de sus parámetros cercanos no han considerado que se ha afectado el equilibrio térmico del ártico y que “Un cambio Climático Repentino” podría dar al traste con sus expectativas.
Es probable que el “Efecto Ártico” (*) sea un mecanismo natural que se activa de acuerdo a las evidencias hasta ahora conocidas: “El calentamiento global sostenido causa el deshielo ártico, el cual altera la deriva de la Corriente del Golfo, y crea las condiciones mínimas necesarias (períodos de inviernos extremadamente fríos) que llevan a una “Pequeña Glaciación” la cual tiende a restituir el equilibrio térmico del Ártico.
Erik Quiroga, Ambientalista,
Promotor de la creación del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas (Resolución 49/114 del 23/01/95) promovido el 16 de septiembre.
E-mail: efectoarticoerikquiroga@hotmail.com
(*)El "Efecto Ártico”: el Deshielo del Ártico, como consecuencia del Calentamiento Global puede afectar la Corriente del Golfo, alterando el Clima de Europa Occidental y la Región Este de Norte América, lo que deriva en ciclos de veranos muy cálidos que tienden a extenderse hasta el otoño e intensos inviernos que pueden prolongarse hasta la primavera, lo que podría crear condiciones Climáticas Árticas en regiones del Norte de Europa y de Norte América.
www.meteored.com
lunes, 9 de junio de 2008
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La reflexión reciente de James Lovelock ¿obligaría a abandonar posiciones básicas del movimiento ecologista? |

jorge riechmann
rebelion
Prefacio del libro de Eduard Rodríguez Farré y Salvador López Arnal, Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energía nuclear en la salud y el medio ambiente. El Viejo Topo, Barcelona, 2008.
Hace algunos meses se publicó la versión castellana del último libro del científico británico James Lovelock (nacido en Letchworth, Hertfordshire, en 1919), La venganza de la Tierra. La teoría de Gaia y el futuro de la humanidad (Planeta, Barcelona 2007; original inglés de 2006). Esta publicación vino precedida por algunas resonantes entrevistas donde el creador de la “hipótesis Gea” (o Gaia) manifestaba su apoyo a la energía nuclear, lo que fue inmediata y mediáticamente explotado por el lobby pronuclear, tan activo en todo el mundo desde hace dos o tres años.
Se trata de un libro que vale la pena leer y debatir, y que no dejará de sembrar inquietudes –también entre los y las activistas del movimiento ecologista--. Así, recientemente una de estas personas me escribía: “Yo ya conocía las ideas de J. Lovelock, pero su último libro (La venganza de la Tierra), que se considera una especie de testamento, me obliga a revisar mis convicciones y la orientación de mi actividad como militante ecologista (pienso que, unas y otra, muy próximas a las tuyas y en general a las de Greenpeace). ¿Qué piensas de la teoría de Gaia y cómo interpretas a día de hoy (tal como evoluciona nuestro mundo) las posturas tal vez demasiado optimistas o ingenuas de los partidos verdes? ¿De verdad esto tiene arreglo sin variar nuestro discurso? China, India, el boom tan peligroso de los biocombustibles ¿no son tremendas presiones sobre Gaia que la humanidad va a pagar muy pero muy caras? ¿No deberíamos tomar mucho más en serio a Lovelock, aunque detestemos la energía nuclear y nos horrorice la perspectiva de sustentarnos de alimentos sintéticos?”1 Me consta que este tipo de interrogantes están asaltando a mucha gente con alta sensibilidad hacia los problemas ecológicos y medioambientales. ¿Nos obliga la reflexión de Lovelock a revisar nuestras convicciones básicas?
Vaya por delante que, en mi opinión, siempre hemos de estar revisando nuestras creencias y compromisos en función del nuevo conocimiento que vamos adquiriendo: pero, en mi caso, La venganza de la Tierra no me induce a amar la energía nuclear. Quizá lo primero que habría que recordar es que Lovelock, aunque ha tenido una notable y benéfica influencia en la formación de la conciencia ecologista moderna, no es lo que –en los clásicos términos gramscianos— llamaríamos un intelectual orgánico del movimiento. Vale decir: lo leemos con provecho, pero no es “uno de los nuestros” en el sentido en que lo pueden ser Barry Commoner en EE.UU., o José Manuel Naredo en España. Así, por ejemplo, no es que Lovelock haya cambiado ahora de posición sobre la energía nuclear, y descubra sus bondades acuciado por la necesidad urgente de descarbonizar nuestras economías (para hacer frente al calentamiento climático): él ya defendía lo nuclear, en contra de las bien fundadas posiciones del movimiento ecologista, en los grandes debates ecosociales de los años setenta del siglo XX2.
