Las aportaciones de agua a las cuencas hídricas internas de los ríos catalanes se reducirán un 5% en un plazo de 20 años debido a la conjunción de factores derivados del cambio climático, como el aumento de las temperaturas, el alargamiento de los periodos de sequía y la menor infiltración.
El estudio "Agua y cambio climático", elaborado por el Departamento de Medioambiente, apunta que a pesar de las medidas de mitigación y adaptación al cambio climático, los recursos hídricos se reducirían entre un 9% y un 24%, según la cuenca, a finales de este siglo y un 5% a medio plazo.
El director del Área de Planificación por el Uso Sostenible del Agua, Gabriel Borràs, ha explicado en rueda de prensa que, en caso de no tomar medidas en este siglo, el impacto socioeconómico del cambio climático provocaría una caída del 7,7% del PIB catalán (PIB de 2001) afectando gravemente a la agricultura, donde la caída sería de un 30% y de alrededor de un 7,5% en industria y construcción.
Borràs destaca que esta caída sería superior a la del 4,7% del PIB a consecuencia de la crisis económica actual, por lo que "es más rentable actuar que no hacerlo" y ha puntualizado que si bien los escenarios posibles a corto plazo son inestables los realizados a 100 años vista son coincidentes.
A largo plazo, los expertos catalanes prevén que las lluvias se concentrarán y doblarán su intensidad aunque los períodos de sequía serán más largos y habituales debido a un aumento de un 30% de la evaporación, consecuencia de una subida de hasta 4ºc (grados centígrados) de la temperatura.
Borràs ha recordado que los efectos del cambio climático son ya "constatables estadísticamente" en la mayor evaporación en la parte alta de la cuenca del Segre, en el retroceso de los glaciares pirenaicos y en la invasión que sufre el Delta del Ebro por parte de especies vegetales y animales de latitudes más cálidas que están desplazando la biodiversidad autóctona.
Las previsiones hídricas apuntan también a una desaparición casi total de los lagos de montaña, una reducción de un 20% en la recarga de las aguas subterráneas y un aumento de la salinización de las aguas debido a la subida de hasta 60 centímetros (cm) del nivel del mar, que afectará a ecosistemas sensibles del Ebro, el Llobregat y las marismas del Empordà.
El conseller de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, ha recordado que como consecuencia de las obras puestas en marcha debido a la sequía del verano de 2008, Cataluña contará con aportaciones extra de agua de 389 hectómetros cúbicos (hm³), 340 de los cuales irán a las cuencas internas, que garantizan el suministro de agua potable para consumo urbano hasta el 2027.
Sin embargo, Baltasar ha argumentado que en el futuro se producirá una reducción en la eficacia de la gestión del agua debido a que no será posible almacenar tanta agua porque las lluvias se concentrarán.
Baltasar ha puntualizado que la Generalitat está aplicando un plan de adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático en los recursos hídricos para el período 2008-2012 que cuenta con una asignación de 9.000 millones de euros, parte de los cuales se dedicarán a la mejora de la eficiencia energética relacionada con el ciclo del agua, el ahorro y el fomento de las energías renovables.
http://www.adn.es/local/lleida/20091202/NWS-1926-climatico-reduciran-hidricos-recursos-cambio.html
viernes, 4 de diciembre de 2009
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Los recursos hídricos se reducirán un 5% en 20 años por el cambio climático |
jueves, 3 de diciembre de 2009
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INDICADORES ACTUALES DEL CAMBIO CLIMATICO |
Condiciones atmosféricas extremas
* Ciclones y huracanes más frecuentes y poderosos, inundaciones y sequías más numerosas e intensas…: Este aumento reciente de los “acontecimientos atmosféricos extremos” ha sido demasiado pronunciado para que pueda atribuirse a la casualidad. Los científicos ven en ello una prueba de que el cambio climático ha comenzado ya. Una variación climática parece ser el aumento de la variación misma: hay mayores oscilaciones en lo que podría considerarse como tiempo “normal”.
* La tendencia hacia tormentas más poderosas y hacia períodos de sequía más prolongados es una constante en los modelos informáticos y está de acuerdo con el sentido común. La subida de las temperaturas significa mayor evaporación, y una atmósfera más calida puede retener más humedad; en consecuencia hay más agua en suspensión que puede caer en forma de precipitación. De la misma manera, las regiones secas pueden perder todavía más humedad si hace más calor; ello agrava las sequías y la desertificación. Las sequías son cada vez más graves a medida que sube la temperatura en el mundo.
* En las grandes cuencas hidrográficas africanas del Níger, el lago Chad y el Senegal, el total del agua disponible ha disminuido entre un 40% y un 60%, y la desertificación se ha agravado debido a una disminución del promedio anual de precipitaciones, aguas de escorrentía y humedad del suelo, sobre todo en el África meridional, septentrional y occidental.
* Las inundaciones del Rin de 1996 y 1997, las de China en 1998, las de Europa oriental en 1998 y 2002, las de Mozambique y Europa en 2000 y las provocadas por el monzón de 2004 en Bangladesh (que sumergieron bajo el agua al 60% ciento del país) son prueba de que las tormentas son cada vez más poderosas.
El retroceso del invierno
Los glaciares se retiraron significativamente durante el siglo XX.
* Las temperaturas del aire ártico aumentaron aproximadamente 5°C durante el siglo XX, es decir, 10 veces más que la media de la temperatura de la superficie mundial. En la zona ártica rusa, los edificios se están derrumbando debido a que el permafrost que se encuentra bajo sus cimientos se ha derretido
* Desde los últimos años sesenta, la cubierta de nieve ha disminuido aproximadamente un 10% en las latitudes medias y altas del hemisferio norte. La duración media de la capa exterior de hielo de los lagos y ríos se redujo aparentemente unas dos semanas durante el siglo XX. * Casi todos los glaciares de montaña de las regiones no polares retrocedieron durante el siglo XX. El volumen total de los glaciares de Suiza disminuyó unos dos tercios.
