lunes, 4 de agosto de 2008

lluvias torrenciales

Por karen muñoz

Debido a que en los últimos tiempos varios países han sido afectados por lluvias torrenciales que generan temor en las personas, surgen interrogantes sobre si este fenómeno es una de las secuelas negativas del calentamiento global que afecta al planeta.

Investigaciones de científicos argentinos —que forman parte del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, en inglés)— parecen confirmar la percepción de que llueve más en menos tiempo.

Estos expertos manifestaron que en el período de 1911 a 1970 los casos de lluvias que superaron los 100 milímetros fueron 19. En contraste, en el ciclo de 1980 al 2000 —una tercera parte de la etapa anterior— la lluvia ocurrió en 33 ocasiones.



Osvaldo Canziani, meteorólogo y copresidente de trabajo del IPCC, destacó que en los últimos años hubo un aumento de entre 10 y 15 por ciento de las precipitaciones en ciertas regiones.

La declaración anterior forma parte de un informe que fue presentado por el IPCC, a principios de abril del 2007 en Bélgica, en el que se asegura que los cambios en el clima obedecen a la acción del hombre. A este documento se unen otros presentados por organizaciones que advierten del uso irracional de la naturaleza.

A estas previsiones se suma un artículo publicado en la revista Nature Geoscience en el cual investigadores del Royal Netherlands Meteorological Institute, de Holanda, señalan la posibilidad de que se registren aguaceros aislados y se incrementen en 14 por ciento debido al aumento de la temperatura global en un grado centígrado.

Hasta hace poco tiempo, los modelos teóricos de pronóstico climático predecían que las lluvias torrenciales crecían 7 por ciento por cada grado.

En otro estudio publicado en la revista Nature en julio del 2007, Xuebin Zhang y sus colegas lograron analizar las tendencias en los patrones de las lluvias del siglo XX, y éste evidenció que aumentaron las precipitaciones en las latitudes del hemisferio Norte.
Países afectados

Este fenómeno no es exclusivo de un continente, debido a que son muchas las zonas que son afectadas por los aguaceros en exceso.

La Comisión del Agua de México informó que este año ese país ha vivido 184 lluvias torrenciales, con una precipitación de más de 70 litros de agua por metro cuadrado en un día, lo que significa 52 por ciento más que el promedio habitual.

“Si Noé hubiera estado aquí, podríamos haber construido un arca”, declaró Peter Olson, vocero del Departamento de Seguridad Pública de Nuevo México, EE. UU.

La semana recién pasada hasta 23 centímetros de lluvia cayeron en el centro sur de Nuevo México, donde cientos de personas tuvieron que ser evacuadas de sus casas.

En Ucrania, el Ministerio de Emergencias declaró el 28 de julio último que la lluvia causó las peores inundaciones de los últimos cien años.

En algunos sectores ucranianos, el agua del río Dniéster subió más de siete metros, lo cual causó la muerte de 30 personas y dañó infraestructura.

El 25 de julio último la lluvia afectó el centro de China. Li Yuehua, vicealcalde de Xingfan, una de las zonas más afectadas, declaró que “las lluvias alcanzaron 293.9 milímetros, cantidad que se registra en cuatro meses. Son las peores lluvias desde 1959”.

En Valladolid, España, los pobladores sufrieron en mayo recién pasado una temporada donde los aguaceros no cesaron. Del 1 al 27 de mayo pasado, las fuertes lluvias que cayeron sumaron 141 litros por metro cuadrado.

Según el Observatorio de Valladolid de la Agencia Estatal de Meteorología, dicho mes ya se convirtió en el más lluvioso desde 1860.

La mayoría de expertos —refutados por otros— afirman que la Tierra ya no es la misma, debido a que la contaminación causada por el hombre altera sus ciclos naturales que son evidentes en el calentamiento global. En todo caso, las pruebas están a la vista.

Con información de agencias y sitios de internet

http://www.prensalibre.com/pl/2008/agosto/03/253847.html