Comparto buena parte de sus análisis en La venganza de la Tierra, pero no las “soluciones” que propone. La cuestión de fondo es que él lo da ya casi todo por perdido: da por perdida la batalla para hacer frente a la gravísima crisis ecológico-social que padecemos. Lovelock es uno de quienes piensan que el desarrollo sostenible hubiera sido una buena idea para ponerla en práctica hace cuatro o cinco decenios3, pero que ahora ya es inevitable una catástrofe de dimensiones enormes.
Está convencido de que, de aquí a pocos decenios, la población humana será diezmada por la catástrofe climática, y sólo quedará un resto de humanidad viviendo en condiciones bastante lamentables en unas pocas zonas todavía habitables del planeta, alrededor del Círculo Polar Ártico4. En esas condiciones, tras haberse perdido la batalla por “una humanidad libre en una Tierra habitable” (según el clásico lema de la revista mientras tanto, fundada por Manuel Sacristán y Giulia Adinolfi en 1979, el mismo año que Lovelock publicaba su primera versión de la “hipótesis Gea” en forma de libro: Gaia, a new look at life on Earth) y plantearse sólo una supervivencia en malas condiciones, el científico británico propone extremar los rasgos prometeicos de la tecnociencia: alimentos sintéticos procedentes de la industria química y biotecnológica, electricidad a partir de la energía nuclear de fisión...
Yo no creo que todo esté perdido hasta ese extremo. No es imposible que suceda lo que él teme --es decir, que nos metamos en esas etapas de calentamiento climático rápido y descontrolado que serían devastadoras--, pero tampoco lo sabemos hoy por hoy: eso puede suceder o no. Depende, precisamente, de lo que la generación hoy en el poder, y la siguiente, hagan y dejen de hacer. Si fuéramos capaces de yugular con relativa rapidez las emisiones de dióxido de carbono y los demás gases de “efecto invernadero”, quizá lo peor de ese calentamiento climático pueda evitarse. Entonces serían posibles también otras transformaciones ecológico-sociales más profundas, en esa línea biomimética que evoco en mis libros5, y que tienden hacia una sociedad más penetrada de naturaleza.
Actualmente, nuestra situación se ensombrece cada día más: también reflexiono sobre ello en un librito reciente, Vivir (bien) con menos6. Lovelock tiene razón cuando advierte que “para vivir como vivimos, somos demasiados”7. Creo que el movimiento ecologista, o parte de él, no transmite a la sociedad con suficiente énfasis la gravedad de la situación (por otra parte, ante cualquier advertencia de este tipo el reproche de "catastrofismo" salta antes de que quien advierte haya terminado de cerrar la boca). El discurso "sustitución de energías fósiles por energías renovables" es ingenuo o engañoso si no se advierte enseguida que las primeras no pueden proporcionar la cantidad de energía, y la densidad energética, a la que nos han acostumbrado las segundas. Pero la energía nuclear de fisión no es la solución: las buenas razones de la argumentación ecologista de los años setenta no han perdido vigencia.
Por otra parte, si Lovelock tuviese razón, lo que se seguiría de su análisis no es la conveniencia de construir centrales nucleares en España, sino hacerlo quizá en Finlandia o en Noruega8. Y podría tener sentido intentarlo para aquella microhumanidad diezmada tras la catástrofe --porque las reservas de mineral de uranio fisionable son escasas--, pero desde luego no cabe pensar en garantizar un suministro electronuclear a base de uranio a la abundante población humana de hoy en día9.