Cambios en el mundo natural
Los científicos han observado cambios inducidos al menos en 420 procesos físicos y comunidades o especies biológicas
* En los Alpes, algunas especies vegetales se han desplazado unos 4 metros hacia arriba por decenio, y algunas plantas que anteriormente se encontraban sólo en las cumbres de las montañas han desaparecido.
* En Europa, el apareamiento y la puesta de huevos de algunas aves se ha adelantado algunos días dentro de la estación correspondiente: En el Reino Unido, por ejemplo, la puesta de huevos de 20 de un total de 65 especies, incluidas algunas aves que realizaban largas migraciones, se adelantó un promedio de ocho días entre 1971 en 1995. De acuerdo con las previsiones de los modelos, las fuertes tormentas son cada vez más frecuentes.
* En toda Europa, el período vegetativo en los huertos controlados de especies mixtas se prolongó 10,8 días entre 1959 y 1993. Las mariposas, libélulas, polillas, escarabajos y otros insectos viven ahora en latitudes y alturas superiores, donde anteriormente hacía demasiado frío para que pudieran sobrevivir.
Fuente: UNFCC (http://unfccc.int/portal_espanol/essential_background/feeling_the_heat/items/3372.php).
http://conceverde.blogspot.com/2009/12/indicadores-actuales-del-cambio.html
jueves, 26 de noviembre de 2009
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Argentina: Grave amenaza minera a los glaciares y al agua |
Las Asambleas de ciudadanos afectados exigen la ratificación de la “Ley de Protección de Glaciares y Ambiente Periglaciar” y la urgente anulación de un tratado binacional argentino-chileno.
Las áreas de glaciares son ecosistemas vulnerables que constituyen las reservas sólidas de agua dulce, cuyos aportes regulan las descargas de las cuencas glaciares, que son utilizadas para el consumo poblacional, la agricultura y la hidroelectricidad. Sin embargo, la industria minera amenaza estos recursos de agua, al acelerar el proceso de pérdida de nevados, contaminar y agotar las fuentes de agua.
La megaminería metalífera a cielo abierto afectará no sólo a las provincias cordilleranas sino a las cuencas que se extienden a ambos lados de los Andes. Millones de personas serían perjudicadas por el impacto de la actividad minera en la cordillera.
Recientemente el senado argentino dió media sanción a un proyecto de ley a gusto de las corporaciones mineras. Bajo el amparo de esta ley las empresas mineras estarían habilitadas para intervenir libremente en todo el territorio de la cordillera andina, precordillera y estribaciones, incluyendo sus altas cumbres, cuna de las nacientes de ambas cuencas, la Atlántica y la del Pacífico.
De sancionarse esta ley impulsada por el senador Daniel Filmus que se tratará hoy en la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados, las corporaciones transnacionales contarían a su favor con una herramienta legal deliberadamente vaga, difusa y plagada de trampas.
Esta ley traidora de los intereses nacionales se complementa con el tratado de integración argentino-chileno, por el cual se cede a las empresas mineras transnacionales una franja de territorio de más de 200.000 kilómetros cuadrados, a lo largo de toda la Cordillera de los Andes. Las mineras podrán operar en las altas cumbres, ahora legitimadas. El proyecto de ley presente permite deambular por toda la cordillera con la actividad minera facilitando entre otras cosas, el uso irrestricto del agua, esté del lado que esté. Esta situación se ha venido dando desde hace varios años durante la etapa de exploración de los yacimientos: Pascua Lama (Barrick Gold), El Pachón (Falconbridge), Vicuña (Río Tinto) y Amos-Andres (también de Río Tinto), todos en la cordillera cercana a la provincia de San Juan. Por eso hay que anular en forma urgente este tratado binacional y no otorgar más permisos sobre la cordillera argentino-chilena.
Anteriormente, la “Ley de presupuestos mínimos de protección de glaciares y del ambiente periglaciar” (ley Nº 26.418), aprobada por unanimidad en el Congreso el año pasado, fue vetada por la presidente de la Nación. Las organizaciones ambientales exigen que la Cámara de Diputados atienda este primer proyecto de ley que dicen se ha “cajoneado”.
¿Qué hacer frente a la invasión de estas empresas?
Informarse y participar.
Firme hoy mismo una carta de protesta que encuentra más abajo, que se envía automáticamente a las autoridades competentes.
La megaminería a cielo abierto genera daños irreparables a la tierra, el agua, la flora, la fauna y la vida de los seres humanos.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
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El informe científico de Copenhague: los últimos datos nos acercan a los peores escenarios del IPCC |
Este próximo diciembre se realizará en Copenhague la conferencia de la ONU sobre el cambio climático. El objetivo de esta conferencia es llegar a un acuerdo entre los estados para reducir las emisiones de gases invernadero, en base al informe del IPCC del 2007, y como no, la voluntad de los dirigentes políticos de los estados a la hora de tomar medidas para paliar el calentamiento global.
A pesar de que el informe del IPCC más reciente es del 2007 y eso es relativamente próximo, sí que es cierto que entre las previsiones del 2007 y lo observado estos dos últimos años permite extraer algunas conclusiones sobre si las medidas que han ido implementando los estados en base a un protocolo de Kyoto prácticamente olvidado han permitido mejorar algo los escenarios previstos por el IPCC y ver si realmente es necesario un empuje y una acción contundente para reducir las emisiones.
Por ello, la jornada de Copenhague no sólo se basará en economía y política, necesaria para dirimir cuanto paga la pena invertir para paliar los peores efectos del calentamiento global futuro, sinó que también, un poco ya que para algo está el panel del IPCC, de ciencia. Por eso unas cuantas decenas de científicos han realizado una actualización del AR4 del IPCC (donde colaboraron más de 2.500 científicos) comprobando como está el estado del clima respecto a las previsiones del IPCC.
Este informe, que puede ser consultado en red, nos dá, a pesar de la cercanía de finales del 2007 a día de hoy algunas sorpresas, la mayoría bastante desagradables.
