domingo, 1 de junio de 2008

Vienen más temporales y sequías para la zona centro-sur en espacios ocupados por chile

Estudio de anillos de árboles y del caudal del río Puelo revela que la merma de las precipitaciones es una tendencia en alza. El Mercurio, 30 de mayo de 2008.

El río Puelo, el tercero más caudaloso de Chile, y los árboles de la selva valdiviana no sólo son maravillas de la naturaleza. También son el instrumento para escudriñar en el pasado del clima de gran parte del país y hacer proyecciones sobre lo que nos espera a corto y largo plazo.

Tras cuatro años de estudios, un equipo liderado por Antonio Lara, jefe del núcleo milenio Forecos y decano de la Facultad de Ciencias Forestales de la U. Austral, publica en la revista "Climatic Change" un trabajo que relaciona y proyecta las variaciones de caudal medio del Puelo, documentadas desde 1943 hasta 2002, con 400 años de registros de anillos de crecimiento de árboles (dendrocronología).



Más intensidad

Los anillos de crecimiento se forman anualmente y, según su grosor, acusan si el año fue lluvioso o seco. Los años de caudal mayor coinciden con altas precipitaciones y anillos más gruesos, y viceversa.

Lara pudo construir así un modelo matemático que correlacionó el ancho de los anillos con el caudal para un período de 65 años y aplicó la función a lo largo de la serie completa de anillos, que parte en 1599.

La información permitió identificar ciclos de 84 años entre dos caudales máximos. "Ahora vamos hacia la baja de caudales; están claramente en disminución", explica Lara.

¿Y cómo se explican los temporales y las inundaciones? Lara dice que son expresiones del mismo fenómeno porque también se registra un aumento de la variabilidad interanual de caudales desde 1970. Esto significa que puede haber años con exceso de precipitaciones como el actual y otros de sequía.

El Puelo forma parte de una cuenca compartida con Argentina (sólo 35% está en Chile) y hay planes para construir una o más centrales hidroeléctricas para producir 1.250 megawatts/hora. Lara lo ve difícil: "Nuestro estudio muestra que no existe el caudal para generar esa energía y a la vez producir salmones, mantener la pesca deportiva y el turismo, con altas tasas de crecimiento en la zona, ni mantener un caudal ecológico, clave para la conservación de su biodiversidad".

El modelo predictivo no sólo sentencia al Puelo. El estudio demuestra que existe una correlación muy alta entre los caudales del Puelo y los ríos desde Talca hasta Aisén, incluyendo el área adyacente argentina.

También revela a un nuevo villano tras la causa de la disminución de las precipitaciones: el aumento del índice de oscilación antártico (AAO). Éste refleja las condiciones de circulación atmosférica en el hemisferio sur, y muestra las diferencias de presión atmosférica en el Océano Pacífico frente a la Patagonia respecto a la que circunda al continente antártico.

En los casos en que el índice ha aumentado, los caudales de verano y otoño han disminuido. Y es lo que ocurre ahora.

"Normalmente las sequías en nuestro país se han asociado a la ocurrencia de eventos como La Niña, pero nuestro estudio es el primero en mostrar una causa adicional que explica las sequías", resalta Lara.

El estudio y su proyección entre las regiones VII y XI abarca un total de 42 millones de hectáreas.

EN INTERNET: Forecos: www.forecos.net
www.terram.cl/



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