La teoría Gea (o Gaia), según la cual la Tierra es como es –en particular, acogedora para la vida— gracias a la actividad transformadora de la misma vida (en definitiva, a la capacidad de autorregulación del “sistema Tierra”, con sus componentes orgánicas e inorgánicas), es crecientemente aceptada como “buena ciencia”, de lo cual hemos de congratularnos. Y más allá de eso ha contribuido, indudablemente, a orientar las convicciones medioambientales de mucha gente, desde su divulgación en los años setenta del siglo XX. De ella se desprende una potente intimación al cambio ecosocial radical: pero no ninguna intimación a construir reactores nucleares.
Galapagar (Madrid), 23 de julio de 2007
1 Correo electrónico de Miquel Coll, 11 de julio de 2007.
2 Él mismo lo recuerda en La venganza de la Tierra, op. cit., p. 138.
3 Textualmente: “Si volviésemos doscientos años atrás, cuando sólo éramos mil millones de personas habitando el planeta, podríamos habernos salvado con las energías renovables, la agricultura biológica, las medicinas alternativas y todo lo demás y no hubiese importado. Podríamos haber hecho lo que hubiésemos querido, pero ahora tenemos que pagar el precio de haber aumentado la población hasta seis mil millones. Ejercemos tanta presión sobre la Tierra que nos vemos obligados a recurrir a la tecnología [Lovelock está pensando en alimentos sintéticos y energía nuclear] para alimentarnos y mantenernos” (entrevista televisiva en 2004; puede consultarse en http://www.eduardpunset.es/charlascon_detalle.php?id=9).
4 En otra entrevista, en 2006, Lovelock declaraba: “El verdadero problema es que la gente no se ha hecho cargo de la situación medioambiental, y entonces Gaia está haciéndose cargo de ella, por así decirlo. El deterioro ha ido demasiado lejos y ahora el sistema está moviéndose rápidamente hacia uno de esos momentos críticos. Vamos a vernos reducidos a quizá 500 millones de humanos, tan poco como eso, 500 millones de humanos viviendo allá arriba, en el Ártico. Y tendremos que empezar de nuevo. Hace 100 ó 50 años hubiera sido posible hacer algo, pero a estas alturas ya no hay manera de detener el proceso. Yo creo que dentro de la ciencia del clima todo el mundo sabe que ya es demasiado tarde. Es como ir dentro de un bote y estar demasiado cerca de una catatara. Por mucho que remes, no podrás evitar la caída. Y ahora lo mismo: no se pueden parar las fuerzas naturales que mueven el planeta. A veces pienso que estamos igual que en 1939, cuando todo el mundo sabía que iba a empezar una guerra mundial, pero nadie se daba por enterado.” Entrevista de Rosa Montero en El País, 7 de mayo de 2006.
5 Sobre todo en Jorge Riechmann, Biomímesis, Los Libros de la Catarata, Madrid 2006.
6 En colaboración con Manfred Linz y Joaquim Sempere; Icaria, Barcelona 2007.
7 La venganza de la Tierra, op. cit., p. 114.
8 El propio Lovelock lo tiene claro (aunque sus defensores en el lobby pronuclear se entregan a la comodidad de olvidar esta parte de sus tesis): “Lo fundamental es conservar nuestra civilización, de la misma manera que la civilización romana se conservó en los monasterios durante la época oscura. Sin duda, vendrá una nueva época oscura, y los supervivientes necesitan una fuente de energía. Y, por ahora, la única fuente suficiente que puede proporcionar electricidad y alimentos y calor a los supervivientes en su retiro ártico es la energía nuclear...” (entrevista en El País, 7 de mayo de 2006).
9 “Sustituir todos los combustibles fósiles empleados en la generación eléctrica para el 2030 requeriría construir unos 4.700 reactores de 1 GWe, es decir, un reactor cada dos días durante los próximos 25 años. Habría que incrementar la extracción de uranio de las 45 kt/año actuales a más de 700 kt/año y en 60 años supondría consumir más de 40 millones de toneladas de uranio, cuando las reservas localizadas son sólo de 3,2 millones y las hipotéticas y especulativas no llegan a otros 11 millones de toneladas”. Marcel Coderch, “Energía nuclear, ¿agonía o resurrección?”, epílogo a Anna Cirera/ Joan Benach/ Eduard Rodríguez Farré: ¿Átomos de fiar? Impacto de la energía nuclear sobre la salud y el medio ambiente,, Los Libros de la Catarata, Madrid 2007, p. 132.