- Estamos fracasando estrepitosamente en reducir las emisiones de CO2. Los datos indican que estos dos años estamos por encima del escenario más pesimista del IPCC, tal y como muestra la siguiente gráfica:
- El metano, que se había estabilizado en los últimos años, ha vuelto a repuntar ligeramente. Aún así no se sabe exáctamente a que es debido ya que estas emisiones se detectan en el hemisferio norte y podrían tener un origen natural como respuesta del rápido incremento de temperaturas y la pérdida de reservorios naturales de CH4. Si fuera así, se ha de esperar que el metano incremente su concentración durante unas cuantas décadas, empeorando el efecto invernadero producido por las emisiones humanas.
- El incremento de temperaturas en la atmósfera próxima a la superficie observado es prácticamente al predicho por el IPCC. Si el IPCC predecía un calentamiento global en los primeros 25 años del siglo XXI de 0,177 ºC por década, el observado incluyendo los dos últimos años es de 0,187 ºC por década. Tal y como muestra la siguiente gráfica, a pesar que el 2008 fué más frío que en el 2007, esto no ha afectado al ritmo de calentamiento por década.
La concentración de vapor de agua atmosférico que el IPCC predijo que aumentaría como respuesta al incremento de temperaturas ayudando a los gases invernadero ampliando su efecto, lo ha estado haciendo al ritmo previsto.
- Los ciclos de lluvias están cambiando más rápidamente de lo que se pensaba que harían en el 2007. Se ha agrabado la sequera en las zonas subtropicales y se han incrementado la lluvia en las zonas humedas del planeta, esta velocidad de cambio en los ritmos de lluvias puede indicar que los fenómenos atmosféricos extremos sean más intensos de los esperados. Como ilustra la siguiente gráfica (sólo de los EEUU que es de los que se tiene un seguimiento más sistematizado) los días en los que se han detectado lluvias torrenciales han ido en aumento.
- Se ha identificado un retroceso del nivel del permafrost en el hemisferio norte (a latitudes norteñas, a mayor altura y a un nivel de mayor profundidad en el suelo). Lo cuál está permitiendo a las bacterias productoras de CO2 descomponer la materia orgánica retenida en el permafrost. El AR4 del IPCC no contemplaba el efecto de amplificación que puede producir la liberación de las 277Gt de Carbono almacenada en las zonas superficiales del permafrost, y para la ciencia es ahora mismo una incógnita sobre cómo este efecto amplificador, fruto del calentamiento global previo, puede agravar las predicciones del IPCC del 2007. Este efecto, además puede estar relacionado con los incrementos de metano observados en el hemisferio norte de fuentes no identificadas. Si esto fuera así, las previsiones del IPCC del 2007 tendrían que ser corregidas hacia escenarios más catastrofistas.
- Los glaciares continentales y alpinos están derritiéndose a un ritmo más alto que el predicho por el IPCC. Si este afirmaba en el AR4 del 2007 que el ritmo de retroceso de los glaciares alpinos y continentales era responsable de un incremento del nivel del mar de 0,8 mm anuales, el observado es de 1,2 mm anuales.
- La pérdida de hielos continentales de Groenlandia y Antártida están incrementando el nivel del mar a un ritmo superior al predicho por el AR4 del IPCC. Si el estado de los estudios en el 2007 indicaban que el ritmo de pérdida de masas glaciares de Groenlandia y la Antártida hacían incrementar el nivel del mar 0,4 mm anuales ambas, los estudios y datos recogidos entre 2007 y 2009 indican que ese ritmo es más alto. La pérdida de hielos continentales groenlandeses parece ser que es responsable por sí sola de un incremento del nivel del mar de 0,5mm anuales, mientras que la pérdida en la Antártida la aceleración en la pérdida de masas de hielo continental (se ha doblado el ritmo que se creían que tendría en el 2007) hace empeorar la previsión a 0,7 mm anuales.
- Los hielos marinos árticos están sufriendo un ritmo de retroceso mucho mayor que el predicho por los modelos del IPCC, en especial en los mínimos de extensión en el verano. Esto es debido a que en los modelos del 2007 no se contempló correctamente el efecto de la pérdida de albedo a nivel local por la desaparición de hielos o la aparición de charcos en la superficie del hielo marino o a la cobertura de estos hielos por partículas de carbón. La gráfica que compara la extensión de hielos árticos en su mínimo de septiembre y los predichos en el modelo climatológico del IPCC 2007, es dramático.
- En el caso de los hielos marinos antárticos su ligero incremento predicho por el IPCC debido a una mayor actividad de los vientos circumpolares que empujan los hielos y las masas de aire frío fuera del continente antártico, se está observando.
- Los nuevos estudios y cálculos indican que las capas superiores del océano (entre 0 y 700 metros) han almacenado un 50% más de calor que los estudios utilizados por el IPCC AR4. Lo cuál hace ahora consistente el incremento de temperatura y de energía térmica de los océanos con el incremento del nivel del mar observado.
- Como buena noticia, aunque se ha de coger con pinzas ya que los modelos de corrientes termohalinas tienen ciertas carencias a la hora de entender y describir el comportamiento de tales corrientes, si el IPCC AR4 anunciaba que había una posibilidad del 10% de que la corriente termohalina el atlántico norte se cortara bruscamente hacia el 2100 y que en un 90% simplemente se frenaría, los nuevos estudios publicados entre 2007 y 2009 indican que esta probabilidad es prácticamente nula.
- El nivel del mar está aumentando el doble que el predicho por el IPCC TAR (el realizado en el 2003), y en la banda más catastrofista del IPC AR4 del 2007. Como se puede ver en la gráfica siguiente, los datos observados indican que el peor de los escenarios del IPCC para incrementos del nivel del mar es el que se está observando. Esto es debido a que en el modelo del IPCC AR4 no contemplaba el mayor ritmo de pérdida de masas de hielos continentales y de la masa de hielo antártico y groenlandés, utilizando estos datos nuevos, para un escenario intermedio del IPCC con un incremento de temperaturas de 4ºC para finales de siglo, pasa de un incremento del nivel del mar de 0,5-1 metros a 1-2 metros, doblando el nivel del mar previsto para todos los escenarios.
La evolución del conocimiento en climatología y los datos que se han ido recopilando indican que el escenario en el que nos encontramos está siendo el peor de los previstos por el IPCC, y en algunos casos las propias predicciones del IPCC se están quedando cortas. Si esto no lo tenemos en cuenta y nuestros dirigentes políticos mundiales no toman cartas en el asunto, el escenario futuro puede ser bastante desalentador. Es evidente que el clima está evolucionando peor de lo esperado por los escenarios intermedios u optimistas del IPCC y por tanto las consecuencias sociales, económicas y en la biosfera que hemos de esperar son las peores entre las predichas por el IPCC. Por tanto, comienza a ser un absurdo no tomar cartas en el asunto y que los gobiernos no lleguen a un acuerdo serio en la Conferencia de Copenhague de este diciembre.
http://www.joserodriguez.info/bloc/?p=2554
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La Economía del Cambio Climático en Chile. Síntesis |
Alicia Bárcena
El objetivo de este estudio es analizar el efecto económico que pueda tener el cambio climático en Chile en los próximos 100 años. En este marco, se evalúan económicamente los impactos potenciales del cambio climático, se estudian las opciones de adaptación, se analizan las proyecciones de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y las opciones de mitigación en Chile.
El estudio de la economía del cambio climático en Chile expresa el compromiso que tanto el Gobierno de Chile como la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) tienen respecto de este tema. La CEPAL ha estado a cargo de la coordinación técnica de esta iniciativa a escala latinoamericana y caribeña, manteniéndose el estudio de Chile dentro de los mismos lineamientos técnicos y organizativos que el resto de países que integran el proceso. El Gobierno de Chile, a través de su panel asesor y el Comité Consultivo creado al efecto, ha apoyado con su conocimiento y experiencia al equipo coordinador del estudio.
La evaluación de los impactos del cambio climático supone establecer escenarios climáticos futuros, que fueron tomados de un modelo de clima global que consideró dos escenarios de emisión de GEI hasta 2100, definidos como A2 y B2 por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). El escenario A2 se refiere a una economía internacional dinámica con un uso intensivo de combustibles fósiles, que genera un aumento de concentraciones de GEI en la atmósfera con valores muy superiores a los actuales, lo que incide en alzas en los niveles de temperatura, cambios en los patrones de precipitación, aumento en el nivel medio del mar y mayor frecuencia e intensidad de los fenómenos climáticos extremos. En el escenario B2 habría una menor concentración de GEI y, por ende, un menor nivel de impacto asociado al calentamiento global.
Los resultados que se presentan en este trabajo tienen que tomarse en su justa medida, es decir, como el resultado de un análisis sobre la base de escenarios y, por lo tanto, no deben considerarse un pronóstico de la situación del país en los próximos 100 años.
Los escenarios climáticos usados en la evaluación nos indican de manera bastante consistente que el promedio de la temperatura en el país aumentaría aproximadamente 1°C en los próximos 30 años, entre 1°C y 2°C en un período intermedio (2040-2070), llegando a un aumento de entre 3°C y 4°C a finales del siglo. Con respecto a la precipitación, los escenarios muestran, también de manera muy clara, una reducción de las precipitaciones anuales (en torno al 30% a finales de siglo) en Chile central (entre las regiones de Valparaíso y Los Lagos). En el extremo norte del país (regiones de Arica a Atacama) la situación es más ambigua, sin que la tendencia esperada sea muy clara. Por otra parte, en el extremo austral (Región de Magallanes) los modelos indicarían un aumento progresivo de los niveles de precipitación. Finalmente, la Región de Aysén se ubica en una zona de transición, donde no se espera que haya grandes cambios con respecto a la situación actual.
Se ha llevado a cabo una evaluación económica de los efectos potenciales del cambio climático sobre los sectores silvoagropecuario, hidroeléctrico y de agua potable. A partir de los resultados en los últimos dos sectores se proyectan disminuciones importantes en la disponibilidad de recursos hídricos, lo que implica costos económicos asociados. En el caso del sector hidroeléctrico estos costos están asociados a la necesidad de generar electricidad de manera más costosa. En el caso del sector de agua potable se ha llevado a cabo una evaluación de los impactos en la cuenca del Río Maipo donde se encuentra ubicada la ciudad de Santiago. Los impactos económicos en este caso se han evaluado considerando el costo de aumentar la dotación de agua para abastecer la demanda de la población. No se han incluido en esta oportunidad otros costos potenciales asociados a cambios estructurales.
Con respecto al sector silvoagropecuario la situación es más heterogénea. Para algunos tipos de cultivos y regiones, donde el factor limitante para el desarrollo es la baja temperatura, se proyectan importantes aumentos de la productividad (sur de Chile). Para otros cultivos y regiones del país, donde el factor limitante esta más asociado a la disponibilidad de agua (ya sea de lluvia o riego), se proyectan importantes disminuciones de la productividad (por ejemplo, frutales en el centro y norte del país). Estos cambios en la productividad deberían crear los incentivos para reordenar el patrón de uso de la tierra agrícola y, por ende, disminuir (a través de la adaptación) los impactos esperados.
Los impactos económicos en todos estos sectores han sido agregados para obtener cifras netas para Chile. Cabe destacar que en este proceso de agregación no es posible identificar quiénes son los ganadores y perdedores en estas proyecciones. En términos absolutos, la agregación del valor presente de impactos indica que, para el escenario A2 de mayores emisiones, habría un costo que fluctúa entre 22.000 millones y 320.000 millones de dólares. Con respecto al escenario de menores emisiones, la situación es más ambigua ya que los resultados indican un rango que fluctúa entre un beneficio neto de 25.000 millones de dólares a un costo de 40.000 mil millones de dólares.