www.rebelion.org
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América Latina y su futuro celuloso |
| Escrito por El Mercurio Digital | |
| 09-06-2008 | |
| Las plantas papeleras europeas desembarcan en el continente atraídas por beneficios naturales y económicos. Traen consigo una amenaza al medio ambiente y a los pobladores locales. Desde hace varios años, Latinoamérica se ha convertido en una atracción para grandes inversionistas europeos. Impulsados por el modelo de desarrollo impuesto por el neoliberalismo de la década del 90, la industria europea eligió el destino en estas tierras. En ese contexto, se emplazaron grandes plantas destinadas a la producción de pasta celulosa. |
Este tipo de actividad se ha expandido desde América del Norte y Europa a pesar de los fuertes cuestionamientos de organismos ambientales y de derechos humanos como el Grupo Guayubira, quienes denuncian desde hace varios años, los graves impactos que causa esta actividad en la naturaleza y en la sociedad.
Las causas principales que motivan a los empresarios de los países desarrollados a ubicar sus inversiones en suelo latinoamericano son varias. Entre ellas se destacan el bajo costo de producción, la gran biodiversidad del continente, la posibilidad de contar con mano de obra calificada a precios módicos y las dificultades que otorgan los organismos de control para instalar estas industrias en sus lugares de origen.
Según especialistas en medio ambiente, las plantas de producción de estos productos eliminan organoclorados, una de las sustancias más tóxicas que se conocen a nivel mundial y que al mezclarse con otros elementos pueden generar otros componentes más peligrosos como son las dioxinas y los furanos.
Sumado a esto, más recientemente, la actividad se vuelca progresivamente hacia la industria de la producción de pulpa y papel a través de plantaciones de árboles como eucaliptos, que luego son utilizados para la elaboración de esos productos.
De esta manera es como también el nuevo modelo forestal, además de estar asociado a la contaminación a través del desecho de sustancias tóxicas, lo está con respecto a la deforestación, ya que provoca una gran perdida de bosques.
Dado que América Latina abarca países tropicales y subtropicales en donde los árboles crecen más rápido, el negocio de este tipo de industrias resulta muy favorable para las inversiones de las grandes corporaciones internacionales.
En resumen, en la zona se pueden citar los casos concretos de Chile, Brasil, y Uruguay, como algunos lugares donde las corporaciones instalaron este tipo de plantas industriales. No sólo eso, sino que se preparan para emplazar nuevas unidades. Todos estos núcleos productivos se convierten en amenaza para el medio ambiente.
Allí, empresas como Aracruz Celulosa (Francia), Botnia (Finlandia), Ence (España), Celulosa Arauco (Chile), instrumentan desde hace varios años un modelo forestal perjudicial para la naturaleza.
Por otro lado, también se puede citar a la Argentina. País en el cual funcionan diez empresas locales que fueron instaladas favorecidas por inversiones extranjeras y que, a su vez, son financiadas a través de prestamos de organismos internacionales como la Institucion Financiera Internacional (IFI).
Entre las compañías más importantes se encuentran Celulosa Puerto Piray, Ledesma, Papelera del Tucumán y Alto Paraná. Éstas funcionan desde hace mas de diez años, con el perjuicio ambiental que eso significa.
Un caso para destacar es el de la planta de celulosa Alto Paraná, ubicada en la provincia de Misiones. Allí, según estudios recientes del Ministerio de Ecología, la empresa arroja desechos con agrotóxicos al Río Paraná y, según se estima, daña especies animales y vegetales originarias de la zona.
Sin embargo, eso no es todo. En los últimos años se pudo establecer que aumentaron de manera significativa los problemas de salud en los habitantes del triángulo formado por las localidades de Puerto Esperanza, Puerto Libertad y Wanda, cercanas a la planta. En esas regiones se determinó que más del 50 por ciento de los pobladores sufren de serios trastornos respiratorios como así también de problemas en la piel.
Este tipo de industrias además de ser financiadas por inversionistas europeos también reciben préstamos y subsidios de los grandes organismos internacionales. Entre ellos, se puede citar el Banco Mundial (BM) a través de la agencia Corporación Financiera Internacional, ente prestamista con el cual los gobiernos locales negocian y luego son obligados a responder las exigencias que el organismo determina.