Las diferencias están dadas por el escenario de GEI usado (los impactos más negativos se dan con el escenario de mayor emisión de GEI), por la tasa de descuento usada en la valoración a valor presente y por el horizonte de la evaluación. Estos costos indican que Chile podría llegar a perder un 1,1% anual del PIB durante todo el período de análisis, es decir, hasta 2100, en el escenario A2.
En el caso del escenario B2, se presentaría desde una pérdida anual del 0,5% en la proyección hasta 2050, hasta una ganancia anual del 0,09% en la proyección hasta 2100.
Las proyecciones para Chile indican un aumento sostenido en la emisión de GEI, que señalaría que en 2030 se contaría con un nivel de emisiones 2,5 veces superior al actual. Es posible, sin embargo, considerar la existencia de una serie de medidas tendientes a reducir las emisiones de GEI. Algunas de ellas se asocian a una reducción de la demanda de energía, así como a la eficiencia energética. También existen otras medidas cuyo objetivo es reducir el contenido de carbón en las fuentes de abastecimiento, como potenciar las fuentes de generación eléctrica de tipo renovable.
Una evaluación de estos potenciales escenarios de mitigación indica que es factible reducir el crecimiento de las emisiones en torno a un 30% en los próximos 20 años con respecto a la línea base, aunque no ha sido posible establecer en esta oportunidad los costos asociados a estas medidas.
La evaluación de los impactos del cambio climático es muy útil para entender las vulnerabilidades relativas, por cuanto provee información vital para diseñar programas de adaptación de acuerdo a las necesidades de cada región y sector productivo. Nos ayuda a observar, además, que el desarrollo que ha tenido el país y sus proyecciones de desarrollo a futuro tiene costos importantes en materia de emisiones de GEI. Estas proyecciones indican un acoplamiento entre las emisiones y el nivel de desarrollo de la economía. Para lograr un desacople, y así contribuir a la disminución de las causas del cambio climático, es posible adoptar una serie de medidas que contribuyan a disminuir la demanda de energía y el contenido de carbón en los combustibles. Estas medidas tienen un costo asociado y, por lo tanto, suponen un esfuerzo político y fiscal importante que el país tendría que realizar para llevarlas a cabo.
El cambio climático presenta una serie de desafíos para Chile, que tienen que resolverse a través del aporte de la sociedad en su conjunto. El sector privado, el sector público, la ciudadanía y el sector académico tienen un papel que cumplir para lograr un mejor futuro para el país y el planeta. El Gobierno de Chile y la CEPAL reiteran su compromiso de seguir profundizando en esta investigación y desarrollar el conocimiento necesario para que todos los actores puedan tomar decisiones más informadas, tanto para contribuir a la prevención del cambio climático como para reducir sus consecuencias adversas sobre los ciudadanos de Chile.
http://www.eclac.org/cgi-bin/getprod.asp?xml=/publicaciones/xml/8/37858/P37858.xml&xsl=/dmaah/tpl/p9f.xsl&base=/dmaah/tpl/top-bottom.xsl
martes, 24 de noviembre de 2009
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Una térmica de 51º dejó las calles vacías |
Autor: NUEVO DIARIO
Lunes 2 de Noviembre de 2009 | Se registró a las 18, pese a que a esa hora el termómetro indicaba 43,7º. En tanto, la temperatura máxima marcó a las 15.45, 46,5º. El Servicio Meteorológico prevé fuertes tormentas para las próximas horas.
El calor que azota por estos días a la provincia sigue sin dar tregua. Nuevamente, los santiagueños tuvieron que soportar ayer temperaturas que llegaron a los 46.5º, a las 15.45, lo que sin dudas marcó un record en lo que va del año superando incluso a la de 2008, cuya máxima se registró el 8 de diciembre con 42.5ºC y una térmica de 46ºC.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional indicaron que ya a las 9 el termómetro marcaba 32.4º, haciendo prever un domingo “infernal”. De a poco, el termómetro comenzó a ascender, tornándose imposible salir a la calle por el agobiante clima.
Por otra parte, indicaron que la sensación térmica fue de 48º, a las 15.45, mientras que a las 18 alcanzó los 51º. De cumplirse el pronóstico del Servicio Meteorológico y del Canal del Tiempo, para los próximos días llegaría el alivio esperado.
En cuanto al pronóstico extendido que fue variando “hora tras hora” en la jornada de ayer, indica que el cambio de clima comenzaría hoy a la madrugada con chaparrones y tormentas aisladas. De no ser así, la jornada continuará siendo agobiante y habrá que esperar la tarde o noche para las precipitaciones, algunas localmente intensas acompañadas con fuertes ráfagas de viento.
Para el miércoles y jueves, el alivio comenzará a percibirse con marcas que oscilarán entre los 15 y 25º.
Finalmente, resta remarcar que este anticipo del verano 2010, que se hizo sentir con fuerza tanto en Santiago como en el resto de las provincias del norte, es sólo el comienzo de una estación que promete intenso calor y poco alivio, en especial para los santiagueños, que de a poco comenzaron a acostumbrarse a esta realidad que les toca atravesar.
http://www.nuevodiarioweb.com.ar/nota/145630/Locales/Una_termica_51%C2%BA_dejo_las_calles_vacias.html
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Cambio climático: alerta por desprendimiento de un centenar de icebergs |
Se trata de los restos de un gran témpano que se separó de la plataforma de hielo de Ross en la Antártica y que podrían llegar a las costas de Nueva Zelandia en las próximas semanas.
por Alexis de Ponson M.
Lucen como una escuadra de grandes barcos blancos, pero no lo son: se trata de cientos de icebergs que avanzan a la deriva por el Pacífico Sur, camino a Nueva Zelandia. De hecho, ya es posible avistarlos desde la costa de la isla Macquarie, territorio australiano ubicado a la misma distancia del Polo Sur que Punta Arenas y a sólo 450 kilómetros de Nueva Zelandia. "Gracias a imágenes satelitales sabemos que el grupo de icebergs está repartido en un área de mil por 700 kilómetros", indicó Neal Young, glaciólogo de la División Antártica Australiana.
Debido a la nubosidad que cubre la zona, no se ha podido determinar la cantidad precisa de témpanos. Sí se sabe que los más pequeños tienen un tamaño similar al Estadio Nacional y algunos incluso llegan a medir varios kilómetros. Los más avanzados ya han alcanzado las islas Auckland, la posesión más sureña de Nueva Zelandia.
El fenómeno preocupa a la comunidad científica por el impacto del aumento de las temperaturas y coincide con la publicación de un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) a dos semanas de la Cumbre de Copenhague. Según el documento, la concentración de gases responsables del efecto invernadero sigue creciendo de manera exponencial y ha alcanzado su nivel más alto en 250 años. "El calentamiento del planeta está probado por múltiples hechos y no simplemente por la modificación de la temperatura. Todo esto no son hipótesis, sino situaciones que podemos medir y observar", insistió Michael Jarraud, secretario general de la OMM.
EL FACTOR CLIMATICO
Los témpanos que amenazan con alcanzar las costas neozelandesas son los restos de B15 y C19, inmensos icebergs que se desprendieron entre 2000 y 2002 de la plataforma de Ross, una gran superficie de hielo flotante de 487 mil kilómetros cuadrados, adherida a la Antártica. Por varios años se mantuvo cerca del continente blanco, pero en septiembre comenzó a desplazarse a una velocidad de dos kilómetros por hora, fragmentándose en bloques más pequeños.
"Las plataformas de hielo son inestables y de tiempo en tiempo se van desprendiendo de aquellos fragmentos que no son capaces de soportar el oleaje y las mareas", comenta Ricardo Jaña, glaciólogo del Instituto Antártico Chileno e investigador del Centro de Estudios del Cuaternario.
No hay casualidad en este escenario. David Vaughan, investigador del British Antartic Survey, explica a La Tercera que si bien el desprendimiento de hielos antárticos y la generación de témpanos son procesos naturales, "el calentamiento global puede incrementar la cantidad de icebergs que se desprenden de la Antártica".
Un lugar donde esta combinación se ha notado con especial fuerza es en la península Antártica. Se trata de la zona más afectada por el cambio climático, donde en las últimas décadas han colapsado las plataformas de hielo Wordie, Larsen A y B, y en 2006 la de Wilkins. "En estos casos podríamos decir que al fenómeno natural se ha sumado el derretimiento de las superficies heladas, el calentamiento de los océanos y el calentamiento de la atmósfera, todo lo que explica el colapso de las plataformas", indica Andrés Rivera, glaciólogo del Centro de Estudios Científicos (Cecs).
HACIA COSTAS AMERICANAS
Jefferson Simoes, investigador del Centro Polar y Climático de Brasil, dice a La Tercera que "es muy probable que estos desprendimientos masivos de hielo ocurran con mayor frecuencia en el futuro". Esto puede ser una importante señal de grandes cambios climáticos, en la medida en que la pérdida de hielo sea superior a la capacidad de la Antártica para regenerar su masa congelada.
Así, en el futuro no sería raro que un témpano sorprenda a turistas y lugareños en las costas australes de Chile y Argentina. De hecho, en 1999 un témpano de 77 km de largo por 38 de ancho alcanzó el Cabo de Hornos, amenazando las rutas comerciales que unen el Pacífico con el Atlántico. Antes, otra masa de hielo antártico fue empujada por las corrientes marinas hasta las costas de Uruguay, en la misma latitud que Santiago.
Actualmente, los restos de la plataforma de Wilkins podrían acercarse a Sudamérica, pero Jaña advierte que "va a costar unos buenos años que salgan del contorno del continente y comiencen a navegar al norte". Rivera agrega que mientras los témpanos que se desprendieron de la plataforma de Ross llegan a medir varios kilómetros, los que se separan de la península Antártica son bastante más pequeños. Pese a esto, siguen siendo peligrosos para los humanos y también para los ecosistemas marinos.
http://www.latercera.com/contenido/742_203597_9.shtml
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Más setas y manzanas anticipadas |

El buen tiempo alarga la temporada de los ´esclata-sangs´ y precipita la floración de algunos árboles frutales
ROSA FERRIOL. PALMA. Uno de los efectos del cambio climático es la rápida transición entre las estaciones térmicas (fría y cálida) con una menor presencia de las temperaturas moderadas. La primavera y el otoño tienen los días contados. A punto de cerrar el mes de noviembre, el mercurio registra valores poco habituales en estas alturas del año. ¿Influye este buen tiempo en la flora de las islas? Influye pero, de momento, de manera positiva debido a las abundantes lluvias de septiembre. Hay más setas, los árboles frutales como los manzanos ya florecen y los agricultores han podido sembrar los cereales, las patatas de exportación y los forrajes. Eso sí, las lluvias y el frío no pueden demorarse mucho más.
Gracias a las altas temperaturas, los aficionados a la micología aún pueden encontrar en los bosques setas propias de los meses de otoño ya que se alarga la temporada de los esclata-sangs y las blaves. El prestigioso cocinero Toni Pinya, gran aficionado a la micología, asegura que las setas propias del invierno (fredolic o picornell pelut) se retrasan debido a la bonanza del tiempo. "No llegarán hasta principios de diciembre", señala aunque en las zonas húmedas donde no da el sol ya ha encontrado algún que otro fredolic. Lo ideal, dice, sería que con el mercurio en los valores altos lloviera una vez por semana. "Aparecerían setas por todos lados", destaca.
El profesor del departamento de Biología de la UIB, Xavier Gulias, explica que el buen tiempo afecta de manera positiva en la flora natural como pinos, encinas y matas debido a las persistentes y generosas lluvias de septiembre. El experto detalla que el problema surgiría en el caso de que a la cálida temperatura no le hubiera precedido un periodo lluvioso, es decir, que el terreno continuara seco.