En la actualidad, los países del Cono Sur significan "perspectivas interesantes" para las plantaciones de árboles y las instalaciones de fábricas de pulpa y celulosa, ya que además de tener un suelo rico también es una zona donde los costos de producción son mucho más bajos que en otras partes del mundo.
Un ejemplo de esto es Brasil. Allí, se registra un gran crecimiento de las plantaciones de eucaliptos. Como caso testigo, diferentes organismos de defensa del medio ambiente acusan a la empresa Aracruz Celulosa -que comenzó sus actividades en el año 1991- de haber hecho desaparecer grandes bosques del desierto Verde, situado en el estado de Espirito Santo.
Estos organismos analizaron datos sobre el trabajo en la producción de celulosa y en las plantaciones de eucaliptos, y establecieron que debido a la existencia de mano de obra barata, la misma producía a un costo que no llegaba a la mitad que en otras regiones del mundo.
Por otra parte, en Chile se puede citar el caso de la empresa Arauco en la región de Valdivia. La planta que entró en operaciones en el año 2006 causó al año siguiente un gran desastre ambiental mediante la descarga de residuos tóxicos a 30 km aguas abajo de sus afluentes.
Según, Samuel Leiva, coordinador de la Campaña de Tóxicos Greenpeace en Chile, la empresa Celulosa Arauco, a través del uso de una precaria tecnología denominada ECF (utilización de dióxido de cloro) ocasionó el grave estrago ambiental en Valdivia. A raíz de esto, se dañó a varias especies animales y vegetales en el santuario de la naturaleza “Carlos Anwandter”.
Sin embargo, en ese país, Nueva Aldea es otra de las empresas que entrará en operaciones en los próximos meses en el valle viñatero de Itata, haciendo uso de las mismas tecnologías que la planta citada anteriormente. Esta depositará sus residuos líquidos al río del mismo nombre y posteriormente a una zona de alta productividad pesquera.
En Uruguay, por otro lado, se encuentran las empresas Botnia en funcionamiento desde hace varios meses y, Ence que tiene previsto comenzar con las actividades para el 2009. Estas compañías son dos de las más grandes papeleras del mundo con una larga historia de contaminación, que han sufrido fuertes rechazos por parte de las comunidades vecinas a sus fábricas, como así también han padecido varios problemas con la ley.
Ence que en España causó una alarmante contaminación en la comunidad de Pontevedra hace poco tiempo, también trasladó al Uruguay su producción de pulpa y celulosa, y con ella sus perjuicios ambientales.
No obstante esto, la empresa logró convencer al gobierno uruguayo que abra sus puertas para la inversión más grande de la historia del país: un proyecto de más de 1.000 millones de euros.
El nuevo modelo forestal cuya actividad pasó a ser una de las más rentables y que, por lo tanto, adquiere importancia a nivel mundial, proyecta desplazar hacia el territorio latinoamericano los impactos ambientales resultantes de su producción.
Asimismo, tanto en Chile como en Uruguay, Brasil y Argentina, las instalaciones de estas industrias se dieron en el marco de un nuevo modelo forestal planteado por las grandes potencias bajo el disfraz de un “desarrollo regional” pero, sin embargo, jamás se tuvieron en cuenta las posibles consecuencias ambientales que esto podía producir.
En cuanto al desarrollo, según los propios economistas locales, en el tiempo que va de las instalaciones de estas industrias en la región, no se ha producido un crecimiento económico sino todo lo contrario. Esto debido a que la mayor parte de las ganancias en estas compañías está destinada a los inversionistas europeos, a las organizaciones internacionales prestamistas y al pago de maquinaria proveniente también del viejo continente.
El bajo costo de producción y la gran biodiversidad del territorio latinoamericano son claves para que esta región pase al centro de la estrategia de la industria forestal internacional. Planteada por el modelo económico como factor de desarrollo local, hasta el momento solo ha beneficiado a los organismos internacionales e inversionistas europeos. Entonces cabe preguntar ¿vale la pena arriesgar el medio ambiente en pos del beneficio extranjero?