Esta bonanza puede afectar, remarca el profesor del departamento de Producción Vegetal, a los cultivos. Árboles frutales como los almendros, los cerezos o los ciruelos pueden verse damnificados por la calidez del clima en estas alturas del año porque necesitan un periodo de frío para después florecer. Sin embargo, destaca el experto, es pronto para hacer tales previsiones ya que aún quedan por delante los meses de diciembre y enero.
Debido al cambio climático, las típicas cuatro estaciones llevan camino de convertirse en dos: invierno y verano. Eso influye en la floración de las plantas. Miguel Barea, de Magatzem Verd, señala que la desaparición de las estaciones implica que las "plantas florecen cuando no toca". Por ejemplo, árboles frutales como el almendro no esperan a la primavera sino que las primeras flores ya brotan en enero en vez de en primavera. Mucho más anticipado está el manzano. "Ya han sacado la flor", destaca. Por lo tanto, el buen tiempo de noviembre implicará que tengamos manzanas anticipadas. Otras plantas como el hibiscos, el jazmín o la buganvilia deberían haber perdido las hojas pero con las altas temperaturas aún mantienen la floración.
Sol para sembrar
El sol ha acompañado a los agricultores en sus labores de siembra. El presidente de Asaja-Balears, Biel Company, señala que el buen tiempo ha permitido sembrar los cereales, las patatas de exportación y los forrajes. Sin embargo, ya miran al cielo porque necesitan agua. Company especifica que los terrenos del Pla de Mallorca, donde la tierra es mejor, aguantarán pero los forrajes de zonas como Campos o Santanyí ya necesitan agua, "hace una semana que debería haber llovido". De todas maneras, las alarmas no se han encendido porque las predicciones indican que las precipitaciones harán acto de presencia. El director del centro meteorológico de Balears, Agustí Jansà, prevé lluvias para el jueves y el viernes.
http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2009/11/24/setas-manzanas-anticipadas/524127.html
lunes, 23 de noviembre de 2009
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CAMBIO CLIMATICO: Salud en peligro |
Por Patricia Grogg
LA HABANA, 19 nov (IPS) - El impacto del cambio climático en la salud humana requiere promover nuevos enfoques de desarrollo, mediante programas de mitigación y adaptación coherentes con políticas que aseguren el acceso equitativo a los servicios sanitarios.
Esa fue una de las conclusiones de un panel sobre el tema realizado en el Foro Global de Investigación para la Salud, que sesiona en la Habana hasta este viernes con participación de académicos y especialistas de Estados Unidos, Canadá, Suiza, Brasil, España, Australia, México, Alemania, Reino Unido, India y Japón, entre otros países.
El cambio climático es una oportunidad que tenemos todos, no sólo los investigadores, para poder fortalecer los sistemas de salud pública con los recursos que están disponibles, comentó a IPS Gilma Mantilla, del Instituto de Investigación Internacional para el Clima y la Sociedad de la estadounidense Universidad de Columbia.
Esta experta, una de las participantes en la mesa dedicada al "cambio climático, innovación e igualdad ante la salud", añadió que existen actualmente de 20 a 25 enfermedades infecciosas que pueden tener una alta relación con el clima, como la malaria, meningitis meningococica, dengue e influenza.
Añadió al respecto que, por las tendencias de cambio, dentro de 20 o 50 años habrá una nueva distribución geográfica de diferentes enfermedades. Como ejemplo, mencionó que el aumento de las temperaturas puede generar condiciones para el desplazamiento de los vectores de la malaria hasta sitios donde nunca se registró ese mal.
Un informe de este año sobre la financiación de la investigación y el desarrollo en el ámbito sanitario que circula en la cita, inaugurada el lunes, alerta que las poblaciones más pobres del planeta son siempre las más vulnerables ante las amenazas que representan los efectos del cambio climático en la salud.
Las necesidades de esos sectores son las últimas en tenerse en cuenta, reconoce el texto preparado por Global Forum for Health Reserch, una organización internacional independiente con sede en Ginebra, que realiza estos encuentros para promover el diálogo sobre investigaciones en materia sanitaria.
El informe advierte que la investigación para promover, proteger y restablecer la salud en esos segmentos vulnerables de las poblaciones no puede considerarse un lujo ni un aspecto secundario, sino "literalmente un asunto de vida o muerte".
Añade que las disparidades en materia de salud entre los países ricos y pobres son significativas y se deben en buena medida a la falta de inversión en el desarrollo en general y de mejoras en el sistema sanitario para hacerlo más equitativo y accesible a sectores de escasos recursos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), una de las instituciones que respalda a Global Forum, coincide en que las repercusiones del clima en la salud humana no se distribuirán uniformemente en el mundo y señala como "especialmente vulnerables" a residentes en pequeños estados insulares, zonas áridas y costeras densamente pobladas.
A su vez, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), indicó en su informe anual presentado en la víspera que el cambio climático amenaza con agravar la pobreza y abrumar a grupos marginados y vulnerables con dificultades mayores.
"Los hogares pobres son especialmente vulnerables al cambio climático debido a que su bajo ingreso marginal les da escaso o ningún acceso a servicios de salud u otros mecanismos mínimos de seguridad social, que los protejan contra .las amenazas demandantes de las cambiantes condiciones", afirmó el estudio.
El UNFPA señala también que el cambio climático tiene "potencial" para contrarrestar los tan duramente obtenidos adelantos de los últimos decenios y el progreso hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo para el Milenio (ODM), acordados por los gobernantes en 2000 en sesión especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Los ODM proponen de manera prioritaria con plazo en 2015, tomando como base indicadores de 1990, erradicar la pobreza extrema y el hambre, garantizar la educación universal de niños y niñas y reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el VIH/sida, la malaria y otras enfermedades, así como garantizar la sostenibilidad ambiental.