(*) La autora de esta nota es alumna del Seminario “Periodismo en Escenarios Políticos Latinoamericanos”, que se dicta en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.
domingo, 8 de junio de 2008
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Una base para dos |

La alianza con Estados Unidos ha sido perjudicial para Colombia en todos los campos, pero beneficiosa para la derecha que hoy representa Uribe.
La base de Palanquero presentaba en principio un problema técnico: estaba "descertificada" por el gobierno de Washington porque desde ella se violaban los derechos humanos. Pero dice el embajador que ya no, que ahora está limpia, y que por consiguiente ya la puede ocupar su país. Y suena como un chiste bobo de los que han hecho tan popular a Brownfield entre los periodistas de la farándula esto de vetar bases extranjeras por cuenta de los derechos humanos, cuando donde más se violan es en las bases norteamericanas en el extranjero, limbos jurídicos dedicados a la rutinaria tortura de prisioneros clandestinos. Pero bueno. El caso es que, salvado ese obstáculo de la descertificación hipócrita, ya puede Palanquero entrar a ocupar un lugar "orgullosamente colombiano" entre, digamos, Guantánamo en Cuba, Bagram en Afganistán, y Diego García en las posesiones británicas del océano Índico, para mencionar sólo las tres más sórdidamente célebres de las bases-cárceles que ha instalado el gobierno norteamericano en medio mundo (y fuera del territorio norteamericano, para no tener que respetar sus propias leyes).
La explicación de la "recertificación" podrá ser un chiste cínico del embajador Brownfield, pero la base va en serio: si la anuncia, es porque va a instalarse. El Ministro colombiano de Defensa ya la ha negado dos veces: ¿qué más confirmación quieren ustedes? ¿Una negativa formal del presidente Álvaro Uribe, de esas que él llama pomposamente in limine, como las de su candidatura? No es necesaria. La base se nos vino encima.
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¿Para qué? Desde el punto de vista de los Estados Unidos no hay misterio, y se puede decir a la manera chistosa del embajador Brownfield: para defender los derechos humanos. Con ese pretexto en la boca, la gran superpotencia ha fajado el planeta con un cinturón de acero de bases militares instaladas en un centenar de países de todos los continentes: desde España hasta el Japón, desde Islandia hasta el África del Sur, desde las Filipinas hasta El Salvador. Se trata de tener presencia global y capacidad de intervención militar rápida en cualquier parte del mundo, dentro de la doctrina de las "dos guerras y media" que elaboró el Pentágono hace treinta años. Aunque se pierdan, como se están perdiendo la de Irak y la de Afganistán. Como diría el olímpico barón de Coubertin, "lo importante no es ganar sino participar": hace ya medio siglo el presidente Dwight Eisenhower denunció (discretamente: en su discurso de despedida) que el poder interno y externo del "complejo militaro-industrial" que domina los Estados Unidos necesita que haya guerras permanentes. Aunque se pierdan.
Y eso explica también el punto de vista de Colombia (quiero decir: del gobierno de Colombia) con respecto a la base de Palanquero. Su interés es doble: estratégico y táctico. En lo estratégico sirve para reforzar la tradicional alianza que ha existido, tácitamente desde la compensación del robo de Panamá en 1910 y oficialmente desde la Conferencia Panamericana de Bogotá de 1948 y su 'bogotazo' incorporado, entre los Estados Unidos y Colombia. Alianza que, como muestra la historia, ha sido gravemente perjudicial para Colombia en todos los campos imaginables, pero muy beneficiosa para determinados sectores sociales: los de la derecha política, económica y financiera que hoy representa el gobierno de Uribe. Y en lo táctico, la base de Palanquero sirve para darle respaldo a ese mismo gobierno en las dos guerras que libra: contra el narcotráfico y contra la subversión que ahora recibe el nombre de terrorismo.
Aunque no sé si no es abusar de las palabras llamar "táctica" a una guerra que dura ya treinta años, y a otra que ya lleva cincuenta.