Científicos especializados en el clima coinciden en que el recalentamiento del planeta se debe a los gases de efecto invernadero inyectados en la atmósfera a consecuencia de las actividades de poblaciones humanas cada vez más opulentas, particularmente en las naciones industrializadas.
El documento del UNFPA fue difundido poco antes de la XV Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, del 7 al 18 de diciembre en Copenhague, donde se buscará llegar a un nuevo tratado de reducción de emisiones contaminantes posterior a la expiración, en 2012, del Protocolo de Kyoto. (FIN/2009)
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En 2009 hubo el peor clima en 50 años |
Este año se sucedieron desastres naturales como un alud, tornados, temperaturas cálidas récord y una grave profundización de la sequía.
Como pocas veces antes, el clima impuso en 2009 su propia agenda en la Argentina. En las esquinas del norte del país, un alud conmocionó a la ciudad salteña de Tartagal y un tornado de fuerza con escasos antecedentes en el país golpeó a la localidad misionera de San Pedro; la sequía da aún postales inéditas en Córdoba y al sur de Bahía Blanca; la bajante del Paraná fue inédita, y la temperatura, récord en varias provincias, enloqueció el guardarropas. Se va un año de inesperados eventos climáticos.
"El clima tuvo este año una variabilidad mayor, con la presentación de eventos extremos", indicó a LA NACION el director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Héctor Ciappesoni. El Departamento de Climatología del SMN informó sobre las anormalidades detectadas en los últimos meses, con zonas en las que la falta de precipitaciones alcanza valores no observados en 50 años. Como consecuencia de esa sequedad del ambiente, la temperatura hizo sentir su aumento.
"Durante la última semana de agosto tuvo lugar la irrupción de una masa de aire tropical totalmente inusual para la época, que provocó valores de temperaturas máximas récord en 50 años para ese mes. Por el contrario, septiembre se presentó más frío en gran parte del país, mientras que octubre nuevamente se presentó más caluroso, destacándose una situación extraordinaria durante los últimos días de ese mes con el ingreso de aire muy cálido hacia el norte y centro del país, que provocó temperaturas totalmente insólitas (más de 40°) por varios días consecutivos. Eso rompió récords mensuales en prácticamente todas las localidades, y en algunas récords anuales de temperatura máxima absoluta", se explicó en el SMN.
El principal organismo que estudia los fenómenos climáticos detalló a pedido de LA NACION los hechos anormales del año:
En febrero una tormenta severa con fuertes vientos y caída de granizo provocó 4 muertes en Rosario.
El 9 de ese mes, lluvias muy intensas produjeron desplazamientos de tierra en Tartagal y dos muertes.
En abril, mayo y octubre varias localidades batieron récords de valores de temperatura más alta.
Intensas tormentas de nieve en Tierra del Fuego, entre el 25 y el 29 de julio, significaron la nevada más intensa en dos décadas.
El 7 de septiembre se abatió un tornado de clase F4 en la localidad de San Pedro, Misiones, con 10 muertos y daños materiales.
El déficit de precipitaciones y varios períodos cálidos extremos provocaron una situación hídrica crítica en Córdoba y el sudoeste de Buenos Aires.
El 13 del actual se registró una tormenta muy intensa sobre la ciudad de Buenos Aires con lluvias de 60 mm en una hora.
Si bien hubo zonas inundadas en las orillas del Paraná, para los técnicos del SMN se trata de un crecimiento de ese río hacia sus valores históricos luego de un período de graves bajantes.
"Cuando se habla de sequía o inundaciones, siempre se refiere a los problemas económicos que provocan. El clima hace lo suyo, pero la mano humana potencia los efectos", explicó Ciappesoni. La última inundación de calles porteñas sería un ejemplo de esa situación. Es que el diseño de la ciudad creció a partir de los valores más altos de precipitaciones registrados en las primeras décadas del siglo XX, que no superaban los 30 mm/h como récord, en tanto que hoy pueden producirse precipitaciones de más de 70 mm/h. En esa variación entra en juego hasta la cantidad de energía -proliferación de acondicionadores de aire, por caso- que produce la metrópolis y que interactúa con el ambiente.
También el corrimiento de las áreas agrícolas aparece como un condicionante en el momento de evaluar los costos de pérdidas de la sequía. Zonas de clima benigno para las cosechas en las décadas del 70 y del 80 no tenían antes tan buenas condiciones para la siembra y ahora volverían a presentarse tal cual eran antes, en la opinión de los expertos del SMN.
Para el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), "ya son más de diez millones de hectáreas las afectadas por el período de sequía extrema". Para llegar a este punto de quiebre se tuvo un arrastre de situaciones anormales en los últimos años.
Cambio profundo
El fenómeno de fuerte variación climática empieza a notarse a partir de 2005/2006, pero con profundización de los efectos en los últimos dos años. El SMN informó: "Se observa que durante 2008 la zona crítica abarcó principalmente la zona del Litoral, este de Córdoba, este de Santiago del Estero, oeste de Santa Fe y la provincia de Buenos Aires, con lluvias anuales que fueron entre 40% y 60% inferiores a lo climatológicamente esperado, dando como resultado uno de los años más secos de la historia".
Ese ciclo se repitió en 2009. La carencia de lluvias provocó, entonces, aumentos inusuales de temperatura. Se vio así que, en octubre último, las ciudades de Catamarca (47°), Santiago del Estero (45°2) y Tucumán (45°) superaron sus temperaturas máximas en 58 años, tomándose en cuenta incluso los veranos. En los registros del SMN figura que en octubre también superaron o alcanzaron sus máximos valores en 50 años las ciudades de Jáchal, Venado Tuerto, Marcos Juárez, Paraná, Bolívar, Paso de los Libres, Nueve de Julio, Rosario, Junín, Monte Caseros, Concordia, Gualeguaychú, San Rafael, Bahía Blanca, Azul, Las Flores, Tres Arroyos y Tandil.
En este 2009 se remarcó un cambio climático que, para los especialistas, acompañará al país por varios años.
23 de noveimbre de 2009 (lanacion)
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