Esas dos guerras son por supuesto, en su mayor medida, resultado de la misma perniciosa alianza que en la teoría, pero no en la práctica, contribuye a solucionarlas. Y ambas están perdidas. La del narcotráfico de manera de sobra evidente hasta para el más ciego: crece el consumo, crece la producción, crece el tráfico, crece la destrucción. Y las destrucciones (morales, ecológicas, etc.) generan nuevas destrucciones, y los muertos nuevos muertos. Hasta el punto de que los daños que provoca la guerra son mayores que los que provocan el tráfico y el consumo mismo, y no se restan de ellos sino que se les suman, y de contera ayudan a mantener próspero el negocio. Un negocio que sin duda desbarata a Colombia, pero da jugosos réditos, políticos y económicos, a los Estados Unidos: a sus bancos, al Tesoro federal, a la DEA, al Departamento de Estado que lo utiliza como un látigo. Y en cuanto a la otra guerra, la dirigida contra la subversión, el hecho de que se haya perdido se mide no solamente en los ríos de sangre inútilmente derramada y en los decenios desperdiciados sino también en el hecho de que su único resultado cierto ha sido el de hacer aún mayor la sujeción de Colombia a los Estados Unidos.
Lo que pasa es que a los intermediarios (a esos sectores sociales que Uribe representa) la sujeción les conviene. Así que, para que venga la base de Palanquero, hay aceptación in limine.
www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?idArt=112474
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Sufre EU cuantiosos daños por inusuales calamidades climáticas |
Por: Notimex | Mund0 |
En los pasados seis meses, no sólo ha habido tornados, cuya temporada aún no termina, sino también lluvias, deslaves e incendios forestales que dejan un balance de daños que no se había dado en una década.
En las semanas recientes, en especial en el corredor del medio oeste y sur del país, se registraron diversos tornados. El mes pasado, en un solo fin de semana, Missouri, Oklahoma y Georgia fueron devastados por estos fenómenos.
Estos meteoros han hecho del primer semestre de 2008 la temporada más mortífera por torbellinos en 10 años, según especialistas. En 1999 se dio en Estados Unidos la más alta cifra de tornados, con 676 meteoros, de acuerdo con estadísticas oficiales.
Ahora, 'este año es uno de los de mayor incidencia que se han dado', reconoció Harold Brooks, meteorólogo del Laboratorio Nacional de Tormentas Severas, en Norman, Oklahoma.
'Una razón es el turbulento invierno que afectó a la mitad del territorio estadunidense', señaló el especialista e indicó que las bajas presiones invernales provenientes del norte chocaron con climas calurosos del Golfo de México, lo que alentó la formación de tornados.
Esa fue la causa de la sorpresiva presencia de torbellinos en enero y febrero pasados, que llegaron a lugares tan distantes como Illinois y Wisconsin, área donde no se había presentado un tornado en enero desde 1844, y esta vez hubo dos.
En febrero, los tornados mataron alrededor de 50 personas en Arkansas, Tennessee, Kentucky y Alabama. Además, cerca de una decena fallecieron por estos fenómenos en Iowa, un niño murió en Minnesota y otros más en Kansas.
Las tormentas recientes devastaron regiones rurales del noreste de Oklahoma y del suroeste de Missouri, y los tornados además impactaron a Georgia, dejando a 18 mil usuarios sin electricidad.
En California, donde los tornados son casi inexistentes, el pasado 23 de mayo fueron reportados dos, que causaron el descarrilamiento de un tren y la volcadura de un trailer en el condado de Riverside.
Ese día se reportó un inusual fenómeno climático estatal: todos los climas del año se presentaron al mismo tiempo, altas temperaturas en el norte de California con enormes incendios forestales; en Big Bear cayó una nevada; en Riverside, granizada, y lluvia y deslaves en Los Angeles y Orange.
En lo que respecta a incendios, a finales de mayo, en el área de Santa Cruz, California, al sur de San José, ocurrió un enorme incendio forestal durante una semana que arrasó unas cuatro mil hectáreas y una decena de construcciones.
El año pasado, California vivió su peor temporada de incendios en varias décadas, que destruyeron miles de hectáreas, dejando un gran peligro ante eventuales lluvias que podrían traer deslaves.
En Florida, a principios de mayo otros incendios en los condados de Volusia y Brevard forzaron a la evacuación de cientos de residentes.
Este día, en Indianapolis, las tormentas dejaron cerca de 10 pulgadas de lluvia que provocó inundaciones, cierre de caminos y causó evacuaciones en la región, en especial en el condado de Johnson, mientras que las autoridades han emitido una alerta para 15 condados del área.
G.A.A
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